martes, 11 de junio de 2013

El primer día con Judy (Gwendal, te amo. Cuento breve)

Febrero, 2000.

-¿Cuál es tu nombre?
-Judy.
-¿Libro favorito?
-"El camafeo de la niña muerta"
-Qué buen gusto ¿Cuándo comenzaste a leerme?
-Hace seis años encontré la primera novela en un bote de basura.
-Es la forma más original en la que me han descubierto.
-Por favor, no me tome el pelo.
-¿Por qué mentiría?
-Oh, es lógico: mientras yo me dedico a ser su admiradora, usted es Jean Becaud y puede decir lo que sea para hacerme sentir especial aunque no sepa ni de dónde salí.
-¿Y si hablara en serio?
-No lo creo.

Jean sonrió ante la joven y le concedió la razón, pero sostuvo su mano.

-¿Nos tomamos una foto?
-¡¿En serio?! ¡Claro que sí! Gracias, señor Becaud.
-Oye, no estoy casado o algo así, aún no puedo ser un señor.
-Cierto, je, es que siento como si estuviera enfrente de una estrella mundial, usted es muy importante para mí.
-¿Por qué?
-¡He crecido leyendo sus libros!
-¿Todos?
-Hasta el manuscrito de "Alondra de Londres".
-¿Lo traes?
-¡Tengo todo!
-Entonces te voy a dar más autógrafos.

Cuando Judy abrazó a Jean en agradecimiento, éste último intuyó de que estaba frente a una jovencita impresionable y dócil, con quién era poco complicado conseguir lo que fuera si se le trataba pacientemente y con delicadeza. Él no ansiaba pasar el día solo.

-¿Sabes? Te ves hermosa.
-Ah ... Me ruboriza.
-Lo siento si fui muy brusco.
-No, no ...
-Es que acabas de inspirarme para un poema.
-Yo ..
-Sólo las personas realmente interesantes pueden provocar algo así.

Judy abrió un poco más los ojos y contempló a Jean escribiendo en un papelito cuatro frases que se antojaban románticas o desoladoras, creyendo apenas que eran dedicadas para ella. El hombre por su parte se limitó a terminar su texto y dobló el papel, entregándoselo.

-Léelo más tarde y guárdalo bien, es un texto inédito y único.
-Me halaga.
-¿Te gustaría ir .... ?

La joven sonrió y Jean se percató de un detalle: Si invitaba a comer a la desconocida, la asustaría; lo mismo pasaría de proponerle ir por un helado. Ella era tan tímida que apenas hablaba con él.

-¿Te parece bien si caminamos un poco?
-¿En serio?
-Podrías decirme cuánto te gustan mis novelas, darme sugerencias o permitirme acompañarte unos minutos más.
-Me .. Me encantaría - señaló Judy entusiasta - pero debo ir a clases.
-Entiendo.
-De todas maneras me siento feliz por recibir una invitación suya.
-Supongo que podremos salir algún día, tomaríamos un café.
-Estaría bien.

Judy sonrió, escéptica. Los ídolos rara vez o nunca se acordaban de nadie y a Jean Becaud le sobraban las fanáticas.

-¿Si te invitara después de tus clases, aceptarías?
-No tendría fuerza para decir que no - confesó ella - pero tengo varios pendientes. Tal vez en otra ocasión.
-De acuerdo, te contactaría la próxima ocasión que visite París.
-¿Cuándo se va?
-Mañana. De todas formas, creo que eres hermosa, Judy.

A ella se le delataron las pupilas inmediatamente y humedeció sus labios. Él supo en aquél instante que si insistía en buscarla, la chica pasaría la tarde con él.

-¿Podría verte antes de irme? Me conformaría con un par de minutos.
-Mi clase dura poco, búsqueme en el aula cuatro. Salgo a las dos.

Jean asentó y miró a la muchacha marcharse deprisa pero emocionada. Era una conquista segura, pero la examinó un poco más mientras abandonaba el auditorio:

Judy vestía unos jeans azul claro bastante gastados y unos mocasines de igual color que delataban uso frecuente, su blusa y su suéter rojo eran nuevos, el cabello estaba cuidadosamente cepillado y sobre los labios había un sutil color rosado. Él arribó a la conclusión de que la chica se había arreglado un poco más de lo acostumbrado.

Por otro lado, ella iba por el pasillo con una enorme sonrisa y al entrar a su salón con insólito retraso, sus compañeros se preguntaron qué le sucedía. Era evidente que Judy no se concentraba y su profesor se abstuvo de dirigirle la palabra, dejándola tomar asiento y mirándola suspirar una y otra vez.

-Ha sido un día muy bonito - pensaba ella - al menos conocí a Jean Becaud.

Pero desconfiaba de la invitación del escritor por ser un impulso del momento, así que intentaba no hacerse ilusiones aunque fuera tentador. Judy sentía las mejillas encendidas y dibujaba florecillas en su cuaderno. Cuando levantaba la vista hacia el pizarrón, sonreía aún más, desconcertando a su maestro.

-¿Se siente bien, Judy?
-Eh .. No me haga caso, continúe el tema.
-Lo del corazón debe quedarse fuera del aula. Dígale a su amigo que no la distraiga.
-Yo no tengo amigos.
-La próxima vez la retiraré de la lección.
-Bien.
-Y lo mismo va para los demás.

Judy asentó y se dedicó a mirar sus trazos, ignorando la irritación de sus compañeras. Hasta las manecillas del reloj se escuchaban con claridad y se aceleraban, agitando aún más el corazón de la joven que en los últimos minutos contemplaba la puerta, imaginando que Jean Becaud le había contado una mentira piadosa y jamás volvería a verlo. En un gesto de ingenuidad, la joven fabricó una flor de papel y la colocó arriba de su oreja izquierda, comprobando que se vería mejor si soltaba su cabello. Al retirar su broche, los chicos de su clase quedaron embelesados, especialmente Javier Liukin, el alumno de intercambio. El sol hacía su parte al reflejarse en la mirada verde de Judy y el viento que se colaba por la ventana esparcía su perfume dulce.

-Vayan a casa, no olviden entregar sus ensayos la próxima sesión - pronunció el profesor al percatarse que nadie le prestaba atención y antes de que Javier se acercara a Judy usando como pretexto la tarea, llamó a esta última, queriendo averiguar el por qué de su actitud.

-¿Podría saber qué le ocurre?
-Nada especial, sólo fui a una conferencia y llegué tarde a su lección; lo siento mucho, no volverá a pasar.
-¿Asistió al evento de Jean Becaud?
-¡Por supuesto!
-Lo figuraba. He estado en las pláticas de ese escritor y suele gustarle a las jovencitas.
-¿Qué quiere decirme?
-Espero que no se haya dejado asombrar. Nunca le haga caso al canto de las sirenas .. o los tritones como este caso.
-Seguramente él ya no me recuerda. Lo veré luego, profesor.
-Igualmente Judy y no olvide su ensayo.

Ella negó con la cabeza y se dirigió a la salida. Sus manos temblaban y sentía que su voz se quebraría en cualquier segundo. Temía abrir y darse cuenta de que Jean no estaba, pero pronto comprobó que le asustaba más que él realmente le hubiese buscado. Vacilando giró la perilla.

-La clase terminó temprano - pronunció Jean Becaud. El sol parecía realzar la figura de ese hombre y con incredulidad, Judy se acercó más sonriente que antes.

-Eres hermosa.
-Gracias.
-Creo que nunca estuve frente a una mujer que no pareciera darse cuenta de cuán impactante es.
-Soy demasiado normal.
-No para mí.
-Señor Becaud, no entiendo qué me quiere decir.
-Que eres la chica más singular que he visto en mi vida.

Judy trataba de no dejarse llevar por las adulaciones de Becaud. Él no dejaba de ser un desconocido y comenzaba a resistirse a creer en su sinceridad.

-Sólo deseo dar una caminata, quizá tomar algo.
-Me temo que debo decir que no.
-¿Puedo saber el motivo?
-La escuela me absorbe mucho y no he terminado mis pendientes. De todas formas agradezco su atención, señor Becaud.

Judy bajó ligeramente la cabeza y extendió su mano para despedirse. Jean le devolvió el gesto con cierto desaliento y ella giró a su derecha para marcharse, aunque le daban ganas de quedarse unos momentos y decirle a su ídolo que conocerlo había sido increíble.

-¡Javi! - gritó ella repentinamente y alcanzó al chico que ya planeaba junto a otros compañeros una serie de reuniones para preparar sus respectivos ensayos y presentar algunas exposiciones para sacar mejores notas.

-Hola, Judy.
-Hola, quería saber si ya tienes el grupo de estudio para el trabajo final.
-Creí que ya habiáis decidido entregar algo por tu cuenta.
-Al principio, pero no sé de qué escribir.
-Menudo embrollo, nosotros tampoco tenemos idea pero yo te colaboro en lo que sea.
-Gracias ¿Cuándo empezamos?
-Esta tarde en un café de Le Marais, si quieres te llamo para confirmar.

Judy sacó un papelito y después de anotar su numero telefónico lo entregó a Javier. El chico sonrió de inmediato.

-Vale, te marco pronto.
-Nos vemos, Javi.
-No te arrepentirás, te quedará un buen rollo. Adiós.

Ella agitó un poco su mano y volteó enseguida hacia atrás, descubriendo que Jean Becaud continuaba de pie en el pasillo y la observaba mientras Javier Luikin intentaba despedirse con un beso en la mejilla.

Judy habría deseado darle a Jean aquella notita con su número. Él se conformó con mirarla de lejos e irse, pensando que no volvería a encontrarla.

sábado, 27 de abril de 2013

Las historias de amor nunca terminan. Cuarta parte (Las novedades)


No podia dejar de pensar en dos cosas: La cantante Jeanette y Downton Abbey ... 
No, no sé por qué.


París.

La revista "Hola" había publicado de manera exprés un especial sobre el nuevo Papa y un ejemplar de la edición internacional llegó a casa de la princesa Virginie de Mónaco esa misma tarde junto con la correspondencia habitual. El mayordomo había colocado sobre la mesa de la cocina las cuentas a pagar y llamó a Gabriela, quién disfrutaba de una prematura tarde libre debido a que la princesa y Raluca habían salido a dar un paseo.

-Siéntese y lea las noticias, le haré algo de té.
-Gracias Bertrand.
-Virginie llegará en dos o tres horas, es seguro que lleve a la niña a cenar y no se nos requiera. La casa ha quedado en silencio y eso es bueno para mis oídos.
-He apagado las luces de algunos corredores, es una lástima que todo quede tan oscuro.
-¿Cómo se atrevió a hacer eso?
-¿No debía? Nadie las usa.
-Hay horarios y labores que no le corresponden.
-Es que creí que podía ayudar a ahorrar

El anciano comenzó a rebanar a pan de caja para untar queso cottage y aspiró antes de suavizar el semblante.

-La familia aún gasta mucho dinero a diario, es difícil quitar ese hábito.
-Es la decadencia, Bertrand.
-Como Virginie no está, puedo aceptar todo lo que usted opine y hasta aplaudirle ciertas observaciones.
-No es bueno que la institutriz comente sobre lo que no le importa.
-Quítese la máscara, ya vi su cara cuando Virginie mandó comprar unos zapatos de Ferragamo.
-De un catálogo sobrevaluado.
-En realidad son auspiciados por un tal Jules Fairbanks, un magnate de medios metido a restaurantero.
-Qué gran amigo.
-A cambio busca buena publicidad y su agente le aconsejó retomar su relación con la princesa.
-Yo lo habría mandado al diablo.
-Yo también.
-De todas formas no creo que hayan más regalos. Hice bien en hacer una excursión esta mañana y encontré un mercado de ropa de marca con defectos y que venden muy barata.
-¿Un depósito?
-No, no es un depósito, es un lugar con locales muy bonitos y lejos del centro así que no habrá paparazzi.
-Menos mal.
-Le compré a la princesa un par de carteras de Michael Kors. El precio de las etiquetas es una locura.
-Imagino que cien cada una.
-75€ por las dos.
-¡Madre mía!
-Siempre he sido una experta cazadora de chuletas, de haber llevado más dinero me habría comprado algo y de paso a usted una buena corbata.
-Deberá llevarme antes del domingo.
-Es un trato.
-Lo mejor es que de vista de águila tiene más de la cuenta.
-¿Lo dice sin bromear?
-Ya ve con horror las deudas y no he abierto los sobres.
-Si me cobraran más de 1500€ por el teléfono estaría reservando un lugar en un puente.
-La familia real lo merece sin más.
-¿Tan mal están?
-Son las consecuencias de vivir de la especulación inmobiliaria y de la confianza ciega.
-Mónaco no es conocido por sus constructoras.
-Se equivoca, en el principado hay edificios de cincuenta suites y cada uno se vendía caro. Los empresarios que los pagaban han comenzado a abandonarlos para hacerse villas y vacacionar en Capri. Nadie se ha interesado en comprarlos y hay que abaratarlos.
-¿Qué tan metida estaba la familia en el negocio?
-Ellos eran la empresa, Virginie trabajaba como ejecutiva, pero los malos manejos no conducen a buenos puertos. El príncipe Robert se dio un tiro cuando el auditor le comunicó que estaba en la calle.
-¿En serio?
-Un tiro en la boca.
-En las revistas dijeron que había sido un infarto.
-De la razón será... Pero la realeza es la realeza y el bombo y platillo no son opcionales.
-Una cuenta de 5034€ por servicio de tintorería, sí.

Bertrand se colocó unos lentes y procedió a abrir el correo después de colocar todo en un platón, mismo que dejó al centro de la mesa.

-Lo único que realmente me irrita es que la niña Raluca paga las consecuencias de una forma que sobrepasa los límites de lo desagradable.

Gabriela no preguntó al mayordomo a qué se refería. Aquella cuestión no le parecía parte de su trabajo y se precipitó a abrir "Hola" en medio de la inesperada sorpresa de ver a Franz De Patie en portada.

-¿Le agrada el nuevo Papa?
-¿Disculpe? ... Lo siento Bertrand, es que estas revistas son...
-Distrayentes, lo sé. Hola es una de las pocas cosas de la prensa que no nos molestan en esta casa.
-Iba a decir que quitan el tiempo.
-En este círculo social es una lectura obligada. Mejor vaya hojeando.
-De simple profesor a Papa.. Ay De Patie, qué ascenso.
-¿Usted lo conoce?
-Alguna vez trabajé en Tell no Tales. Era normal verlo en la calle.
-Me imagino que le dará gusto visitarlo en un mes.
-¿Qué dice?
-La confirmación de la princesita está agendada y habrá una audiencia privada.
-No creo que me requieran.
-Raluca siempre necesita de alguien que cargue sus cosas.
-No fui enviada a llevarle la bolsa.
-Eso lo hacía el chalán pero ya le dieron las gracias.
-Entonces que la niña se joda.

Gabriela mordió su pan y continuó su lectura. En "Hola" afirmaban que Franz se había rehusado a cambiar el color de su sotana y optaba por conservar su nombre en lugar de adoptar cualquier otro. En su primer discurso, había declarado ante la multitud que era un simple hombre, pecaba de tímido y que le encantaba caminar a menudo, ya en la presentación ante la prensa reveló que era un aficionado rossonero de cepa.

-Al menos las relaciones diplomáticas del principado no han sufrido cambios, ya habrá manera de negociar inversiones.
-Si la mafia rusa lo permite. Ellos controlan los casinos.
-Imagino que las finanzas públicas son una fiesta, Bertrand.
-De la carencia.
-¿Y el turismo?
-Las agencias de viajes nos colocan dentro de lo costoso.
-De todas formas no me apetece ir... ¿Cree que Raluca aprenderá a lavar su ropa?
-Es más fácil que acepte el compromiso matrimonial que realizó hace poco.
-¿Com ..?
-¿Nadie le informó?
-Tiene once años.
-A los quince será la señora Izbasa.
-¿Con quién se va a casar? ¿Con un bebé?
-Con Marian Izbasa.
-Él se porta peor que un hooligan.
-Y no toma nada en serio.
-¿Virginie no consiente esto, verdad?
-Lamento decir lo contrario.
-¡Raluca es una criaturita!
-Pero tuvo la mala suerte de heredar un título nobiliario, cosa que una tal Carlota no.
-¿De quién me habla?
-De una Carlota, no sabría cuál. Dicen que es muy famosa porque patina muy bien o algo parecido; Marian se inclinaba por ella pero su padre le impuso a Raluca ¿Vaya infortunio, no cree?
-Eh.. Uno grande.
-Más me desagrada terminar emparentado con una zorra como Zooey Izbasa, qué desvergüenza.
-¿La novia de Sergei Trankov?
-Esa misma.
-¿No cree que es un poco machista? Esa muchacha estaba enamorada.
-Usted no ha aprendido que las mujeres en estos niveles jamás sienten algo sincero por nadie. A Raluca le espera lo mismo, lo de Marian será un paseo.
-Entonces tengo mucho trabajo por delante.
-No intente darle un corazón a esa chiquilla, no lo va a necesitar.
-Bertrand, usted sabe mejor que nadie que hay una boda que evitar.

El hombre sacó una cigarrera y lo extendió a la mujer. Gabriela no dudó en tomar una especie de puro delgado y pequeño.

-Es muy elegante cuando fuma.
-No encendía un cigarrillo desde la universidad y jamás había tocado uno de estos.
-Mientras mantenga ese hábito lejos de Raluca ...
-No se preocupe, ella no lo tendrá.
-La familia acostumbra consumir tabaco con frecuencia, en Mónaco no les importaba que a la princesa Alena le hiciera daño.
-Alguien más que no conozco, cuénteme.
-No debería ... ¡Qué diantres! Ya estamos intrigando: Alena es la hermana menor de Virginie.
-Creí que la única hermana era Roxanne.
-Lo que pasaba era que Alena no podía estar en público ni salir mucho.
-¿Por?
-Era muy enfermiza, con asma y una tos incontrolable desde niña. Se la pasaba encerrada en el palacio y estudiaba desde su cama porque también padecía alergias al polvo, polen, limpiadores, la tiza, talcos, jabones, telas, era un caos. En las pocas veces que iba al jardín siempre se enfermaba de gripe o resfriados, una vez sus hermanas la llevaron en secreto a la playa y terminaron en el hospital porque Alena contrajo neumonía y casi se muere. Era común verla mirando a la calle desde su ventana, soportando un calor terrible porque estaba prohibido que la abriera ... Sus padres optaron por mantenerla escondida y usted ha de suponer que ella era un poco rebelde pero no, era una chica muy dócil, hablaba bajito, casi no se le podía escuchar.... Y ese fue el error porque la casa estaba llena de humo y así no podía mejorar su salud, ella usaba mascarilla y un tanque de oxígeno para no sofocarse.
-Qué desgastante.
-Eso se tolera después de unos años, pero la naturaleza no perdona.
-Conoció a un chico, eso no falla.
-Alena se fugó con él a los dieciséis.
-¿Así nada más?
-Nadie sabía que tenía un novio. Hasta la fecha me pregunto cómo pasó si ella no iba a ningún lado y Roxanne y Virginie no le presentaban a nadie.
-Los adolescentes se pasan de creativos.
-El caso es que nadie hizo mucho por buscarla porque pocos sabían de ella, la prensa no tenía fotos y así es fácil olvidar a alguien. Se apareció hasta hace unos días, cuando fue a Montecarlo al funeral de su hermano y a anunciar algo muy triste.
-¿Qué fue?
-Alena tiene cáncer terminal y no quiso quedarse en palacio, dijo que vivía en otro lugar.
-¿Por qué no la detuvieron?
-Por otra cuestión.
-¿Algo que pueda saberse?
-Alena reveló que tiene un hijo.
-Qué alegría.
-No lo es.
¿No les conviene?
-El principado le será dado a Raluca pero la posibilidad de que el hijo de Alena reclame el trono es casi segura, él fue el primer nieto, por testamento le corresponde la sucesión.
-¿Han averiguado algo del muchacho?
-Usted sabe que Virginie es madre soltera.
-En persona me lo recalcó como cuatro veces.
-Virginie también era joven y estúpida y un día hace los once años de Raluca nos presentó a un recién nombrado general de la Marina. Como suele ocurrir, el simple puesto nos deslumbró y el apellido daba confianza. No hubo matrimonio pero si un anillo de compromiso y una formalidad ante algunos amigos, Virginie le anunció el embarazo a la prensa y todo iba muy bien. Había planes de instalar un corredor turístico, volver al principado un balneario para la Marina, qué se yo, ya he olvidado todos esos proyectos... Pero cuando la niña cumplió cuatro, él las abandonó porque estaba casado y tenía un hijo en Suiza. Dijo que Virginie no era más que su amante de lujo y una cantidad de insultos más. Raluca creció sin padre, entre mujeres que vivían holgadamente y un tío desordenado. De la noche a la mañana Virginie comenzó a tener nuevos novios y se exilió en Niza un par de años con un actor de segunda que cada que nos visitaba ya se sentía el patrón.
-¿Y eso que tiene que ver con Alena?
-Mientras Raluca iba de un lado a otro como pelota de ping pong, el hijo de Alena se quedaba solo en un internado en Cobbs con el abuelo porque el padre se la pasaba en fiestas del jet set, en yates y convirtiéndose en un alcohólico respetable e irresponsable. Para colmo, su madre fue abandonada económicamente por su esposo cuando comenzó lo del cáncer y como no podía costear el tratamiento en Suiza se puso a trabajar en una pista de hielo de Tell no Tales sin poder estar con su pequeño porque el suegro no se lo permitió. La salud le empeoró bastante con el clima y cuando supo que la muerte era un hecho arregló sus papeles y nos habló de todo. Para no hacerle el relato más enredado, nos enteramos de que Alena se había escapado con Andrew Bessette y ...
-¡Joubert!
-Ese es el nombre del muchacho ¿Lo conoce?
-Ah... Lo.. Lo cuidé un tiempo. No le diga a Virginie, por favor.
-Prohibido contarle a Raluca que tiene un hermano.
-¿Andrew Bessette se metió con ..?
-Alena y Virginie. Cualquiera que consiga el principado, será un Bessette. Ni en las peores telenovelas pasan estas cosas. Alena se enteró de la infidelidad de su marido gracias a la revista Hola.
-¿Por qué no lo delató?
-El suegro era muy poderoso y amenazó con hacerle daño al niño. Poco antes ella había tratado de escapar con Joubert pero se lo arrebataron en el aeropuerto de Niza, por eso cerró la boca.
-No creo que Joubert reclame nada.
-Aunque estemos quebrados sabemos que el poder es tentador. El trato con la familia Izbasa depende de que Raluca esté segura como heredera.
-¿Cuál es el trato?
-Sin poder no hay dinero y viceversa.
-Raluca vale más que eso.
-De ser más hábil, Virginie habría convencido al Gobierno Mundial aprovechando que su hija es una Bessette. Le habrían devuelto el control de los casinos y le habrían hecho promoción al principado pero se negaron y los rusos no moverán un dedo mientras sigan con sus actividades.
-¿Por qué el gobierno no quiso ayudarla?
-Están más ocupados combatiendo a Sergei Trankov que ayudando a sus estados asociados, además los rusos tienen el monopolio del lavado pero el Gobierno Mundial debe blanquear su dinero de vez en cuando... Al menos ya sabe por qué la revista Hola es indispensable para nosotros.
-Hablando de Andrew Bessette: sus fotos aparecen en el adelanto de la próxima edición.
-Páseme eso. El nombre de ese tipo está vetado en la casa, mejor voy eliminando estas páginas.
-¿Virginie no lo notaría?
-Jamás lee el índice... ¡Ah mire! Esta es la Carlota que le digo, cuando los Izbasa se ponen difíciles nos chantajean con eso de que cambiarán a Raluca por esa chiquilla clasemediera.

Gabriela echó un vistazo, el pie de foto llamaba la atención.

 "Las mejores amigas, siempre sonrientes: Carlota Liukin con Sandra Izbasa en el Campeonato Mundial de Gimnasia en Hammersmith. Al cierre de esta edición, Izbasa celebra su estrellato con tres medallas de oro"

-Carlota es muy bonita.
-Más bien afortunada. Supimos que es la novia de Joubert Bessette ¿Qué pequeño es el mundo, no cree?
-Como le dije Bertrand: él no entrará en sus vidas y si lo hace, que deveras lo dudo, Carlota no estará incluida.
-Pero Andrew Bessette sí. ¿Sabe qué le dijo a Alena cuando la abandonó?
-Imagino que algo feo.
-Que se muriera de una vez para heredar todo a los Bessette. Ella nos contó que le prometió de rodillas cederle todos sus derechos, su porción del palacio y todo lo que le pidiera con tal de que le dejara ver a Joubert. El canalla le dio la espalda y le contestó que las promesas de una moribunda eran iguales a nada y que él de todas formas ya había hecho sus negocios llevándosela cuando era joven y viéndole la cara a la hermana.
-Es un cerdo.
-Me sigue pareciendo incomprensible que Alena le siguiera llorando y amando después de todo eso.
-Ella no conoció otra cosa.
-No es justificación a tanta ingenuidad y estupidez .. Y de Virginie no hablemos porque me da la úlcera.
-¿También le prende veladoras a Andrew Bessette?
-No, pero pensar que el patán se aprovechó de dos hermanas que terminaron peleadas por él es más que suficiente para llevarme al hospital en un descuido.
-Bertrand, usted no es su familia.
-Pero yo las cuidé y aconsejé de chicas.
-Lo siento.
-Ahora le comento todo a la institutriz, será porque no tengo nadie con quién hablar.
-Mi boca se sella.
-Me da miedo que se haya ganado tanta confianza en una sola noche pero es usted quién se encarga de Raluca, yo no.
-Me tocó el trabajo más complicado.
-Será un triunfo si la princesita no resulta ser tan idiota.
-Conmigo está prohibido.
-Por lo menos vuélvala astuta, así su relación con Marian será útil.
-Prefiero darle lo que usted llama "corazón".
-Le advierto que a la niña no le servirá de nada.
-Mínimo para que no quiera arrebatarle el peluquín, Bertrand.
-Entonces hágalo.
-¿Quiere café?
-Lo haré en un momento.
-No se levante. Le prepararé algo fuerte.

Gabriela se incorporó y accionó la cafetera mientras el teléfono comenzaba a escucharse. Sabiendo que Bertrand contestaría, ella sacó el celular de su bolsillo y mandó un mensaje a Viktor Urmanov.

"Joubert Bessette estorba, no le hagas daño y desházte de él. Más información en domingo".

-Lo que le advertí: Raluca y Virginie llegarán tarde. Fueron a cenar a Quilmes.
-No me suena.
-Es el nuevo restaurante del tal Fairbanks, hay fotógrafos en la entrada.
-El magnate consiguió su propaganda.
-Y nosotros aquí perdiéndonos la diversión.
-Vamos Bertrand, lo que usted me ha contado es más entretenido que comer con mirones; claro, guardando las proporciones.
-La tragedia no está exenta de risa, a mí a veces me parece graciosa la torpeza de las princesas; pero mejor sígame contando del mercado de marca.
-¿Qué parte quiere saber? ¿Cómo lo hallé o a que precio están las corbatas?
-Lo que usted desee. Es hora de pensar en cosas que no son importantes.

Ella sonrió y comenzó a contar su anécdota del día. Seguía desconfiando de Bertrand, pero sabía que el anciano apreciaba tanto a Raluca que le había lanzado un llamado de auxilio, apenas cubriéndolo bajo el manto de una normalidad incomprensible, desconcertante y pesimista.

martes, 16 de abril de 2013

La redención de Zamo (Vika!)


A la inolvidable Elena Zamolodchikova.

-"No se entiende qué ha sucedido con las rusas en este día de eventos finales."
-"Pobres chicas, han sufrido demasiado con este mundial, lo vemos en la mirada baja, la espalda curva y ese llanto al finalizar las rutinas que se ha convertido en la imagen del día. Las rumanas estarían envidiando las medallas en este momento y continúan decepcionadas pero muy tranquilas, sonríen y saludan; las rusas buscan explicaciones y la verdad sea dicha: Yo tenía serias dudas sobre Sandra Izbasa, pero esta mañana ha sido consistente y se ha coronado campeona del salto de caballo por delante de Vera Grishina y de Yelena Zamolodchikova".
-"El llanto de Grishina al finalizar el segundo salto fue muy..."
-"Impactante".
-"Sí, dando por hecho que el oro se le iba. No sé qué pensar, fue una tanda muy buena de saltos en general; Zamolodchikova defendió bien el título, pero ya es apreciación de los jueces y se conforma con una medalla de plata y Grishina se cuelga un bronce "bueno"; es su primer medalla individual".
-"Más tarde tuvimos una viga de equilibrio sinceramente excepcional de Catalina Ponor, con una fuerza inmensa y una coreografía estupenda que si opacó bastante a Svetlana Khorkina que iba liderando después de cinco gimnastas y la mala suerte de Viktoriya Maizuradze que resbala después de su giro triple y eso forzó a los jueces a negarle la primera plaza; fue una lástima porque su ejercicio en general sí era mejor que el de Ponor".
-"No fue una gran tragedia porque rescató la tercera posición con una secuencia de tucks y unos layouts formidables, después hizo el yurchenko como una estrategia improvisada que resultó al final y se combinó con los desatinos de María Olaru".
-"Si las rusas la pasan mal, las norteamericanas se han hundido en las tablas de posiciones".
-"Ese equipo es el gran perdedor hasta el momento y Anastasia Raisman ha de estar pensando que quiere irse a casa; el cuarto lugar de viga; dios mío; se esfumó la única oportunidad que le quedaba, en otro aparato me queda claro que no hará sombra a nadie."
-"En unos minutos inicia la final de suelo, ya vemos justamente a Zamolodchikova y a Grishina que son las chicas rusas que calificaron a este evento; más alla vemos a Maizuradze que como capitana debe estar cerca de sus compañeras y también se prepara para las barras asimétricas en más o menos cuarenta y cinco o cincuenta minutos".

En la transmisión, podían apreciarse los rostros angustiados de Zamo y de Vera y más al fondo, al teniente Maizuradze discutiendo con los organizadores, quiénes habían terminado con su paciencia: La últimas groserías que le habían hecho a Viktoriya, tales como negarse a ayudarla con su mochila antes de su competencia de viga y tirar "accidentalmente" sus cosas, provocaron que el hombre amenazara con reportarlos ante los delegados de la federación de gimnasia y les exigiera que no se acercaran a su hija. Sergei Trankov desde su lugar igualmente contemplaba como la propia Viktoriya le pedía a su padre que se calmara.

-Si no te defiendes, no tendrás autoridad con tu equipo.
-Papá, no fue para tanto, puse mal mi mochila y ya.
-Escúchame, Viktoriya: Estás a cargo de motivar a tus amigas para que tengan éxito. Piensa: ¿Cómo crees que toman tu miedo a reclamar cuando tienes razón? No puedes dar la cara por ellas. Y no quieres saber el resultado si Sveta se rebela y toma el mando del grupo. Esa chica se está cansando de ti.

Vika se llevó las manos a la cara y acto seguido miró a su padre cariñosamente.

-Todo estará bien - dijo él con la cabeza baja y la voz ronca.
-Gracias por venir, papá - contestó Vika, abrazándolo antes de decidirse a reunir a sus compañeras. El sonido del altavoz era muy alto y se pedía al público que ocupara sus respectivos asientos.

-¿Qué quiere, líder? - preguntó Sveta con pesimismo.
-Que nos quedemos juntas. No quiero que cada una sufra por su lado.
-¿Das por hecho que vamos a perder?
-No, es sólo que no hemos hablado desde ayer y somos un equipo.
-¿Todavía crees que lo somos?
-¿Tú no?
-¡Déjense de tonterías! - exclamó Zamo - Las discusiones son para el vestidor.
-Somos idiotas, lo sabemos - externó Vika - Vamos en la final de piso e hice anotaciones: Raisman es muy buena con los giros triples pero la coreografía es malísima porque no existe y además quiere arrancarle la cabeza a Sandra Izbasa. Ustedes saben qué significa eso.
-Va a salir "on fire" y se equivocará.
-Exacto. Sigamos: Cheng Lu clasificó con las uñas pero la vi en los calentamientos y nos va a meter en dificultades, otra que nos va a apretar el cuello es Catalina Ponor.
-Le tengo miedo.
-¿Por qué Zamo?
-¡Es tan perfecta!
-Dos cosas: Por muy Ponor que sea, tú eres Yelena Zamolodchikova y Yelena Zamolodchikova es la campeona de esta prueba, tiene la mejor preparación y a diferencia mía, ella no es una llorona que no sabe qué hacer cuando le dicen que ... que no.
-Ya lo arruiné una vez.
-Eso no fue hoy. Esto es diferente, son las categorías individuales, ya no vale lo que nos pasó por torpeza o por lo que haya sido ayer. Zamo ¿Qué importa si es un desastre? Te vamos a apoyar y Vera podría caerse también y ¿qué rayos? Lo harán grandioso. Óiganme bien: Quitémonos esas telarañas del cerebro y pongámonos a pelear ¿Quieren ganar? ¡Háganlo! ¡Y Sveta y yo también ganaremos! ¡Y Ana no se va a sentir mal porque se lastimó y no pudo calificar a nada! Se acabaron los lloriqueos, sólo hagan su trabajo.

Viktoriya no tenía un carácter fuerte y sólo le quedaba recurrir a su desesperación con tal de hablar alto. Sus entrenadores lo sabían y le encargaban la dirección del grupo en una estrategia para fortalecerla ya que la añeja capitana Svetlana Khorkina les parecía "vieja" y sin futuro.

-Sufro como Zamo - señaló Tamara Didier desde su lugar. Coincidentemente, Sergei Trankov había pensado lo mismo, con la diferencia de que él se acercaba a conversar con la chica, que ya tenía por apresurado hábito colocarse debajo de la platea para disimular los nervios.

-Hey, Yelena.
-Chico ¿Qué pasa?
-¿Cómo te sientes?
-¿Me ayudas a salir corriendo?
-No es buena idea cuando estás asustada.
-Si fallo, me van a asesinar.
-No es para tanto.
-Gracias a mí perdimos por equipos y la última diagonal no me sale desde las preliminares ¿Qué voy a hacer?
-Ya oíste: tu parte. Las órdenes de la capitana son inapelables.
-Svetlana sólo diría que el momento pasaría y ya.
-La queen Khorkina era una individualista con la que resultaba cómodo pensar que si una fallaba, la otra no y nadie lo notaría.
-Eso es fácil de superar.
-Tu nueva líder ve las cosas desde una perspectiva menos romántica porque pretende que entiendan que todas importan y si una fracasa, el grupo viene incluido.
-Sería mejor si solo me alientas.
-Violaría el código grupal... Pero te deseo suerte de todas formas.

La sonrisa de Trankov confortó un poco a Zamo que subiéndose a una silla, consiguió darle un abrazo.

-¿Te han dicho que sabes cómo hacer que algo no parezca tan difícil?

El guerrillero se abstuvo de dar una respuesta. Ella se limitó a descender con cuidado y agitó su mano por despedida. Al fondo, Sandra Izbasa aún permanecía enfadada por no poder evitar observar a Trankov y se cuestionaba sobre si debía delatarlo con la policía o no, ya que realmente no tenía pruebas que lo involucraran en un delito y no podía fiarse de los rumores, por ciertos que fuesen.

-Siempre te salvas, infeliz - murmuró. Como tuvo la mala suerte de ubicarse cerca de Adelina, esta última intervino.

-Pues no creo que a él le importe.
-Métete en dónde te llamen.
-Entonces no aflojes la boca dondequiera.
-Cómprate una vida.
-Mejor ve aplicándote el consejo.
-¿Por qué no te callas, monita con papa en la boca?
-Tú calla o por lo menos lánzale el veneno a Trankov directamente.
-Mi asunto con Sergei no te incumbe.
-¿Tu asunto? La que se metió con él fue tu hermana.
-Él fue un idiota.
-Bájale a la envidia.
-¡Envidia tu abuela!
-Arreglarte con Trankov no toma ni diez minutos; digo, con aquello de que es un reconocido "facilote".
-Soy una Izbasa ¿entiendes?
-Deja de parlotear idioteces.
-Si no te has dado cuenta, eres una mocosa estúpida.
-Y tú una tipa amargada.
-Tengo quince y cierra la boca.
-No es complicado cumplirte el antojo. Disfruta la vida.

Adelina volvió a recargar su espalda en la butaca y como la interpelada aún la miraba, se le ocurrió gritar que las rusas le patearían el trasero.

-Y además me caen mejor - remató la niña. Sandra sólo giró sobre sus pasos y comenzó el ritual de colocarse magnesia en los pies cuando su asistente le mencionó que había conseguido una bolsa particular, cosa que resaltaba que ella aún en competencia disfrutaba de ciertos privilegios, ocasionando una rechifla.

Por otro lado, Tamara continuaba con su creciente entusiasmo por el equipo ruso y exclamaba de vez en vez que las adoraba. No dejaba de resultarle entretenido saber que sentía una inexplicable simpatía por ellas y quizá estaba convirtiéndose en fan sin querer, más porque Svetlana Khorkina estaba dando autógrafos y a ella le había tocado uno con dedicatoria, además de saber que la "queen" la conocía porque Tamara, de forma increíble era una celebridad en Rusia, donde su estilo con los patines era reverenciado y puesto de ejemplo.

-Y Catalina y Sandra te importan un pepino - mencionó Carlota.
-No es que me importen un pepino, es que le voy a Zamo. Las rusas siempre serán las más elegantes y las mejores, ten buen gusto Liukin.
-No han ganado nada.
-Los jueces como en todos lados desprecian lo bueno.
-No les veo algo especial.
-Claro que no, tú eres igual.
-¿Qué?
-Acéptalo Liukin: caminas como rusa, te peinas como rusa y patinas como rusa, sólo te faltó ser rusa.
-Obvio no.
-No importa. Ahora voy a ver a las verdaderas rusas quiénes sí saben hacer gimnasia e ignoraré a la villamelona que le va a Tell no Tales.

Carlota iba a contestar algo pero no pudo. Estaba harta del timbre que siempre la interrumpía, no sabía si oportuna o inoportunamente; le irritaba tanto ignorar esto último que se limitó a colocarse unos audífonos falsos de peluche y mirar al rebotador donde ya se concentraban las ocho finalistas.

-"Vemos ya a Anastasia Raisman, a Lisa Skinner y a Vera Grishina que son las primeras en pasar. Más al fondo Cheng Lu platicando con Catalina Ponor, Andreea Raducan se prepara también ... Yelena Zamolodchikova no ha dejado de andar de un lado para otro; Sandra Izbasa es la sorpresa de la clasificación, ella era candidata únicamente en el salto pero el primer día de competencia marcó una nota altísima en este aparato, para mi gusto bastante sobrevalorado ese ejercicio pero se quedó con la tercera mejor nota de partida; sólo Ponor y Zamolodchikova la superaron en las preliminares; sinceramente creo que es la final más pareja porque la mayoría estuvieron disputando la medalla de oro en Sidney hace dos años, Grishina e Izbasa son las nuevas caras, Izbasa ya lleva tres oros en este mundial, dos muy discutibles pero el que ganó esta mañana fue un poco más merecido".

Aquella introducción la realizaba una comentarista cercana a la platea y sus impresiones le habían ganado el aprecio de los espectadores cercanos que hasta le festejaban su desagrado por lo que estaba viendo; la acompañaba otra chica que estaba de aprendiz y sólo intervenía para dar frases breves o de plano palabras de emoción.

-"Se realiza ya la presentación de las gimnastas y me ha impresionado el recibimiento que le han dado a Lisa Skinner, ha sido una de las ovaciones más fuertes del campeonato y bueno, la rebasa Grishina"
-"Ha sido evidente el cariño del público por las rusas".
-"Pero nos ponemos de pie ante Zamolodchikova".
-"¡La favorita sentimental!"

Era impresionante ver cómo la famosa Zamo volcaba al público a su favor y ella se limitaba a continuar caminando de izquierda a derecha y viceversa. Cualquiera juraba que le estaba dando un ataque de pánico y que no deseaba estar ahí.

-"La que arranca la final es Skinner"
-"Fue la única gimnasta británica que logró colarse a un evento individual y ha comenzado la rutina con un giro completo, cómo equilibra la cadera para dos vueltas antes del doble layout.."
-"La primera diagonal le ha salido fenomenal"
-"Sus elementos no acrobáticos me pueden fascinar"

Trankov se contagiaba con el ambiente festivo y aplaudía sin cesar a Lisa Skinner que sorpresivamente concretaba una actuación potente y segura. La británica obtenía su standing ovation o era lo que se podía leer en sus labios.

-"Lisa Skinner from Great Britain has marked 9.846 and is currently in first place" - se anunció en el altavoz cuando Vera Grishina subió al plató antes de recibir la luz verde.

-"La primera chica rusa de la noche es Grishina que pasó cuarta en la calificación pero en el sorteo le tocó un turno muy complicado"
-"No saben qué tremenda desventaja es salir temprano en esta prueba"

Carlota lo contemplaba todo con un raro sentimiento de buena suerte. Creía estar frente a una revelación y gritaba con la multitud, cosa que alegraba profundamente a Haguenauer porque sabía que ella estaba un poco desanimada.

-"Grishina va por el último tumbling pass ... front aerial, salto wolf ... doble mortal al frente ¡y el triple twist!"
-"¡Sí!"
-"¡Grishina! ¡Dios mío! ¿Qué le darán los jueces?"
-"Le ha salido perfecto".
-"Vemos en cámara lenta .. Ay ay ay, el mejor momento fue el mortal posterior que combinó con otro frontal, en mi opinión creo que debe superar a Skinner pero no por mucho, de verdad que esta difícil decidir y eso que apenas es la segunda".
-"¡9.848!"
-"La rusa he hecho su trabajo y le toca sufrir porque faltan no una o dos, faltan seis y Raisman toma el escenario con una presión muy fuerte porque el equipo de Estados Unidos no ha obtenido preseas. Raisman venía como una de las favoritas del all around después de la Copa Mundial de Doha y la American Cup y simplemente se quedó octava aquí en Hammersmith, en salto fue sexta y en la viga es cuarta, esta es su última oportunidad y veremos qué logra".

Al tiempo que Raisman iniciaba su tanda, Trankov comenzó a sentir el acoso de la mirada de Sandra Izbasa, sintiéndose por demás incómodo y sin evitar prestarle atención. La chica seguía con sus expresiones de asco y con tal de sacarla de quicio con razón, el guerrillero le sonrió hipócritamente. De tan impresionada, ella regó su magnesia y chocó con Zamo, provocando que esta última se pusiera a llorar y tuviera que recibir un abrazo. Sandra volteó a ver a Sergei por última vez mientras Vera Grishina se aproximaba a reconfortar a su compañera.

-"¡Uh! ¡9.841 para Raisman!
-"No puede ser"
-"La norteamericana se va a la tercera plaza y creo que es la primera en perder la medalla, Raducan es la que sigue y hay que recordar que es buenísima en este aparato".

 Durante la actuación de la rumana, Sandra no podía hacer más que sudar frío y fingir que aplaudía las buenas diagonales de su rival, acarreando un poco de simpatía a su causa ya que de antemano sabía que casi todo el auditorio la odiaba. Su co equipera Catalina pensaba curiosamente que estaba siendo sincera y se le unió en las aclamaciones a Raducan, las comentaristas no dudaron en resaltarlas enseguida.

-"Primera vez que Izbasa y Ponor reconocen el talento de una contrincante ... "
-"Ponor generalmente si felicita a las chicas que le gustan por así decirlo, nunca había pasado con Izbasa"
-"Lo que son las cosas: Raducan ha hecho un buen ejercicio y la primera en darle un abrazo es Sandra"
-"Se nota que la impresionó"
-"Y sale la nota de 9.843 de Raducan"
-"Adiós Raisman"
-"La más nerviosa es Skinner, yo creo que ella esperaba perder la segunda posición pero la estupenda presentación que hizo la tiene por el momento con el sexto lugar asegurado como mínimo".
-"Cheng Lu a continuación"
-"Otro equipo que quisiera una medalla es China, este es el mejor chance; bueno no, en asimétricas está otra jovencita pero Lu es veterana, sabe lo que son las finales y tiene una habilidad impresionante".

Entretanto, Carlota desenrollaba su cartulina y volvía a ocasionar algunas risitas en el público. Adelina por su parte se encargaba de sacar nuevamente al pollo en escena y prácticamente le exigió a Trankov que se lo pusiera. Él no se negó y alcanzó a darse cuenta de que Zamo a la distancia le mandaba un saludo, pero no reparó en Sandra que había dejado de considerar que el singular gorro era ridículo y ahora le era chistoso.

-"El único error de la gimnasta china ha sido el arabian double pike que dejó en sencillo pero por lo demás muy bien. El problema es que las primeras cuatro chicas vienen muy juntas y como van las cosas si una se despega prácticamente aseguraría una medalla"
-"Cheng Lu demuestra desánimo ... Me recuerda mucho la final en Sidney cuando quedó quinta y era candidata al pódium".
-"En esa ocasión la favorita para el oro era Svetlana Khorkina y se llevó la plata, fue una final muy buena, era difícil decidirse por una rutina".
-"Un recuerdo muy espectacular".
-"Poquitín tardada la nota".
-"El público me encanta, el abucheo es inmenso"
-"9.840. El arabian lució elegante pero finalmente fue un error que la china no pudo disfrazar, la tabla por el momento va así: Primera Grishina, la siguen Skinner, Raducan, Raisman y Cheng.
-"La segunda parte de la prueba iniciará con Sandra Izbasa, luego Ponor que fue segunda en las opcionales y finalizaremos con Yelena Zamolodchikova que se subió al pódium como subcampeona en 2001 y es la vigente medallista de oro olímpica".
-"Estoy emocionada por Zamo ya que ha retomado esa maravillosa rutina de los mencionados juegos de Sidney".
-"Leo en el programa que la música de Izbasa es "Piano Dumky Trío" y confieso que en este torneo era tanto el ruido que no había escuchado la pieza"
-"Ya hizo la primera diagonal y la terminó con un doble full twist ... Honestamente lo está haciendo mejor que otros días .. El doble layout quedó ligeramente corto pero ahora el fallo es en el Shushunova donde tiene que dar un paso bastante grande hacia atrás para no resbalar en este el tercer tumbling pass".
-"La coreografía si se ve trabajada"
-"Vino a despejar dudas sobre su nivel y lo está haciendo digamos ... bien, con mucha velocidad, sigue con este problema de dificultad baja pero lo de hoy es bastante aceptable y se defiende"

Carlota festejaba todo lo que Sandra ejecutaba y agitaba su banner sin parar. Su entusiasmo captaba la atención de los camarógrafos.

-"Izbasa se puede ir de sobra contenta de este campeonato mundial, mira su posición final como si fuera una animadora".
-"Es factible que quede arriba de una o dos concursantes, yo no vería mal la media tabla para ella y mira que he expresado que Sandra Izbasa me parece una atleta muy limitada y a veces he pensado que el nivel al que compite le queda grande".
-"No estás contenta por el resultado de salto".
-"No del todo pero creo que si revisas lo sucedido si amerita ese primer lugar porque, vaya, es el único aparato en el que no lo hace tosco; es verdad que en equipos y en all around no le salieron las cosas pero en la World Cup de Bercy venció en el caballo, lo mismo pasó en Río y en World cup Final obtuvo el bronce; también hay que tomar en cuenta que a raíz de Sidney - volvemos al tema pero es la referencia obligada, una disculpa - las saltadoras han entrado en crisis, muchas no se han adaptado a la nueva forma del aparato y otras no han conseguido concretar dificultades interesantes por lo que se ha originado este extraño escenario en el que comienzan a destacar chicas que en condiciones habituales no se presentarían en finales".
-"Otro factor ha tomar en cuenta son las constantes sospechas de corrupción en el caso Izbasa y que en las nacionales de Tell no Tales hace poco hubo un escándalo por la selección de la señorita porque de acuerdo a la prensa local lo había hecho fatal en asimétricas ..."
-"Su peor prueba dicho sea de paso".
-"No presentó la viga e inclusive no consiguió medallas".
-"Polémico el caso de Sandra Izbasa, las críticas que le han hecho son durísimas y en la editorial de Eurosport Hammersmith la cronista Ariadne Lori la ha nombrado "la Patrick Chan de la gimnasia" porque recibe notas muy altas que no van con las deficiencias que normalmente muestra".
-"La calificación de Izbasa es de 9.844 lo que significa que se coloca en tercera posición".
-"El equipo ruso festeja porque ya cayó la primera medalla del suelo y Vera Grishina se saca el bronce mínimo, vemos a Maizuradze y a Khorkina felicitando a su compañera y a la que le toca sufrir es a Lisa Skinner porque se podría quedar a las puertas del podio".

Sandra saludaba al público con satisfacción y en un momento dado, lanzó un beso a la tribuna, disimulando que era para cualquiera a pesar de dirigirlo al guerrillero; Adelina por su parte se reía por haberla confundido y pronto supo que si le daba más cuerda, ella creería ciegamente que su odio en realidad eran celos y su aversión, una especie de negación de la atracción que sentía por Trankov.

-Nunca te asomes a los abismos del alma o te cargará el payaso - se dijo por chiste.

-"Catalina Ponor"
-"Es una delicia verla, es talentosísima".
-"Se esperan muchas cosas buenas de ella y arranca con una combinación de mortales con un doble pike ... salto wolf, un khorkina y qué belleza".
-"Qué buen giro en la segunda diagonal ¡y le salió el doble arabian con el triple giro! ... Veamos ¡No! El doble layout traía mucha potencia"
-"No lo culminó bien"
-"Ponor sonríe, fue un mínimo detalle, ni hablar".
-"Al menos nos sigue dando clases de una maestría tremenda"
-"El shushunova al final muy bueno"
-"Ella es Catalina Ponor, qué ejemplar exhibición pese al pequeño tropiezo".
-"¿Tú le dabas medalla?"
-"La verdad es que le daría oportunidad de aspirar"
-"El equipo de Tell no Tales tiene opciones en las barras con Chelaru, habrá que ver, en el suelo yo siento que la británica tuvo mejor ejecución"
-"Tu opinión coincide con los jueces: 9.845 y mira a Lisa Skinner"
-"La de Reino Unido alza los brazos y la que llora es Grishina"
-"Rusia acaba de asegurarse el oro"
-"¡Al fin!"
-"Sólo queda una .. Qué evento tan parejo y el recibimiento de Yelena Zamolodchikova es asombroso".
-"El público se levanta, Zamolodchikova tiene la presión encima"
-"Conocemos bien esta rutina, ella ganó el oro en Sidney 2000 y los dejamos deleitarse con esta maravilla".

Las comentaristas se quedaron en silencio y Sergei Trankov silbaba para apoyar a Zamo, cuando la música comenzó, el público permaneció callado mientras ella ejecutaba un giro, dos mortales al frente y doble backflip. Su segunda diagonal se remataba con una combinación de triple twist, dos mortales y un nuevo triple twist.  Por otro lado, su coreografía y elementos no acrobáticos formaban una composición tan armónica que la audiencia le regaló aplausos de inmediato. En su tercer tumbling pass mostraba de nuevo un giro triple pero ligado a un mortal al frente y más componente artísticos. Para la cuarta diagonal, todo le salió tan bien que pudo lanzarse a la superficie, girar y quedar con un brazo señalando al frente. La gente se volcó en ovaciones y le lanzaban flores. Trankov mismo se sorprendió celebrando.

Zamo se levantó sin festejar pero agitó sus manos para saludar. Por la pantalla gigante se veían sus ojos llorosos y su gesto de alivio porque no había fallado mientras se lamentaba por no actuar así en la final por equipos. Caminaba otra vez de un lado a otro y no permitía que nadie se le acercara.

-"Yelena Zamolodchikova from Russian Federation" - anunció el sonido local y la gente agudizó sus gritos - "The score is 9.850, Yelena Zamolodchikova is in first place".

Yelena se precipitó en abrazar a Viktoriya poco antes de voltear a dónde Sergei para agradecerle su apoyo. El equipo ruso celebraba como si se quitara un peso de encima.

-"Dios mío, este ejercicio "jazzy" de Zamolodchikova ha dejado una impresión sinceramente de triunfo desde el comienzo ... El resultado ha quedado así: Cheng Lu octava, Anastasia Raisman séptima, Andreea Raducan sexta que yo no sé si merecería quedar abajo de Sandra Izbasa que es quinta, Catalina Ponor es cuarta, la sorpresa es la británica Lisa Skinner que se va con la medalla de bronce, aquí la vemos saltando de emoción y el momento del día es el uno - dos de Rusia con Vera Grishina reclamando la plata después de venir liderando la prueba y la divina Yelena Zamolodchikova que ha sido inmensa, reivindica su jerarquía en suelo y de paso levanta la cara por Rusia al darle a su delegación la primera medalla de oro mundial este año"
-"Qué ironía que el resultado caiga en la modalidad donde la propia Zamo falló ayer; qué alegría también y las rusas vuelven tras bambalinas porque Maizuradze y Khorkina cierran las actividades con las barras asimétricas, volvemos en más o menos diez minutos para dar inicio a la narración, buenas tardes".

Los fotógrafos acaparaban a Lisa Skinner, dándole oportunidad a Zamo de festejar a sus anchas y pasar por la platea tranquilamente para recibir regalos. Lógicamente, Sergei Trankov se aproximó.

-¿Podrías bajar? Tengo que decirte algo.
-Sí, oye, felicidades.
-Mejor nos vemos por allá.
-De acuerdo.
-Por cierto, gracias.

Sergei se encogió de hombros y se deslizó hacia la zona técnica sin que nadie le dijera nada, Zamo lo aguardaba a unos pasos del vestidor.

-Bien hecho Yelena - dijo al estrecharla.
-Pensé en lo que me dijiste. ¿En qué?
-En que estoy en un equipo. Tienes razón no estoy sola.
-¿Se siente bien, verdad?
-Me gusta verlas contentas.
-Saca la sonrisota.
-Je, no te llamé para esto.
-¿No?
-Eh .. ya lo teníamos planeado las chicas y yo .. No sé si aceptes, Mañana es sábado.
-¿Quieres que salga contigo?
-¡Sí! ... ¡No! Es que vamos a ir a la playa y quería saber si vendrías, es una salida en bola, habrá bebidas y una parrillada y esas cosas ...
-Yelena .. Mira .. Tengo novia y vine con ella.
-Oh, entiendo..
-Me habría encantado.
-¿Por qué no la invitas?
-¿Qué?
-Eres quién más nos ha apoyado y Vika está muy agradecida contigo, sólo queremos que estés.
-Voy.
-¿En serio?
-Si esa es la razón por la que me invitan, yo accedo.
-Mañana aquí a las diez de la mañana.
-De acuerdo.
-Gracias.
-No fue nada.

Al tiempo que Zamo abrazaba al guerrillero de nueva cuenta, Sandra Izbasa se quedaba de pie en el pasillo rumbo a las regaderas para esperar a Catalina a quién le realizaban una entrevista. Adelina, que fiel a su costumbre de molestar se había colado a la zona, se colocó junto a ella.

-Está bien que Trankov te guste pero quita esa cara.
-Aléjate.
-Sí cómo no.
-¿Qué quieres?
-Ayudarte.
-Por favor.
-Sólo mírate echando bilis - dando un espejo - Eres muy graciosa.
-¿Qué vienes a buscar aquí?
-Acéptalo: te encantaría estar manoseando a Trankov en estos momentos en lugar de la rusa desabrida esa.
-¡No seas grosera! .. Y lo está abrazando, no sabroseando.
-¡Ja ja ja! La soez es otra.
-Sólo respondí en tu lenguaje.
-Lo que te haga dormir por las noches.
-Trankov no es un buen tipo y la verdad no sé qué le ven.
-Sólo mira sus ricitos y esos ojos azules, es un bombón.
-Es como todos los hombres, de seguro uno de sus defectos ha de ser que le huelen los pies o a veces no se rasura y se ve ...
-¿Hermoso y perfecto?
-No mencioné eso.
-¿No te da curiosidad saber por qué Zooey era adicta a él?
-Zooey se dejaba impresionar.
-Pues tu hermana no se quedó las ganas y por lo que se ve Trankov es un emperador del sexo.
-¡Silencio!
-¿Te da pena? Si todos lo hacen.
-Apuesto a que tú no.
-¿Segura?
-No pasas de ser una pretenciosa sabelotodo.
-¿Aún eres virgen?
-No te importa.
-Si te hubieras acostado con alguien habrías tardado con la respuesta.
-Eres una ....
-Mugre, me conozco. Pero dime ¿No te gustaría que Sergei te volteara a ver y le parecieras bonita?
-Mejor vete.
-Pues él te sonrió y tú le mandaste un beso hace rato.
-Alucinas.
-¿No te imaginas a Trankov sosteniéndote con sus brazos o hablándote al oído? ¿Y si él te sonriera otra vez?

Sandra fue incapaz de responder y sacudió la cabeza.

-Trankov es irresistible para todas, pero jamás se resistiría a una mujer como tú.
-Eso es mentira.
-Tú eres muy joven y por eso te sientes frustrada pero si yo fuera Sandra Izbasa, me jugaría todo. Lo único que necesitas es llevarlo a solas y quitarte el miedo de ser coqueta para él... Disfruta la vida.

Adelina mordió su labio inferior y se fue corriendo. Sandra se recargó en la pared, impactada por lo que acababa de escuchar. Sergei por su lado conversaba ya con Vera Grishina y Ana Pavlova para confirmar lo de la parrillada y decirles que estaba feliz por ellas.

-Perdón - dijo Sandra repentinamente - supe que harán algo mañana.
-Es una fiesta entre nosotras - señaló Vera.
-Es que mis amigas y yo planeamos algo parecido y pensé que podríamos juntarnos con ustedes.
-No lo veo mal, en el hotel platicamos ¿va?
-Sí.
-Los dejamos entonces, vamos a apoyar a Vika y Sveta.
-Claro.
-Adiós Sandra, adiós chico lindo.

Sandra y Sergei agitaron sus manos por despedida y al quedar de frente, ella ni siquiera pensó lo que decía.

-Trankov, mi enojo no es personal.
-Es bueno saberlo.
-Es que yo ... ¿Podríamos platicar mañana? En privado.
-No te ofendas, pero no quiero meterme en problemas.
-Me urge hablar contigo es por unas cosas que debes saber de .. tú sabes, mi familia y ... Te necesito.

El guerrillero arrugó un poco la comisura de sus ojos, pero sabía que la hermana de Zooey no preparaba una jugada sucia y escuetamente aceptó la propuesta segundos antes a que Zamo se apareciera de nueva cuenta, pidiéndole que le tomara fotos en el podium.

Los suspiros de Sandra durarían toda la tarde.

domingo, 31 de marzo de 2013

¡Bienvenido!



Como las vías continuaban congeladas, Franz De Patie no pudo realizar su viaje y en la espera por el tren del día siguiente, permaneció sentado en una banca de la estación mientras atardecía.

-He venido a acompañarte - señaló el viejo del muelle por saludo.
-Se lo agradezco.
-Al menos te estás perdiendo las caras largas en la calle.
-Maldicen a cualquier mengano, pero renuncia el Papa y se ponen a llorar. La gente es hipócrita.
-No dejan de ser tus hermanos.

Franz abrió más los ojos y su gesto delató que ya se estaba arrepintiendo de lo que había opinado pero era muy gracioso para el anciano.

-Sinvergüenza - señaló el hombrecito.
-En este caso ¿Perdón?
-Jajaja, no cabe duda de que sigues siendo un pez de agua dulce. Creo que después de todo, la elección no ha sido mala.
-¿Es una indirecta, cierto?
-¡Jajaja!
-De nuevo me perdí.
-Hay que entrenar mejor ese radar.
-Ya lo creo, soy terriblemente malo.
-Pésimo.
-Pasando a otro tema, el cardenal Rosetti me llamó.
-¿Tampoco le comprendiste algo?
-Dijo que sus colegas recibieron una carta de recomendación antes de iniciar el cónclave ¿Qué raro, no?
-No tanto.
-Pero sabemos que el propio Rosetti es el siguiente Papa, no sé por qué hacen esta "formalidad".
-Habrá una sorpresa, por eso debes llegar con él hoy mismo.
-Con estas circunstancias es imposible.
-No hay imposibles para el Señor.
-Amén.

Los dos miraron al frente y el anciano volvió a sacar su termo para servir dos vasos; esta vez con té verde.

-¿Gustas?
-No lo voy a rechazar.
-Te ha dado frío, niño.
-Usted es un viejo loco.
-¿Qué dices?
-En serio, se necesita cierta locura para charlar con un tipo torpe como yo.
-He conversado con peores.
-Por eso también, amén.
-Afortunadamente no hay más gente aquí.
-¿Cómo llegaré? ¿Alguna idea o milagro?
-Hay un retraso de cinco minutos.

Franz no ocultaba que le simpatizaba el anciano y por un momento se imaginó a sí mismo volando a toda prisa, deseando que, si existía una alternativa de viaje rápido, fuera esta.

-Te congelarías, tarado - señaló Dios - Además, tu transporte ya viene en camino.
-Disculpe, yo creí ..
-Nada creíste.
-¿Qué día dejaré de ser un pez de agua dulce con usted?
-Nunca.
-Qué remedio.
-Me agradas muchacho.
-No sé qué tan buen hombre sea.
-Prepárate para esta noche.
-¿Por qué el cónclave se inició inmediatamente?
-Fue a petición de Rosetti, la gente se puso muy nerviosa.
-Y quería evitar que el ambiente se enrareciera, supongo.
-Exactamente. La renuncia de León XIII se ha prestado a suspicacias y de cobarde y retrógrada no cesan de llamarlo.
-Qué duro.
-La política no es un arte en el que estés pulido, niño.
-Eso temo.
-Te pediré una cosa.
-La que sea.
-Sé diferente.

De Patie miró al anciano sin ocultar su reproche personal por no entender cosas que hasta la persona más vulgar del mundo comprendería con rapidez. El andén se estaba vaciando y pronto, un encargado de limpieza les anunció que a las seis tendrían que marcharse.

-No les hagas caso Franz, ya casi te vas.
-Señor, no quiero decepcionarlo pero me veo más cerca de la puerta que del Vaticano.
-Dame un minuto.

Franz tomó un sorbo de té y pasó saliva mientras comprobaba que transcurrían sesenta segundos exactos antes de notar que el sitio finalmente estaba solo.

-Allí viene tu guía, ojalá no te moleste su tardanza.

De Pat sólo vió a un hombre que a la distancia le parecía conocido, pero estaba elegantemente vestido con un traje gris, aunque el forro de su saco era rosa.

-¿Gwendal? - pensó.

Pero no era él. Por su parte el anciano tomaba su bastón y colocaba una boina en su cabeza.

-Lamento llegar tarde ¿Aún hay tiempo?
-¿Trankov? - preguntó Franz.
-No los he presentado - añadió el anciano - Matt Rostov viene del espejo.
-Yo .. El parecido es ..
-Matt entiende, andando.
-Venga por aquí, De Patie - indicó el desconocido - tardaremos poco en cruzar.
-¿Cruzar qué?
-Traje un balín un poco más grande, deme un segundo.

Matt lanzó dicho balín hacia el espejo de una de las paredes del andén, mismo que no se quebró.

-Ya puede pasar De Patie, acompáñeme.
-¿No olvidas a alguien, Rostov? - expresó el anciano.
-Lo ayudaré con su ¿bolso?
-Menos mal que tú si comprendes, no como este individuo viajero.
-En el otro lado estarán contentos de verlo.
-Pero más de recibir buen pan; en cuanto atravesemos el espejo te adelantas con Franz.
-Por supuesto.
-Que el niño atraviese primero - ordenó el viejo. Matt enseguida aventó a un todavía confundido De Patie hacia el espejo y éste cayó en un sitio difícilmente reconocible. Detrás de él venía el anciano con el joven Rostov.

-Levántate, muchacho.
-Eso hago.
-¿Impresionado?
-¿Dónde rayos estoy?
-En la Tell no Tales del espejo.
-No se parece en nada.
-¿Y debía? Las cosas nunca son iguales, niño - el viejo giró la cabeza - Rostov, sabes qué hacer.
-Lo veré después, señor.
-En el buffet, no aquí. Cuando hayas puesto a Franz en la capilla, reúne a tu banda, hoy les invitaré la comida.
-Gracias.
-Fuera de mi vista.

Matt sonrió y le hizo un gesto a De Patie para que lo siguiera, éste lo hizo mientras se preguntaba qué había sucedido en ese lugar para que le fuera extraño.

-Tenemos que caminar mucho - mencionó Matt.
-¿Estoy soñando?
-No.
-Acabo de pasar por un espejo.
-Efectivamente.
-Nunca pensé que entrar fuera tan fácil.
-Sólo requiere de un balín rostov.
-¿Un qué?
-Es un secreto.
-Mejor no pregunto.
-No tendría por qué.
-¿No?
-En la Tell no Tales del espejo su mundo no tiene sentido para nadie.
-Mmh ..
-¿Pasa algo?
-¿Esta Tell no Tales es tan pobre como se ve?
-Falta de todo.
-¿Por?
-Salimos de un régimen hace no mucho.
-¿Una revolución?
-La guerra se prolongó y hay sequía
-¿Cómo se alimentan?
-La mayoría de la gente tiene cajas de harina que suministraba el gobierno anterior. Antes se mezclaba con agua pero ahora se come a cucharadas.
-¿Por eso tu banda va a nuestro lado?
-Conseguimos lo que podemos.
-¿Han hablado sobre qué gobierno van a querer y cómo se organizaran para prosperar?
-Lo que diga el Papa del otro lado estará bien.
-¿Qué?
-Se sometió a votación el mes pasado.
-Creo que hicieron una elección muy tonta.
-Nadie quiere un gobierno como tal, sólo lineamientos básicos para vivir con cierta paz.
-¿Por qué recurrir a alguien del otro lado?
-Aquí no hay autoridades.
-¿De ninguna clase?
-Cuando una sociedad está descompuesta, no busca un gobernante, sino un líder moral. El Papa del otro lado es lo más cercano. Cuando en Roma anuncien al nuevo jefe, aquí lo seguiremos. No queda de otra.
-No estás de acuerdo.
-Mírenos y diga que no estamos débiles, indefensos y derrotados. Ningún líder local puede cambiar las cosas por qué no sabe cómo. El nuevo pontífice será ajeno a esta miseria y dará consejos neutrales con un poco de aliento, no importa si está mintiendo.

Franz observaba cientos de rostros sin esperanzas que a su vez lo atisbaban con curiosidad y cuchicheaban sin disimular.

-Nadie había visto a un cura en años - aclaró Matt - Pero no se alarme, saben que su paso será breve - El próximo espejo estaba a escasos metros.

Un olor a yodo salía por las alcantarillas y las ratas caminaban al lado, como una manada migrante.

-Espero que Berénice no le haya ocasionado problemas el otro día.
-Creí que no le había contado a nadie.
-Ella quiso saber quién era usted. Siento mucho haberlo infortunado.
-Qué va, Berénice es una buena chica y gracias a ella supe de mi doble.
-¿De Pat?
-¿Quién más?
-Mejor así, no le conviene saber demasiado.
-¿Por qué?
-No se qué planea el viejo del muelle pero mencionó que usted a menudo se confunde.
-Ni qué lo digas - Franz abrió los ojos un poco más y frunció los labios, delatando cierta vergüenza - Pero le caigo bien.
-Lo aprecia más de lo que cree.
-¿No dijo algo sobre este viaje a Roma?
-Más allá de que usted debe estar en la Sixtina, no.
-Querrá decir afuera de la Sixtina.
-Hemos llegado.
-¿Digo adiós?
-Si quiere.
-Aguarde ¿Usted conoce a Sergei Trankov?
-¿Quién no?
-¿Qué piensa de él?
-Tiene un secreto muy grande, no he sabido cuál pero es la razón por la que va de un lado a otro. Tal vez Carlota Liukin sepa, ella hace "cosas".
-¿Qué clase de "cosas"?
-Digamos que ella decide qué hacer con Trankov, adiós.
-¿¡Qué!?
-Me saluda al cardenal Rosetti aunque no me conozca.

Franz fue nuevamente arrojado, pero ahora caía en el pasillo de la Sixtina y no acaba de asimilar lo sucedido cuando sus oídos fueron vapuleados por voces sorprendidas.

-¡El padre De Patie ha resbalado! ¡Ayúdenlo! - gritaron, él se incorporó sin novedad.

-Estoy bien, no se molesten.
-¿Cómo entró? ¿Qué no ha visto que hemos votado?
-Yo.. ¿Me colaron?

El espejo ahora lucía normal y Franz supo que Matt Rostov lo había dejado en un sitio inadecuado a propósito.

-Supongo que van a echarme.
-En realidad hablaremos contigo en unos minutos.
-¡Cardenal Rosetti!
-Casi arruinas todo muchacho, ya van a poner el humo blanco.
-¿Tan rápido?
-Ve afuera, no digas nada.
-¿Si preguntan?
-Dí que te requerimos, es todo.
-Disculpe.
-No cabe duda de que en serio alguien te quiere aquí y has llegado por medios no convencionales.

De Patie curiosamente comprendió esa indirecta. Rosetti sabía del otro lado y con toda seguridad lo había observado en el espejo.

-Vete.
-Entendido.

Franz salió de la Sixtina pero nadie se atrevió a cuestionarle algo, salvo un miembro de la Guardia Suiza al que le habían encargado la puerta.

-¿Cuando se escurrió?
-Me necesitaban.
-¿Quién fue tan irresponsable?
-Rosetti mandó por mí, muchos cardenales son viejos y se necesitaba un asistente.
-¿Usted sabe algo más?
-Nada

Los presentes, que eran cerca de veinte personas entre sacerdotes, guardias y monjas abrieron la boca. Ninguno conocía a De Patie pero pensaron que mentía y una hermana jerónima que entusiasmada se aproximó a él.

-¿Es usted?
-¿Yo qué?
-¡Por eso estaba dentro! ¡Es usted!
-No, ni siquiera sé por quién se inclinaron.
-¡Claro que es usted! - señaló con dificultad otro misionero - ¡Bienvenido!
-¿De qué hablan?
-¡Ay por Dios! ¡Tengo al nuevo Papa enfrente! - gritó la monja.

Por coincidencia, Franz alcanzó a ver en una pantalla cercana el famoso humo blanco y escuchó a la muchedumbre eufórica mientras pensaba que en Tell no Tales ocurría lo mismo en la plaza principal.

-Los cardenales saldrán, todo mundo disimule - pidió el guardia.
-Buena suerte, señor Papa - dijo otro. Franz sólo se limitó a bajar la cabeza mientras un anciano cardenal preguntaba por él.

-¿Aún se encuentra el diácono Franz De Patie, proveniente de la arquidiócesis de Tell no Tales?
-Aquí sigo y no comprendo nada.
-¿Lo dice por esa caída tan convenientemente oportuna?
-No me regañe.
-El que va regañar es usted, estropear así la sorpresa será el menor de sus errores. Solo mire a esta gente que ya sabe sin preguntar, ahora dígame ¿quiere que se anuncie el resultado en la capilla o solamente hacerlo oficial enfrente de los enterados?
-Si ya delaté algo, no sé exactamente qué, mejor abandonen el lugar y declaren todo de una vez.
-Lo imaginé.

En ese instante, el Cardenal Rosetti, quién había sido jefe de De Patie durante mucho tiempo se aproximó a abrazarlo. Mantener el orden ya era ilógico.

-Hay que ordenarte sacerdote, luego obispo y después cardenal, hay que darte un momento de soledad y luego sabrás que nombre eliges.
-Llegué por servicio exprés, esta gente me desea bonitas cosas y yo no comprendo. Estoy desconcertado y algo asustado porque hace dos minutos estaba en Tell no Tales y ahora me llaman Papa un par de compañeros que no conozco.
-¡Ay de Patie, sí que eres torpe!

Franz intentaba hilvanar todas las cosas, frases y acciones que le indicaran qué estaba sucediendo, pero su limitada capacidad para entender hasta lo evidente le hizo exigir que le aclararan qué estaba ocurriendo.

-Franz De Patie, has sido elegido nuevo Papa.
-¿En serio?
-¿Lo rechazas o lo aceptas?
-Deme unos segundos.
-No podemos esperarte.
-Necesito el momento de reflexión.
-¿Aceptas?
-No acepto ni rechazo, permítanme estar solo.

Franz atravesó la puerta de la Sixtina. Por su rostro, se evidenciaba que no tomaba aquella noticia por buena. En contaste, en la Tell no Tales del espejo comenzó una especie de fiesta cuando Matt Rostov anunció que al fin habían encontrado a su líder y le ordenó a su pandilla ayudar a De Patie incondicionalmente.

(Continuará)

sábado, 23 de febrero de 2013

Viviendo en 1984


Ana Porgras / B. Sohwall ©

Inspirado por George Orwell

Cada vez que Bérenice pasaba enfrente del buffet de comida china en la avenida Gardel, una sensación de hambre insaciable le invadía y se introducía en el local junto con los Rostova, mismos que recibían generosos descuentos por parte del señor Feng por hacerlo famoso. Inclusive, Matt abandonaba su talante estricto y no ocultaba su preferencia por un guiso de calamar con brócoli al que inundaba con salsa siracha.

A Bérenice sin embargo, no le interesaba tanto el sabor de la comida, sino la abundancia. Le llamaba la atención que en la Tell no Tales del Gobierno Mundial hubiera prosperidad y que la gente pudiera determinar su dieta, en contraste con la Tell no Tales del espejo en la que aún había secuelas de guerra y todo lucía muy triste.

-"¿Por qué los dejan ser fuertes y felices? ¿Por qué a nosotros nos negaban todo?" - pensaba a menudo mientras se detonaban un montón de recuerdos deprimentes. Por ejemplo, sus padres:

Bérenice era hija de Micaela y Roland Mukhin, que eran nada menos que los Gabriela y Ricardo del espejo, sólo que vivían en un apartamento diminuto y sin comodidades, tenían empleos previamente asignados por una cosa llamada "Pacto" y normalmente su salario era bajo y recibían cupones canjeables por pasta de dientes inconseguible, jabón tan duro como la roca y atuendos que más bien parecían uniformes. Micaela en especial portaba vestidos de franela gris, que a menudo remendaba antes de colocárselos e irse a trabajar en una oscura fábrica de cajas. Su padre siempre vestía de azul, cosa que indicaba que laboraba en un criadero destazando pescado, pero por alguna razón, nunca había tal alimento en la casa de una familia común. También recordaba que su hermano mayor, un diablillo llamado Andreas, portaba una camisa verde de tono horrible y un pantalón visiblemente más amplio que el resto de los niños. Su madre a menudo comentaba que el chico iría a la Fuerza Aérea y por eso el Pacto les "honraba" con prendas un poco más resistentes. Entre los vecinos, un niño con uniforme verde infundaba respeto y su familia dejaba de ser vista con conmiseración entre los obreros.
Bérenice sólo los escuchaba decir que Andreas había sido escogido para ser un héroe, lo que significaba que los Mukhin eran mejores ciudadanos que el resto.

-"Lástima por el pobre Kuragin" - musitó una mujer obesa a la que nadie, salvo la niña Mukhin, escuchó.

Kuragin era otro recuerdo, pero más difuso. En alguna época, Bérenice había tenido un hermano menor, pero el Pacto se lo había llevado un junio. En casa, nadie parecía acordarse del niño, salvo Micaela que colocaba una silla extra a la hora de la cena. No se sabía que había sucedido con él.

Inmediatamente después, Bérenice retornaba a sus pensamientos sobre la ropa. Durante su primer año escolar, ella había portado un uniforme de pantaloncillos cortos y playera caqui, sombrero y una pañoleta roja. Indudablemente, eso volvía a generar la envidia social porque el atuendo indicaba que podía ser una gran científica. Pero aquél futuro acabó poco después, cuando los Mukhin recibieron una carta del Ministerio de Deportes que contenía cupones para adquirir gratuitamente la indumentaria de entrenamientos. Bérenice había sido seleccionada para ser gimnasta.

-"Excepcionales noticias: el Ministerio de Deportes y el Pacto Unificado del Gobierno Mundial te han considerado para ser parte del equipo nacional de Tell no Tales. Eso significa que defenderás la bandera con los más altos estándares de disciplina y serás el ejemplo a seguir de muchos ciudadanos. Nuestra misión concreta es convertirte en la próxima Liudmila Tourisheva".

-¡Tourisheva! ¡No es cualquier cosa! - exclamó Micaela - ¡A las pocas niñas que reciben el sobre les dicen que serán la nueva Nelli Kim! ¡A Bérenice le darán algo mejor!

El comentario no era tan trivial. Como Nadia Comaneci no existía en la Tell no Tales del espejo, la referencia máxima de perfección era Liudmila Tourisheva, ganadora de un medallero infinito y heroína del país. Tourisheva había sido formada bajo una disciplina extremadamente dura y era la imagen del régimen, a tal grado que la ahora mujer aparecía en los discursos, celebraciones y campañas promoviendo algo llamado "disciplina progresista", que por supuesto, no existía para los obreros.

Dentro de los cambios en la vida de Bérenice a partir de la carta estaba la alimentación. La niña cambiaría el guiso de habas que le correspondía por una dotación diaria de frutos secos y semillas, cinco cartones individuales de leche de vaca o de cabra, verduras cocidas de vez en cuando, pan negro y tripas de gato*. Aquél menú despertó la envidia de Andreas, que a diario ingería un plato pequeño de sopa de lentejas con espinacas crudas y una ración de pollo una vez por semana, además de fruta los domingos y un botecito con yogurth aguado; pero más tristeza daba la comida que le tocaba a Micaela y Roland ya que al ser simples trabajadores sólo tenían derecho a harina de maíz con agua y una porción semanal de zanahoria o calabaza crudas.

Aún así, la niña Mukhin sólo manifestaba preferencia por los arándanos y las almendras. La leche era agria, el pan era rígido y además, su hermano siempre le arrebataba sus verduras; pero la peor parte eran las tripas de gato. Bérenice las odiaba porque estaban hervidas y se servían junto con el caldo resultante, pero el olor era espantoso y aunque no llevaba sal o condimentos, el sabor resultaba repugnante. Andreas le golpeaba las piernas antes de quitarle el plato y sus padres no intervenían, ya que el muchacho ante el régimen tenía preferencia y podía tomar lo que gustara con tal de volverse fuerte. La niña siempre quedaba con hambre y se le formaba un hueco que no podía llenar cuando comprobaba que Andreas también hurtaba su almuerzo para el receso. Lo malo era que una gimnasta tenía prohibido llorar o quejarse y Bérenice la pasaba mal con su entrenador, mismo que la trataba con crueldad y acostumbraba darle palizas desde el primer encuentro; todo fuera por obtener el éxito. Por eso, a Bérenice se le quedó grabada la ocasión en que una pequeña cayó de las barras asimétricas durante un entrenamiento grupal y se rompió la rodilla izquierda. Los profesores no la auxiliaron y comentaban fríamente que esa alumna no pasaría de ser una Yelena Naimushina cualquiera, es decir, una simple miembro del equipo si corría con suerte y cuando mucho ganaría una o dos medallas de plata o bronce en toda su carrera. Mientras las compañeritas continuaban practicando con normalidad, Bérenice detuvo su tanda en la viga de equilibrio y se aproximó a ayudar a la pobre desafortunada, que comenzaba a gimotear de dolor. No imaginaba porqué, pero a la chica Mukhin le parecía que su madre habría hecho lo mismo y con el mayor cuidado posible, levantó a la herida y la llevó a la enfermería. Ese gesto provocó dos cosas: la primera fue una mirada agradecida de parte de la desconocida chiquilla, que en la espera por el médico le había dicho que se llamaba Émilie Dufournet (esta última era la Amy del espejo) y la segunda fue que su maestro notificó el hecho a la fuerza pública porque en Tell no Tales nadie ayudaba a los caídos. Dentro de la filosofía del Pacto, un error equivalía a debilidad y un ciudadano debía arreglar todo solo. Hacer lo contrario era característico de los traidores. Esa misma tarde, los Mukhin recibieron la visita del Comité de Vigilancia y un montón de cámaras captaban lo que sucedía en su apartamento. Curiosamente, la mirada de Micaela se tornó satisfecha.

En aquél instante, Bérenice captó que su madre era una mujer muy original, lejana de las otras señoras que sólo seguían los lineamientos de Pacto y criaban hijos de agresividad mostruosa. Lo comprobó cuando Andreas le lanzó un proyectil de papel con su resortera. La mujer tomó el juguete y golpeó al chico en la mano, el cuello y la cara con tres balines, además de decirle:

-Con los demás puedes hacer lo que gustes. En tu casa no tienes derecho a arrojar cosas, menos a tu madre.

"Menos a tu madre" ... Esa frase era revolucionaria. La niña tenía la certeza de que en el mundo nadie había dicho algo parecido y los vigilantes que los filmaban tampoco.

¿Qué significaba "madre"? ¿Por qué el vocablo parecía inspirar un límite y a la vez una especie de respeto? Lo que quedaba claro, era que el nuevo concepto era poderoso. Andreas había bajado la cabeza, como aceptando su culpa y a partir de entonces, sus maldades se vieron reducidas a fastidiar a su hermanita en secreto. Al jovencillo le daba vergüenza portarse mal en la mesa o contestarle groseramente a Roland, que una vez descubierto el punto débil de su hijo había acuñado un término: "padre". Aunque Bérenice continuaba quedándose hambrienta, se contentaba con saber que su apartamento era un lugar mucho más tranquilo y que su madre había comenzado a frotarle los moretones con agua fría, como si intuyera que así se desinflamarían un poco. Esa misma noche, Micaela descubrió que los zapatos de Andreas estaban rotos y en un acto insólito, arrancó las suelas de su propio calzado y las surció al del chico, como si prefiriera andar descalza en lugar de él.

Los Mukhin eran más risueños en comparación con lo demás y como no podían describirlo, al cabo de unas semanas, apareció una nueva palabra: felicidad y más tarde otra: ingenio. Ésta última asustaba un poco ya que se refería a hacer algo diferente. Micaela había forrado una caja con papel encerado y papel aluminio obtenidos del depósito de pescado. Acto seguido, revolvió el harina de maíz con menos agua de la acostumbrada y formó una especie de masa a la que dividió en esferas y aplanó antes de introducirlas en la caja, asimismo abrió la ventana y sacó todo a la intemperie. Cuando Andreas y Bérenice arribaron del colegio, descubrieron que su madre servía una especie de panecillo al lado de las verduras cocidas y las lentejas. Como el harina rendía más, la mujer le compartió el descubrimiento a las vecinas, que comenzaron a imitarla.

Fue ahí cuando la policía decidió pedir asesoría. Con la certeza de que el compartimiento de los Mukhin era una anomalía, se citaron a los mejores psiquiatras de Tell no Tales, pero eran incapaces de dar un diagnóstico sin utilizar el término "pensamiento equivoco", así que debían recurrir a la observación de algún "disidente del Pacto", descripción de los elementos que unían países al Gobierno Mundial después de derrocar a los escasos gobiernos independientes que quedaban. Los disidentes del Pacto eran personas muy conocidas y ocasionaban reuniones en plazas públicas, donde eran vitoreados. El más importante era un tal Elijah Maizuradze, que aseguraba conocer el mundo entero y que solía arrestar a disidentes verdaderos. Para encubrir la misión, se publicó en el periódico que el tipo haría una visita oficial a Tell no Tales la semana siguiente.

Curiosamente, Bérenice no evocaba esos días, pero sí la noche anterior a la congregación de la plaza, cuando su madre le anunció a la familia que no asistirían a aquél evento. La niña se sentía más vigilada que de costumbre y pronto tuvo la impresión de que alguien respiraba cerca de su cabeza.

-Las visitas inesperadas nunca son gratas - pronunció una voz que provocó que Bérenice se levantara aterrada de la mesa y su madre la apretara contra sí.

-Sepárenlas - ordenó la voz. Acto seguido, varios polícias y el Inspector rodearon el comedor.

-Los abrazos son malos, causan una cosa llamada "afecto". Eso es inconveniente.
-¿Por qué? - inquirió un agente novato.
-El afecto hace que los civiles se ocupen de otros. El Pacto no puede funcionar si los ciudadanos no se preocupan solamente de sus labores individuales.

El hombre que señalaba tales cuestiones era ídolo de Andreas, que se apresuró a decir que colaboraría con lo que fuera necesario.

-Dejen ir al chico - ordenó el hombre - Es un ciudadano ejemplar aunque es ... sensible. Se le quitará en la Fuerza Aérea.
-¿Ahora cómo coopero?
-Este crío es estúpido. Lárgate.

Andreas se marchó enseguida, gustoso de salir librado del delito de "disidencia" del cual, los otros tres seguramente eran culpables.

-Arresten al ciudadano Roland Mukhin por desafiar a la autoridad y a Micaela .... ¿Cuántas veces se salió del molde esta mujer? Hacerse llamar madre es manifestar que el Gobierno Mundial no tiene autoridad sobre usted, felicidad es decir que su papel en el régimen no le interesa y el ingenio ... El ingenio es el peor de los delitos ¿Hornos de cartón? ¿Bizcochos de harina para que no supliques por más comida cada mes? ¿Reemplazo de suelas? ¿Curaciones? ... El peor de los delitos no es la traición. El ingenio es el verdadero enemigo.
-¿Es tan peligroso? - preguntó el policía novato.
-¡El ingenio se pega, idiota! Si la masa comienza a pensar en variantes, el régimen, nuestros empleos y el mundo se colapsarían. El ingenio obliga a largo plazo a exigir más y destruye la dinámica social porque la masa descubre que puede eliminarnos cuando quiera. El Pacto no admite a criminales ingeniosos, ni solidarios.... Esta mujer es la traidora más peligrosa de todas las que hemos visto. Mátenla.

Bérenice no comprendía que era matar, pero por el rostro de Micaela, intuyó que se trataba de dejar de existir. Con Kuragin habían señalado algo similar y con tal de liberar a su madre (liberar también era algo nuevo en la cabeza de la niña) se le ocurrió golpear a un oficial en la cara. El hombre que daba las instrucciones respondió con un empellón y entonces se le ocurrió algo:

-Mejor dejen a la mujer viva para que vea lo que su rebeldía provoca. Arresten a la niña y ejecútenla públicamente. De todas formas, sólo sirve para comer tripas de gato.
-¡Esperen! ¡No le hagan daño! ¡Les doy lo que gusten pero déjenla sola!
-¡Callen a su madre, por favor!
-¡Haga lo que guste conmigo, pero déjela ir!

Bérenice entonces vió como su madre posaba su rodillas en el suelo y escurría agua por sus ojos. La pobre Micaela prácticamente se arrastraba cada vez que el desconocido daba un paso.

-Lo que suceda con esta criminal es culpa tuya, niña tonta - Resolvió el desconocido mirando a la pequeña - Podría despedazar a tu madre si así lo deseara y obligarte a ayudarme. Tal vez así aprenderías a nunca hacerle caso a gente como ella... Lo peor es que no serviría de nada porque Micaela es muy molesta, es de esas que siempre tienen algo que decir.
-¡Déjela marcharse! - gritó la madre.
-¿Tú vida o la de ella, Micaela Mukhin?
-¿Qué cree?
-No serías capaz.
-Si Bérenice muere ¿Quién será la nueva Liudmila Tourisheva?
-No está haciendo un buen intercambio.
-Qué equivocado se encuentra.
-Ya oíste, chiquilla. Es tu día de suerte. Fusilen a la madre cuando llegue a la estación.

Bérenice figuró que cualquier respuesta que saliera de Micaela de todas formas llevaría a la muerte de esta y por eso optaba por la brevedad del trámite; así que contempló como la policía la levantaba para llevársela. Llena de un sentimiento cuyo nombre desconocía, la delicada niña se abalanzó sobre el desconocido ante el gesto aterrado de la madre. El tipo entonces jaló el cabello de la chiquilla y la lanzó al suelo.

-Yo me encargo de ella. Retírense con la criminal.

El escuadrón salió en silencio para no alterar el orden y el desconocido puso el cerrojo.

-¿Sabes quién soy, estúpida?
-El que matará a mi mamá.
-Hasta usas contracciones, qué mal.

En las escaleras, Micaela pareció reaccionar y se alcanzó a escuchar como suplicaba que no abandonaran a Bérenice con el hombre de las instrucciones.

-Ah, los gritos ¡Son una música fantástica! ¡Tu madre sabe cómo debe cantar!
-Ella no canta.
-Idiota ¿No entiendes el sarcasmo? ... No, no sabes de que te hablo, los civiles son limitados, tu familia muestra trazos de inteligencia pero ...
-¿Pero qué?
-¿Alguien te pidió que abrieras la boca? Eres más tarada que tu madre.
-¡Cállate!

La niña recibió una cachetada y el sujeto volvió a tomarla del cabello.

-¿Cómo te atreves a gritarle a un héroe?
-Usted no es un héroe.
-Al parecer la educación del Pacto se deteriora ¿Quién demonios soy? ¿Sabes mi nombre? ¿Mis triunfos? ¿Eh? Tu cabeza - presionándola fuertemente - no funciona para darte el dato.
-¡Si sé como se llama! Lo sé.

El sujeto la sentó en una esquina y la niña se cubrió la cara.

-Usted es Elijah Maizuradze, un perdedor.
-¿Qué has dicho?
-¡Eres un papanatas!
-¿Crees que no tengo poder?
-¡Creo que es un cobarde!

Pero el terror hizo presa de Bérenice inmediatamente. El hombre procedió a azotarla contra la pared y la pateó en el estómago.

-¿Cuántos años tienes? ¿Doce o trece? Qué rayos importa, vas a conocer a un hombre poderoso.

Él le propinó más puntapiés al debilitarla, la tomó como si fuera una marioneta y se encerró con ella en la habitación que le pertenecía a esta, arrancándole la ropa antes de morder su boca. La chica no paraba de sentir la humedad de sus ojos y experimentó una humillación tal, que deseó estar muerta. Elijah la violó repetidamente y la echó desnuda a la calle en la madrugada.

Bérenice no se acordaba de cuánto tiempo había pasado deambulando antes de hallar abrigo en un suéter azul derroído. Sólo tenía consciencia de que no había parado hasta que llegó a una avenida solitaria, llena de desperdicios en las banquetas. Tampoco se encontraba en su memoria el llamado de auxilio que le hizo a un joven que pasaba y que la sostuvo para evitarle una caída fuerte; pero sí tenía fijo en la mente que el nuevo desconocido llevaba puesta una bata blanca con el escudo de la Escuela de Medicina.

-¿Qué te ha pasado? Cuéntame para que pueda ayudarte.
-¡No me toque!
-Tienes golpes muy profundos, tengo que revisar.
-¡Aleje sus manos!
-¡Sólo voy a darte un diagnóstico!
-¡No!

Pero el médico logró observar parte del interior de los muslos, percatándose de una fuerte rozadura. En el rostro de la niña también se notaban marcas y algunos mechones del cabello estaban sueltos.

-¿Quién te trató así?
-Me duele.
-¿Qué te molesta?
-Abajo.
-¿Qué zona?

Bérenice no quería decirlo.

-No podré hacer nada por ti si no me indicas en dónde sientes dolor.
-En mi ... mi ...
-No tengas miedo, te sanaré.

La pequeña miró a los ojos al doctor, mismo que se sorprendió un poco por un instante.

-¿En qué lugar te duele?
-En mi ... mi ... Mi vagina.
-Tengo que verla.
-¡Se lo pido, no haga eso!
-No te lastimaré.
-¡Deme una pastilla para que se me pase!
-¡Si no te reviso, no sabré cómo proceder!
-¡No se atreva!
-No es lo único que hay que examinarte ¿Cómo perdiste cabello y cómo te heriste la cara?
-Me dieron una tunda en casa.
-¿Y por qué tienes molestias en la vagina? ¿Alguien te tocó?
-No.
-¿Entonces? ¿Huiste y en la calle te molestaron?
-No.
-Lo haré más fácil: Entre tus piernas hay mucha irritación y un poco de fluido. Dudo que te hayas causado eso y si el líquido es lo que yo creo que es, tendré que reportarlo con la policía.
-¡No me lleve con ellos o me van a hacer algo!
-¿El responsable trabaja en la fuerza pública?
-Lo conocen.
-Con mayor razón debes dejarme actuar rápido. Sólo usaré un espejo y una lámpara, traigo guantes y si me veo en la necesidad de palpar, te avisaré y tu decidirás si me permites o no ¿Estamos de acuerdo?
-Me estaba saliendo sangre hace unas horas.
-Entendido. Recuéstate y separa los muslos, trataré de no causarte más daño.

Bérenice lagrimeó aún más cuando siguió la indicación. El médico no tardó más que dos minutos y la contempló con asombro y pánico.

-¿Cómo estoy? - preguntó ella.
-Tienes un desgarre.
-¡Maldición!
-Hay que limpiar la zona y suturar.

El hombre se retiró la bata al notar que la chica tenía frío y la cubrió cuando ésta escondía la cara entre sus palmas.

-Alguien te agredió ¿verdad?

La chica sollozó fuertemente.

-¿Tienes a dónde ir?
-No.
-No te angusties ¿Te parece bien si te llevo al hospital? Te atenderán solamente mis compañeras y cuando te sientas mejor veremos qué hacer.

Ella asentó y con dificultad se puso de pie. El viento le hacía sentir frío en las pantorrillas pero era reconfortante en medio del horror, como si hubiera sobrevivido. Bérenice no tardó en leer el nombre del médico, minuciosamente bordado en la bata.

Ese era Matt.




*La expresión "tripas de gato" se refiere en el slang gimnástico a una frase dicha por un fanático del equipo estadounidense de gimnasia: 

"Las chicas americanas entrenan con todas las comodidades, en cambio, las rumanas comen tripas de gato y ganan"

Al principio se tomó como una ofensa del tipo económico, pero poco después los admiradores de las rumanas adoptaron el mote de "triperos" dándole la connotación de fuerza y éxito a una escuela de gimnasia conocida por operar con bajos recursos. De hecho, la imagen en la parte superior es el retrato de una atleta rumana.

En el cuento, tripas de gato se utiliza sólo para señalar fortaleza.