viernes, 26 de noviembre de 2010

Hands Clean


Durante días Carlota pensó en la mejor forma de burlar a sus padres y, al más puro estilo de Andreas escaparse. Algo pasó entre Edwin y ella; lógicamente, se moría por decirlo a alguien. El sentimiento que esto le provocaba la desbordaba de alegría.
Sólo pensaba en el momento que dió su primer beso: Edwin no alcanzó a decir o hacer cosa alguna y la niña lo vió alejarse (después de despedirse, claro) antes de ponerse hipersensible.

Paul, su amigo y hermano de Tina le llevó una canasta de manzanas con chocolate para celebrar que ella al fin salía de cama y también para invitarla a la parrillada que su madre haría.

-Este año será hawaiiana
-¿De verdad? Le diré a mamá.
-Bueno Carlota. Mi mamá preparó algo especial para tu padre
-Jajajajaja
-No te rías de mi madre
-No me río de ella. Es sólo que no creo que él vaya
-Día de tsunami. A todo mundo le dan el día.
-Cierto. Cuenta conmigo.
-Andreas está invitado.
-Espero que no arrase con las costillas este año
-No lo dejaré. Nos vemos más tarde

Todos esperaban la violenta ola que azotaría la costa esa tarde, calurosa, llena de luz. Parecía primavera y no verano.

Poco antes de ir a casa de sus amigos, Carlota en su habitación probó un nuevo peinado y en vez de usar un vestido, se colocó jeans. Al poco tiempo comenzó a saltar en su cama y ver fotos mientras simulaba dar otro beso. Al encender la radio, una canción desconocida le hizo subir el volumen.
Andreas que iba pasando por ahí (sin camisa ni playera porque en su casa no le gustaba usarlas) alcanzó a verla por la puerta entreabierta. Gabriela que quería ver de dónde provenía tanto ruido, se sorprendió de que el responsable no fuera su hijo mayor como solía ser. Éste comentó

-Ya era hora

Gabriela también observó a Carlota besando fotos, fue ahí cuándo decidió ir al Vodianova.

-A nuestra hija ya le atraen sexualmente los hombres

Su marido tiró todo lo que traía en las manos

-Tenemos que hablar si no queremos que le pase algo como a nosotros Ricardo

Discutieron el tema en la azotea del edificio dónde vivía la madre de Tina y Paul. También aprovecharían que Carlota estaría después en la pijamada de su mejor amiga para encontrar la forma de dirigirse a ella.

El tsunami se dejó sentir a las cinco en punto. Con gritos y aplusos terminó todo. Ya en la noche, Tina jugó con Carlota para contarse sus nuevos secretos.

-¡Le gusto a Bradley. Me di cuenta ayer que estuvimos en la dulcería y se me quedó viendo!!
-¿Y él te gusta?
-Un poco.
-Entonces dile
-¡No! Me da pena. ¿Y tú?
-La verdad lo quería dejar para el final pero ya no puedo
-¿Qué Carlota?
-¡Besé a Edwin!

Tina enmudeció y poco después comenzó a gritar con ella
-Él tiene veintinueve
-¡Sí lo sé!
-¿Y qué dijo?
-Nada. Luego se despidió
-¿Qué se siente dar un beso?
-¡Aún siento la emoción!

Ambas gritaron durante unos minutos más. Como coincidencia, Carlota volvió a escuchar la canción del mediodía y pensó que la letra decía justo aquello que, de ser mayor, le expresaría a Edwin; y también fantaseaba con la posibilidad de crecer y Edwin cayera rendido ante ella.

"Me haría un poco la difícil si él me espera"

sábado, 13 de noviembre de 2010

Ángeles en la ventana // Primer presagio de una tragedia inevitable


Carlota no recordaba nada.
Nadie supo quién la había llevado al mar ni el motivo por el cual fue arrojada.
Vicktor por su parte, se arrepentía de no haber sido más cauteloso. Era cierto que su motivo era asesinar a la niña; pero el hecho de ser casi descubierto obligó a su abogada a llevarlo a Moscú.

-Necesitamos la sangre
-Pero no de ella
-¿Y por eso la quisiste matar? Es la única que nos la puede dar.
-Mirai, ella no. Debe haber otras personas
-Dime quiénes y con gusto tomas el siguiente vuelo

En Tell no Tales el mal tiempo no cesaba. La gente salía poco y el Hospital General recibía demasiadas consultas, todas relacionadas con resfriados severos.
Carlota era vista por el médico a diario. Sus padres no la dejaban salir de cama. Andreas de vez en vez le llevaba té y platicaba con ella. El teléfono sonaba con frecuencia. Tina llamaba cada dos horas.
Edwin la visitó por última vez. Él iría a Inglaterra. La abrazó fuertemente. En medio de su shock, Carlota logró reconocerlo y lloró todo el día apenas él se alejó. Ya en la noche, soñó con alguien observándola. Despertó y le pareció ver a cuatro personas, todas desconocidas y vestidas de blanco que al ser darse cuenta escaparon menos una. Tenía el rostro de Edwin y le sonreía. Se sentó en su cama y logró hacerla dormir de nuevo
                                                          
                                                                           II

Franz De Patie por su parte, ya convertido en sacerdote, investigaba un reporte sobre Anthony Sak y su pérdida de memoria. Según el informe, el antiguo capitán Blackhawk presentaba lapsos en los cuales no reconocía absolutamente a nadie, pasados períodos de dos a cuatro días, se reponía y  pasaban meses sin que se presentara una deficiencia, pero su trastorno era progresivo y llegó el momento en que no se recuperó . Peor aún, tuvo una semana inmóvil, simplemente porque no recordaba cómo era la función. Se suicidó estrellando su auto en la carretera, completamente desesperado porque los médicos no podían ayudarlo. Escarbando más, De Patie supo que el estudio sanguíneo reveló un tipo que los doctores desconocían y que no tenía RH. Fue ahí que le vino a la mente el relato de los mala sangre, el cuál surgió porque la "gente azul" despreciaba a la "gente dorada", los cuáles eran, en el mejor de los casos, tratados como sirvientes. Cómo sólo se relacionaban entre ellos (los dorados), su sangre no se mezcló y permanecieron puros hasta que la gente llegó a la bahía. El final decía que aún existían personas así.

-Detesto que te expliques siempre con mitos Tell no Tales- Exclamó pero en vez de dejarlo todo como misterio, contactó a Jeremy Poirier, el cirujano que atendió a Sak.

-Dejé la neurología hace tiempo. No sé en que puedo ayudarte.
-Supe que llevaste el caso Sak
-Por eso empecé a hacer investigaciones sobre enfermedades sanguíneas
-Era tu hipótesis en el caso
-Y lo sostengo
-¿En que te basas?
-Revisando sus estudios descubrí que sus células atacaban las neuronas de la memoria y el sistema psicomotor
-¿Seguro que no era cáncer?
-Eran sus plaquetas y glóbulos blancos
-¿Y que pasó con el RH?
-Es lo que más me intriga. No existe. Todos nosotros tenemos un derivado de ese tipo sanguíneo.
-¿Qué?
-La personas doradas tienen un poco más arraigadas las características de un plasma como el de Sak, pero reitero que es muy ligero. Aparece un RH lo que me hizo pensar que Anthony estaba enfermo desde el principio pero en el hospital atienden a su esposa y debo decir que ella presentó la misma condición hasta que se quedó sin defensas.
-¿Sin? ¿Qué pasó?
-Alguien envenenó a Rachel Wagner con plomo hasta que destruyó sus células inmunes. Todos los días la inundan de medicamentos para evitar que contraiga infecciones. Ella desarrolló los mismos síntomas  hasta que su conteo de defensas fue cero. Lo que más me sorprendió  fue que después su sistema neuronal se restableció en totalidad. ¿Porqué el interés?
-Fui a casa de una amiga y me contó que su hija estuvo a punto de morir. La vi ¿Recuerdas en el seminario cuándo nos enseñaron los dibujos del "Corazón del mar"?
-La leyenda sí. Otra vez sangre ¿Porqué?
-Carlota Liukin lo sacó del agua
-De Patie, no juegues. Eso no es verdad.
-Te lo comprobaría pero los Neo han vuelto. Ten cuidado. Borra tus registros de análisis. Ven a verme. En Roma estarás seguro
-¿Porqué? ¿Qué tiene que ver?
-Si lo de la mala sangre es verdad estamos en problemas. Es lo que están buscando.
-Otro cuento.... ¿Qué sucede?
-¿Qué ocurre si un mismo tipo de sangre dentro de un grupo se gasta?
-Viene una alteración a nivel genético
-¿Pero antes?
-La raza se mantiene limpia. Sus características permanecen
-Los dorados se mezclaron sólo entre ellos por mucho tiempo
-Sólo es una habladuría. Inventos
-¿Has encontrado a alguien más que tenga la condición de Sak y Wagner?
-No.
-Si la sangre no se renueva aparecen alteraciones... ¿Y si fue eso lo que le ocurrió a Sak?
-Poco probable
-No imposible.
-Sak no se enfermó jamás de niño. Tenía mucha fuerza física... Rachel Wagner en contraparte es inusualmente lista.... Ambos dorados....
-Carlota es dorada.
-Sigo sin entender
-Encontró el corazón y solo una persona de sangre pura lo portaría.
-¿Insinúas que ella tiene el mismo tipo de sangre que esos pacientes?
-Puede ser


                                                                   III
Carlota no entendía porque su memoria no daba para saber que era lo que le había ocurrido. Todos le hablaban de como la habían traído a casa. Su mente divagaba y lo único fijo en su conciencia era que aún sentía frío. El incidente con Vicktor sería el primer recuerdo perdido de su vida.

lunes, 8 de noviembre de 2010

El milagro en el agua


De Carlota podrían decirse muchas cosas. Una, es que se trata de una niña demasiado cursi. Le encantan los bombones, los corazones y las tarjetas de amor. Para ella, las personas se enamoran justo a tiempo. De la persona indicada. Siempre. También le gusta ver a Edwin... él es bastante mayor que ella. Es portero de un equipo exitoso. Casi todos los días va a verlo a su práctica. Por supuesto, los jugadores se han dado cuenta y se burlan de su compañero. Cuando Carlota no asiste, él lo nota pero hasta ahí.
Tina es su mejor amiga. Comparten gustos similares. Siempre se cuentan secretos como que Carlota le tiene miedo a las ranas y Adrien le es casi un extraño. Con el gemelo (aunque no se parecen en nada.. ni en el color del cabello) casi no se lleva. Su adoración es Andreas. A menudo manifiesta que quisiera verlo más tranquilo. Por su hermano ella haría lo que fuese.

Respecto a su relación con Ricardo y Gabriela, sobra decir que es muy buena. Ha procurado hacerles caso pero eso no significa que no le gusta tener una que otra vivencia sin que las personas a su alrededor tengan conocimiento.

El diseño se volvió su refugio. Dibujaba todos los días. Con eso compensaba sus deseos frustrados de ser patinadora. En la escuela le iba muy bien. Otra de sus debilidades es ir de compras. Su nuevo sueño, (aunque cambiaría), era convertirse en abogada.
Como todos, soñaba con su licencia escolar y las cosas que haría en ese tiempo. También adoraba ver a Plushy, el patinador que prometía hacer grandes cosas.

Llovía demasiado desde la fiesta en la playa. Eso era indicativo de algo no muy bueno. El mal tiempo presagiaba los tsunamis y aún no era época. Faltaban dos meses para ello.

Carlota salió a comprar pan hojaldrado. Era tan intenso el frío que debió usar guantes. En las ventanas, la escarcha formaba hermosas figuras.

En la panadería se encontró con Edwin. Apenas y lo saludó. Él en cambio, le deseo una buena tarde.
Al salir de ahí, Vicktor (que procuraba verla con cierta frecuencia aunque en secreto) le invitó una malteada. En la calle, la gente corría porque comenzaba de nuevo una llovizna.

-¿Cómo has estado pequeña?
-Bien. ¿Dónde estabas?
-En Rusia arreglando unas cosas. ¿Y tu madre?
-Trabajando. Ha estado un poco enferma.
-¿Algo grave?
-No. Sólo gripe.
-¿Cómo vas en el hielo?
-No pasa nada. No puedo ir.
-¿Porqué?
-Mis padres no me dejan
-Pensé que tu deseo era más fuerte
-Practicaba a escondidas pero me descubrieron... Sólo puedo salir de casa siempre y cuando todo esté en Piaf.
-¿Por eso estamos aquí?
-Sí.
-Tu madre no se caracteriza por cambiar de opinión.. ¿Pero Ricardo?
-No sé que le haya dicho mi madre pero no quiere ni hablar del tema
-Mal caso.
-No puedo entrar a la pista. Me lo prohíben cada que voy. A eso llegó esto.

"Mal anda todo" Pensó Vicktor

-Voy a casa. Gracias
-¿Tan pronto?
-Sólo iba por pan. No quiero que me busquen
-Espera. Vine porque debes ver algo
-Lo siento

Caminando y aprovechando que ya todos estaban en sus apartamentos Vicktor sujetó a Carlota y tapó su boca. La llevaría por la fuerza. La niña estaba aterrada. En la playa, las olas formaban turbios y agresivos remolinos. De pronto él la arrojó a ellos.
Todo abajo era muy oscuro. La fuerza del mar la arrastraba y Carlota comprendió que pronto se ahogaría. No tenía en dónde sostenerse. Sintió de súbito una tranquilidad pasmosa. Tal vez el preámbulo de su muerte. Pero no. El mar la llevó a un extremo profundo y calmo, tan azul y transparente. La imagen era irónicamente bellísima. La roca la atraía lentamente y pronto se golpeó contra ella. Fue ahí dónde alguien la sacó.
Edwin creyó ver de reojo en Piaf a Carlota y a un sujeto que no conocía. En vez de dejarse llevar por las dudas, se aseguró de seguir la aparente ilusión óptica. En la bahía sin embargo ya no tuvo tiempo de averiguar. Mientras Vicktor huía, él se arriesgó a rescatarla. Pero una vez ahí, al igual que a la niña se quedó maravillado. Sólo que él estaba consciente. Nadó con mucho esfuerzo y finalmente salió con ella. La llevó a casa.

Gabriela y Ricardo estaban asustados. Edwin sólo pudo hablar de lo azul que estaba el agua.

Vicktor mientras tanto, en los acantilados estaba atónito.

-¿La leyenda es verdad? ¿Qué és lo que hay allá abajo? Sé que Carlota es demasiado especial... pero... ¿Tánto para qué sacara el "Corazón del Mar"?

El Corazón del Mar era un dije de plata que se presumía, sólo una persona con sangre pura portaría. Según contaban, la vieja catedral de Santa María del Mar se había hundido y con ella el Corazón. La que todos conocían sólo era una réplica.

Carlota en cama, recibía cuidados especiales. Su madre que desconocía como era esta joya la colocó en una cadena y se la puso a su hija.
 Vicktor por su parte pensó en la leyenda del milagro. Una figura extraviada de Santa María un día llegó a la bahía tellnotelliana. Con ella un dije oculto en un sobre. Un pirata echó ambas cosas al mar cuando su barco se hundía con el fin de salvarlas. Cuando la catedral original se hundió por un tsunami, el Corazón se perdió pero la Virgen volvió de entre las olas a la mañana siguiente al salir el Sol.

Cuando Carlota estaba en el agua el dije se le adhirió en el cabello.

Los Neo durante años buscaron al o la portadora con el fin de descubrir un tipo de sangre muy raro.

martes, 19 de octubre de 2010

Bailar


Julio 2000

Andreas estaba fuera de control. Había terminado la secundaria de milagro y tenía a sus padres preocupados. Gabriela y Ricardo, aunque no lo querían (por lo que representaba), comenzaban a pensar seriamente en enviarlo a Cobbs. Ese verano el chico comenzaba su licencia escolar, es decir, la tradición tellnotelliana de no ir a la escuela desde los quince hasta los dieciocho o diecinueve años, edad en la que iniciaban la Universidad; y ya era presa de los problemas. Esa tarde, Andreas tuvo una pelea en la playa.
Ricardo debió ir a la estación de policía. Luego de pagar una multa, la oficial Marton los dejó ir.

-No me interesa saber porqué golpeaste a un muchacho, me interesa saber que estabas pensando
-Tú no lo viste. Él tipo insultó a una chica que pasaba.
-Lo mismo dijiste el día que tu madre tuvo que ir a la escuela porque le partiste la nariz a uno de tus compañeros
-¡Bueno ya! No te azotes
-¿Disculpa?
-Que ya no te enojes
-Contento no estoy. ¿Cómo se supone qué debo tomar esto?
-Ya pasó
-Tu madre se quedó muy alterada.... Trato de ser muy paciente pero es la tercera vez que vengo hasta acá porque no te contienes.. no sé, pero me vas a tener que pagar esta
-¿Qué?
-El restaurante busca mesero. Arréglate con Solokoff. Me debes 175 €. Y olvídate de tu verano
-La competencia de surf es mañana
-Que pena

En casa, Ricardo no se atrevió a decir a su esposa lo sucedido. Lo único que ella supo es que en la playa las cosas habían salido mal.
Andreas se retiró a su habitación. Furioso. Esa vez él había dicho la verdad. Carlota fue dónde su hermano.

-¿Qué pasó?
-Mi padres están locos.
-No les digas así
-Nunca me creen
-Te la pasas gritándoles y te sales sin permiso
-No iré a competir mañana.

Andreas miró la tabla de surf que había comprado por vender cosas viejas.

-No le ganaré este año a Hoult
-¿No la pueden hacer otro día?
-Mañana es la competencia, si ganaba me daban los 100 € para pagarle a papá y una tabla nueva
-¿Pagarle a papá?
-Me arrestaron por golpear a un tipo más grande en la playa... No te asustes
-¿Porqué no le dijeron a mamá?
-No sé. Cosas del viejo
-¿Porqué te metes en tantos líos?
-Mira niña, tú no sabes. No entenderás hasta después, cuando crezcas hablamos

Andreas la abrazó y la besó en la frente

-Prometiste que no volverías a tener problemas con la policía
-Uno de los de dieciocho como tú les llamas trató mal a una chica. Dijimos que si me metería si agredían a alguien. Además estoy bien niña
-Tienes el ojo morado
-No es nada

Andreas cambió su playera, se colocó su gorra y se dispuso a salir para una exhibición callejera de skate.

-Estás castigado
-Eso es mañana. Al menos Hoult sabrá de que se perdió.

-Espera
-Adrien
-¿Me llevas?
-Claro. Te enseño mis trucos
-Va
-¿Te quedas Carlota? Es día de pizza

Ella no sabía que pensar.  Le sorprendía la actitud tan despreocupada de su hermano mayor.

"Actúa como si no nada" "¿Qué hago?" le pasaba por la mente.

-Bueno vamos- contestó - ¿Mi mamá ya sabe?
-Saldremos por tu cuarto niña ¿No te importa?
-Pero ¿Y si nos busca?
-Ella sabe dónde puedo estar además de la playa

Los tres se fueron. Era obvio que Carlota sentía que no era correcto pero Andreas no era alguien que retrocediera una vez tomada una decisión. La tarde pasó como agua y lo que se pronosticó nunca ocurrió. Andreas despreocupado cumplió su palabra y al llegar de nuevo a casa nadie temió castigo porque ni Gabriela ni Ricardo se encontraban.

En la noche sin embargo, se desató la discusión entre Andreas y sus padres. éstos últimos reiteraron que nadie iría al torneo de surf. Andreas inclusive los dejó hablando solos. Tal era su frustración que no reparó en su hermana.
Carlota se dió cuenta de qué tan importante era para él lo del día siguiente.

Por la mañana el último intento del mayor de los Liukin no fructificó. La niña vió a su hermano apesadumbrado tratando de perder el tiempo con una pelota de goma. Entonces tuvo una idea.

-Le diré a mamá que voy al parque porque Tina me llamó y me invitó una malteada con mis amigos. ¿Me acompañas?
-¿Qué más da?

Dicho y hecho. En la calle Andreas iba de mala gana pero el semblante le cambió. John el amigo de su hermana los esperaba con una tabla.

-¿Qué es esto?
-Vamos a tu competencia - John intervino-
-Mi papá no la usa y Carlota me dijo que tú la necesitabas
-Te van a regañar niña
-Nadie lo sabe

Entusiasta, Andreas se inscribió en la competencia. Carlota lo veía contenta.

Uno de los meseros del Vodianova fue con Ricardo y le habló de lo que ocurría ya que había visto a Andreas en su calentamiento. Evidentemente, llamó a su mujer. Quedaron de verse y se encontraron con un Andreas triunfante en su prueba y a una Carlota que lo abrazaba sin importar mojarse.

-Andreas y Carlota

Los hermanos al divisar a sus padres supieron que estaban en problemas pero el anuncio de la segunda tanda hizo que Andreas se diera la media vuelta y retornara al agua. Gabriela y Ricardo lo esperaron sin evitar emocionarse, y más cuando supieron que su hijo ganaba.
No hubo tiempo de regaños.
Esa noche era la fiesta de el personal de los museos en la ciudad. Sería una lunada. Adam Boitano, ahora a cargo del Instituto Cultural organizó todo. En la bahía.
 La familia Liukin se aprestó al festejo.
Andreas se sabía castigado de sobra y con mucho rigor pero no paraba de agradecer a Carlota. Éste sería el primer favor que ella le haría en la vida.

Al anochecer decidió hablar con su hermana

-Gracias
-De nada
-Te quedarás sin salir
-No sé
-¿Porqué hiciste esto por mí niña?
-Es Hoult. Él no me agrada
-¿Porqué?
-Se porta como un tarado y me jaló el cabello
-Yo te defendí
-Es mi venganza
-No fue por mí
-También fue por ti... Le debes pagar a papá
-Pude trabajar
-No tendrías tabla nueva

Alrededor de la enorme fogata los presentes cenaban, pronto sonó una canción bastante alegre. Andreas, que solía detestar esa clase de detalles miró a Carlota, extendió su mano y dijó:

-¿Me concedes esta pieza?

Ella sonrió y aceptó. Era medianoche y el mar estaba tranquilo.

jueves, 14 de octubre de 2010

Réquiem por Harry



Tratando de animar a Isabelle, Susana y Gabriela la llevaron al bosque. La actriz seguía alterada. Su hijo se enteró de lo ocurrido a los dos días de la muerte de su padre.


A esta mujer nada lograba calmarla, así que sus amigas le hicieron hablar acerca de Harry. El relato, sin embargo, reveló más de lo que esperaban.


-"Mis padres se separaron cuando yo tenía un año. Mi madre se quedó en París. Vivíamos en un departamento muy chico cerca de Les Halles. Ella trabajaba de cajera en una panadería y también de mesera en un bistro. Mi padre se fue a Londres con sus amigos. Él jamás nos visitó, ni nos dió nada. Harry Shepard es un aristócrata que honestamente no sé que pretendía cuándo nos dejó solas. Sólo se la pasaba con los de su clase.. A los 10 le dije a mi madre que quería ser actriz e ingresé al Conservatorio. A los cuatro años se hizo una audición para un filme de Jean Michel Jeunet. El papel era el de una chica de mi edad que trabajaba en un burdel y se enamoraba de un cliente de cincuenta años. Me quedé con él. Mi madre se enojó mucho. pero como supo que yo grababa a escondidas me acompañó. Al exhibirse la cinta Shepard me mandó llamar y fui a Londres. Él envió los papeles de divorcio a mi mamá. Me regañó y enseguida me obligó a ir a un internado en Essex mientras en Cannes se preguntaban ¿Quién es la pelirroja que sale en "Chloè"? Pero no resistí ni seis meses. Me iba de fiesta con los más grandes y un sábado, un prefecto idiota me descubrió besando a un chico y enseguida llamó a mi padre. Él me sacó de la escuela y comenzó a llevarme a las fiestas de su núcleo social. Me dijo que su hija no debía no debía ser prostituta... Pero siempre me exigió que me vistiera de gala y conviviera con los hijos de los nobles... básicamente él quería que me eligiera uno de ellos.. Deseaba que me mostrara ante su círculo. Lo peor vino cuando le preguntaron por mi madre y el contestó que ella era una mujer que jamás había tenido lujos ni salido al mundo y no estaba enterada de muchas cosas.. era la forma "elegante" de decir que mi madre era ignorante y pobre.. Yo le grité en ese momento que no se atreviera a ofenderla.. Volví a París y al Conservatorio. Jeunet me buscó y comenzamos a realizar más películas.. A cada estreno mi padre se enfadaba... A los 17 mi mamá enfermó de cáncer.. cuando yo debuté, Harry Baudelaire ya era una estrella y lo conocí justo en esa época cuando rodábamos "Benvenuta, madame" en Bari. Jeunet decía que el clima de Italia sería benéfico para mi madre... Recuerdo que , antes de conocerme, Harry declaró que yo era "un pésimo intento de actriz" y que sólo haría la película "para que las admiradoras estén complacidas". Al presentarse, Harry fue de lo más arrogante y creí que él de verdad era insoportable.. Pero lo cierto es que él fue siempre muy cortés y amable.. Jajajaja inclusive le gustaban mis películas jajajajajaja. Y sí, Harry era un actor muy exigente y una persona de gustos caros pero muy elegantes.. le encantaban los inconseguibles como una colección de lámparas del siglo XVIII hechas a mano con cristal florentino diseñados para los duques de York o los trajes de Legerfield más raros... Recuerdo que la prensa nos inventaba romances y peleas y él sólo los leía e improvisaba monólogos. Yo me casi me moría de risa. Como su madre era italiana, nos llevó a Milán a verla y comer en su restaurante. Un día me preguntó si sería buena idea aprovechar el momento y confirmar a la prensa que estábamos juntos. Todo era una simple actuación y como a mi me encantaban sus extravagancias accedí con la condición de que cumpliéramos con el cliché del glamour y la arrogancia y aceptó. Los tabloides italianos cumplieron el sueño de muchos de ver a los dos actores más renombrados de Francia y la prensa internacional no daba crédito pero tomaban fotos de los cocteles a los que íbamos, nuestras visitas a los museos y nos perseguían. A mi madre no le agradó. Habló conmigo y fuerte. Le molestaba lo que sucedía entre Harry y yo. No le era admisible. Al terminar el rodaje ella me llevó al viñedo de mi abuelo en Saint Rèmy. Pasamos ahí unos meses hasta que se estrenó la cinta. Harry y yo esta vez si coincidímos. A él le gustaba mucho un vino provenzal "Delobel, Cabernet Sauvignon". Cada que Harry lo pedía, los asistentes de producción se retorcían por completo porque no sabían dónde hallarlo; así que le dije que el vino era elaborado por mi abuelo y quiso comprobarlo. Mi madre nos acompañó.. En Saint Rèmy supimos cómo ella conoció a mi padre. Yo no podía creerlo. Harry Shepard tuvo que convencer a mi abuelo para casarse con mi madre. Él hizo de todo. El problema surgió cuando ella se negó a mudarse a Londres porque habían acordado quedarse en París y después mi padre quiso comprar el viñedo y tuvo una fuerte discusión en la cual mi madre se puso de parte de mi abuelo. A partir de ahí todo se vino abajo..


Una de las cosas que me asustaba un poco era que Harry tenía el mismo nombre que mi padre.. era raro. Éramos muy buenos amigos eso sí, aunque seguíamos con nuestro teatro frente a los demás.. hasta que mi madre murió en un accidente. Mi padre fue al pueblo a buscarla días antes. Nadie lo recibió de buena manera pero insistió en que necesitaba hablar con ella. Recuerdo que iban a cenar a veces. Un día mi madre fue a la estación de tren porque quería visitar Niza y alguien chocó contra ella. Mi padre no fue al entierro, la única persona que estuvo ahí además de mi abuelo fue mi amigo Harry. Al volver a París me mudé a Champs-Elysées. Yo me refugié en convivir con Harry todos los días. Mi abuelo también falleció a los dos años y me heredó el viñedo. Lo conservo aún.
Filmé varias cintas desde la muerte de mi madre y un día tenía veintiuno y Harry y yo nos dimos cuenta de que nuestra pantomima ya había durado cuatro años y él había cumplido 34 y simplemente estábamos en Montecarlo de vacaciones y me dijo "cásate conmigo" y yo siguiéndole la corriente solo dije sí en el Registro civil de Mónaco y fue noticia de titulares. Yo llevaba puesto un abrigo azul marino y mis zapatos Ferragamo de tacón de aguja negros y él solo con su nuevo traje Armani.. Nos hicieron una entrevista y no tuvimos luna de miel porque mi padre me mandó llamar a Londres ese mismo día. Volé de emergencia. Comenzó a llover y llegué a la hora del té. Mi padre esa vez me ofendió y me hizo llorar.. le reclamé lo de mi madre. Él me pidió que no me metiera en sus errores. Al menos logré que admitiera que él sentía remordimiento por lo que había pasado con ella, pero retomó el tema de la boda y se dedicó a decirme que yo era una aristócrata y Harry Baudelaire era un presuntuoso actor idiota con aires de realeza pero sólo era inferior. También que yo sólo servía para exhibirme como moneda de cambio cada que actuaba. No podía defenderme pero llegó Harry y le exigió que me dejara en paz y me retiró de ahí. 
Ninguno de los dos sabía que era lo que sentíamos pero nos complacía estar juntos. Me acostumbré a vivir al estilo de Harry y llegó el momento de descansar de nuestras carreras..Teníamos cinco años casados. La Universidad de Tell no Tales buscó profesores nuevos y Jeunet convenció a Harry de intentarlo. Yo estaba embarazada de Jean Luc, tenía 4 meses. No deseaba mudarme pero él se determinó a hacerlo y lo seguí. Arreglamos todo y sólo estuvimos en París para el nacimiento de nuestro hijo. Para llegar hasta acá en vez de tomar el tren tomamos la carretera y yo me desesperé y en la ciudad nada me parecía rescatable. Mi primer día de clases.. ¿cómo olvidarlo? yo veía a los alumnos con miedo y los trataba horrible. La Facultad de Artes Escénicas acababa de abrir la carrera de Cinematografía. El salón donde daba clases era muy chico y Harry impartía la lección de Apreciación en el Laboratorio de proyecciones que habilitaron. Yo podía escuchar su voz todo el día. Susana fue la primer persona que me habló ya que ella montaría "Un tranvía llamado deseo" y yo adoraba esa obra. Después me habló de ti Gaby y aquí estamos ahora. La niñera de Jean Luc se fue y yo debía cuidarlo sola.. como madre soy un desastre, no se cómo debo comportarme con mi hijo pero mientras estuvo, Harry me ayudó lo más que podía porque tenía más trabajo. Yo sugerí que a los patinadores se les dieran clases de teatro y danza y ya tenemos dos parejas campeonas de danza y una chica en la misma condición.. Cada idea loca era apoyada por Harry, comencé a amar este lugar porqué el lo amaba. Es tan inusual cómo lo era él. Cada Navidad la pasábamos en París y escuchábamos solo chanson... Nunca dejamos de ser parisinos, de tener costumbres francesas, nunca dejamos de comer cassolet o boullabaise. Creo que siempre se notó. Cuándo comenzó la huelga él estuvo de acuerdo con la causa. Redactó la carta que le entregaron al Jefe de la ciudad.. me duele mucho que se haya ido."


Isabelle Shepard recordó aún más de París. Harry Baudelaire finalmente fue tan parisino como ella... pero tenía más arraigado el espíritu de la Ciudad Luz. Harry Baudelaire descrito en una palabra definía todo lo que significa París.