miércoles, 13 de febrero de 2013

La revolución en el cielo (Oda a los regalos, último episodio)


Franz De Patie paseaba por Tell no Tales cuando se encontró al viejo del muelle sentado en una banca del parque.

-¡Franz! Era hora de hablar contigo.
-Buen día.
-Supe que estabas buscando algo qué hacer.
-La investigación del barco se ha detenido y el semestre aún no inicia así que estoy desocupado.
-Supe que tuviste un debate muy fuerte esta mañana en un foro astronómico con un tal profesor Rotzank.
-Es lo que sucede cuando se plantea que la religión y la ciencia no pueden estar peleadas.
-Esos ateos piensan que creer en mí es una muestra de ignorancia.
-Rotzank me cae bien, es un hombre muy centrado. Creo que es el tipo más inteligente que conoceré en mi vida.
-Aunque tuviste razón en recordarle que aún no puede explicar el origen de la materia.
-Él tiene una teoría muy buena ¿Es verdad que este universo se formó a partir de otro que se contrajo y explotó?
-No voy a contestarlo.
-¿Por qué lo reserva?
-A los hombres se les olvida que pueden explicar los fenómenos, pero nunca llegarán a crear una realidad como esta aunque descifren los secretos, como la evolución.
-Somos imagen y semejanza.
-Imagen y semejanza no significa "iguales", no seas tonto.

Enfrente, pasaron algunos jóvenes que disfrutaban la licencia escolar y aprovechaban el tiempo libre haciendo carreras en patines o yendo al cine. Muchos portaban playeras parodiando a Cristo y sus milagros, como el del agua que se convirtió en vino. Aquella moda parecía aumentar en popularidad y las tiendas recibían nuevas prendas cada semana.

-Antes existía el temor a Dios, ahora se burlan de mi hijo con naturalidad.
-No estaría tan seguro.
-Sé que para ti estas cosas ayudan para propagar la buena nueva.
-Jesucristo tiene una imagen jovial, además de un humor todavía más raro.
-Algunas cosas se pegan de convivir con la creación, De Patie.
-¿Por eso usted ha vuelto?
-Siempre dije que soy un Dios celoso y exigente.
-Eso ha cambiado.
-Porque han comenzado a verme como un "amigo". Es más extraño el hombre que su creador.
-Edwin me dijo algo parecido.
-Ese torpe ángel de hijo que no se corrige ni con una reprimenda mía.
-¿Ahora qué hizo?
-Temo perder a ese cabeza hueca porque Bérenice lo ha cegado y ha cometido un par de pecados graves que me tienen disgustado.
-Algo me contó cuando conversamos hace dos días.
-No me gusta que mis ángeles se relacionen con mujeres porque inevitablemente se acaban enamorando de ellas y después no se resignan al rompimiento. Bérenice es la primera en saber que no lo ama.
-No tengo nada que opinar.
-Porque tú no tomaste a una chica llamada Casey cuando eras joven.
-Pude ser como el resto pero respondí a tu llamado.
-Te llamaste solo.
-No digo más.
-De todas formas no quiero conversar contigo sobre bobadas.

El anciano tomó el termo a su costado y sirvió café en un vaso desechable, mismo que extendió a Franz y este último no lo rechazó aunque no tenía ganas de probarlo.

-Qué amable.
-¿Te han llegado las noticias?
-Las del periódico y algunos rumores de la pandilla Rostova pero no hay novedades.
-Qué lástima que te enteres por mí y no por quiénes deberían informarte.
-¿Qué ha pasado?
-El titular de mañana vendrá del despacho de Roma en pocas horas. Ve haciendo tus maletas.
-¿Y eso?
-El Papa ha renunciado.

Franz De Patie miró atónito al viejo y después exhaló con cara de pocos amigos. En ese instante, él mismo comenzó a formularse varias preguntas, pero optó por no despejar las dudas.

-Conversé largamente con mi hijo sobre este asunto y no estoy de acuerdo; pero el muchacho tiene razón y es su iglesia. Admito que soy conservador y preferiría la experiencia en el sucesor pero él considera que es hora de un reformador... Tu entenderás mejor, no tienes cincuenta años siquiera.
-Cristo no designa a los papas.
-A este sí. El mundo ha cambiado mucho y la modernidad se ha convertido en exigencia.
-¿Qué ha pedido?
-Un hombre de mente abierta. Me ha dejado entrever que no aceptará a un cardenal. Afirma que la gente está harta de esos vejestorios prejuiciosos y se ha inclinado por elegir a un inexperto educador sin posesiones o reconocimiento.
-Es una buena idea.
-No lo será para ti.

De Patie continuaba incrédulo, pensando en que si existía una intervención divina, era porque algo grave había sucedido.

-¿Por qué ha dimitido León XIII? - preguntó bruscamente.
-Por no afrontar el reto de limpiar la iglesia. Un hombre como él no sirve de nada.
-¿Tu hijo se ha molestado tanto?
-Más me disgusta el sustituto. Hombre de poca fe y ambiciones nulas.
-¿Un escéptico?
-Tiende a ello.
-Suena mal.
-Pero le doy crédito en pensar que la iglesia debe volver a patrocinar las ciencias y el arte. Cuando la curia romana dejó de interesarse en el progreso, los enemigos de mi hijo comenzaron a propagar la idea de que el Vaticano sólo vivía de la ignorancia. El mundo se tragó la mentira y los curas no han hecho nada para revertirlo; al contrario, han encubierto delitos muy graves .... Yo mismo me he hartado de eso.
-¿Y el futuro Papa combatirá la corrupción?
-No hay agallas en ti, Franz. Deberé confiar.
- Ahora ser católico es un acto rebelde, es oponerse a las reglas.

El anciano dirigió sus ojos al cielo.

-¿En serio crees que este despistado dirigirá tu ministerio? - exclamó. A su lado, Franz miraba las nubes sin motivo.

-El cónclave iniciará hoy mismo pero no te preocupes, niño. Te abriré el camino.
-Gracias por facilitarme el viaje, no tengo dinero ahora.
-Eres un poco ... Mejor omito el comentario.
-¿Hay algo que no he comprendido?
-Nada has captado.
-Discúlpeme.
-Las indirectas no se hicieron para ti.
-A veces no las detecto y otras simplemente no sé ni de lo que me hablan; las claves funcionan mejor.
-¿Te reunirías con rabinos, ayatolas, eruditos y gente común?
-Mmh .. Sí, es muy ilustrativo.
-Si tuvieras el poder de mandar ¿Qué te atreverías a hacer?
-Nunca he pretendido ser importante y quizá por eso sólo soy un cura que no oficia misa. Sé muchas cosas pero no intervengo y cuando pretendo hacerlo me doy cuenta de que no vale la pena.
-Por una vez piensa como líder.
-Si me permite las suposiciones, yo ordenaría una auditoría urgente y contrataría personas ajenas al Vaticano para realizarla; expulsaría a los encubridores de pedófilos y encarcelaría a estos últimos sin dudarlo un poco. Hay cosas que sólo deben arreglarse con las autoridades civiles... Mi sueño es que los feligreses vieran sus diezmos invertidos en proyectos tangibles: bibliotecas, laboratorios, caminos, distribución de agua, buenos cultivos, misioneros con mejores recursos para ayudarlos ... ¿Es mucho pedir una iglesia más humana?
-Son utopías, Franz.
-El Papa debería ser un hombre moderno; yo me rodearía de científicos y de filósofos para estar al tanto de las nuevas tendencias, yo usaría un teléfono celular de ser necesario, no me opongo  la tecnología si esta acerca a la gente.
-¿Cómo conciliarías la posición respecto al aborto?
-No estoy de acuerdo en la práctica; pero prefiero que sea legal a que las mujeres mueran en clínicas clandestinas.. Si se pudiera brindar a todos una mejor orientación respecto a ese tema, sé que el número de procedimientos bajaría y la natalidad estaría mejor planificada; no sé. Llevarlo a la práctica sería complicado. Todo lo que sueño necesita la voluntad que no tengo.
-No apruebo esa postura pero ¿Si te vieras obligado a tomar esas decisiones?
-Me preocuparía ser cobarde.
-Te conozco, niño. El miedo ha sido el gran problema de tu vida.
-Si tuviera la fuerza...
-No la has utilizado.
-¿Me ayudaría?
-No.
-Lo imaginaba.
-Trabaja de una vez, tienes un viaje y como te prometo ahora, te abriré el camino. Si así lo ha decidido mi hijo, le ayudaré a cumplir con eso. Salúdame al cardenal Rosetti en cuánto llegues, él te cederá su lugar.
-¿En qué?
-Ya sabrás. Vete.
-Gracias por conversar conmigo.
-Cumple con tomar tu sitio, yo te apoyaré.

El anciano observó a Franz y su sonrisa contagiosa antes de que éste se alejara. Los rayos del sol iluminaban de forma más intensa el parque.

-Hijo mío ¿Estás seguro de que esto es lo que deseas? ¿Realmente Franz es tu elegido?

El cielo se despejaba más y el parque se iba llenando de niños.

-Al menos evita que ese hombre se haga nombrar Benedicto, por favor.

El anciano sonrió antes de tomar un poco más de café. Era la primera vez en siglos que su hijo tomaba una decisión de esa naturaleza.


*El texto representa mi opinión.

martes, 5 de febrero de 2013

Un instante (Oda a los regalos)


París.

-Aquí está tu pasaporte nuevo, también el celular y un par de guantes para completar tu vestuario.
-¿Por qué los guantes?
-Hay que causar una buena impresión en tu nuevo trabajo.
-¿Qué me consiguieron?
-Se te colocó como niñera.
-Nunca me entrevistaron.
-¿Acaso necesitas contrato?
-No creo contar con experiencia para lidiar con niños.
-¿Estás jugando? Eres madre, ya sabes como se maneja eso.
-¿A quién debo cuidar?
-Buenas noticias. Nada más y nada menos que a Raluca de Mónaco, la niña que debe disimular que no tiene un céntimo y es conocida por ser insoportable.
-¿A quién se le ocurrió ponerme con la realeza?
-No te incumbe. Te esperan en la casa de la avenida George V en unos minutos. Debes llevar estos vestidos y estas cajas.
-¿Perdón?
-Tu primer encargo es conseguir las galas que lucirá la princesita en sus tertulias religiosas.
-Su familia es atea.
-Qué informada ... Pero supimos que Raluca ingresará en un colegio de monjas.
-¿Qué debo hacer?
-Te pidieron ropa de marca de la segunda mano, así que hicimos algo mejor. Re etiquetamos unos vestidos con el sello de los diseñadores que más le gustan a la familia. Apréndelos bien: traje de bautizo es Valentino, comunión de Armani y confirmación de Ungaro. En las cajas vienen las velas y coronas de flores sintéticas que aparentarán ser cortesía de Six Fifth Avenue. La bolsa contiene fresas cubiertas con chocolate que la tienda regala cuando manda cortesías.
-¿Cómo consiguieron todo?
-Tenemos personal en las firmas de moda. Aquí están los certificados de regalo para que no queden dudas. La ropa se te hará conocida.
-¿De dónde salió?
-De las cosas viejas de Carlota.
-¡¿Cómo se atreven?!
-Si Raluca necesita ropa reciclada, aprovecharemos la de tu hija para evitar que la agencia pague esta clase de cosas. Te hacemos un favor, que no se te olvide.
-Pero .. ¡Te pedí que no se metieran con Carlota!
-Con ella, no. Eso no incluye sus pertenencias.
-No pongas de pretexto ese tecnicismo.
-Si desobedeces, las consecuencias no serán amigables.
-Maldito - tomando el "encargo".
-Veo que entiendes rápido, ex amor.
-Vete al infierno de favor.
-Con gusto, sólo cumple tu parte. Lyosha* te llevará a tu destino. Adieu madame.
-Púdrete.
-No olvides tu credencial de la agencia de niñeras.

Gabriela se colgó un gafete negro con amarillo y abordó un auto oscuro. En cuanto emprendió marcha, leyó su igualmente renovado pasaporte y pasó el camino memorizando el nombre que le habían puesto, conteniendo el deseo de hacer una llamada.

-No se preocupe, le tocó un empleo ligero - dijo su chofer - En realidad, la niña no es tan mala.
-¿Qué niña?
-Raluca de Mónaco.
-Ah, cierto.
-¿Le gusta su nueva identidad?
-Me costará acostumbrarme. "Chloé Theroux" suena a un hada. Apresúrese.
-Claro.

La mujer cruzó las piernas y contempló la ciudad por la ventanilla, dándose cuenta de que nunca le parecería bella o grata.

-Llegaremos en dos minutos.
-Qué bueno que no perdemos el tiempo.
-Debería sonreír un poquito.

Gabriela se enojó con la respuesta del chofer, pero al verlo por el espejo del frente, descubrió que se trataba de un joven ingenuo que era igualmente nuevo en el trabajo.

-¿Cuándo te reclutaron?
-Hace un mes.
-Ahora trasladas a una encubierta en París.
-Quería ser un espía; me dijeron que por aquí tengo qué empezar.
-¿La KGB paga bien?
-Tengo servicio médico.

El cielo estaba nublado pero no llovía como en la mañana. Ella intuyó que la tarde sería soleada y el clima se tornaría cálido por las siguientes semanas.

-Ésta es la casa - anunció el hombrecillo al estacionarse frente a la puerta y descender abruptamente -A la agencia no le conviene una multa; disculpe que no le ayude a sostener las cosas, tengo que marcharme rápido.

Con molestia, Gabriela sujetó las bolsas y las cajas antes de ver cómo partía el jovencito. Frente a ella, había una casa cuya reja de entrada estaba abierta y la puerta principal se escondía entre unas enredaderas. Por la mirilla, un sujeto de unos ochenta años ya la observaba y ella pulsó el timbre una vez.

-Buenas tardes.
-Concédame un momento para anunciarla.
-Por supuesto.
-¿Me facilitaría su credencial un momento?
-Ah, bien.
-Entrégueme igualmente su encomienda; como entenderá, debo asegurarme de que no nos llevaremos una desagradable sorpresa.
-Me es comprensible.
-Revisaré.

El hombre cerró la puerta y caminó lentamente hacia una habitación, misma que estaba asegurada con llave. Gabriela permanecía de pie y se preguntaba por qué el anciano tardaría y quiénes estarían dentro.

Naturalmente, el viejo mayordomo realizó un par de llamadas y preparó un poco de té antes de ingresar a una sala en dónde la princesa Virginie realizaba la lectura de una novela. Por el ventanal, comenzaba a apreciarse como el cielo se despejaba.

-La institutriz se ha presentado.

Virginie cerró el libro de golpe.

-Bertrand, tome asiento.
-He traído una bebida para que este frío se pase pronto.
-Gracias.
-Hay algo que no me convence en absoluto con nuestra nueva ayudante.
-Cuénteme ¿Quién es?
-Chloé Theroux. He contactado a la directora de la agencia de cuidadoras para asegurarme de que no se trate de una impostora... Para mi pesar, es una auténtica niñera, egresada en Cuidados Maternos.
-Veremos su instrucción.
-También he visto su atuendo; seguramente consiguió un pantalón Dolce & Gabbana del mercado de pulgas y el bolso es una imitación china de Louis Vuitton que engañaría a muchos ojos expertos. Para guardar las apariencias, parece una mujer adecuada.
-¿Ha traído los vestidos?
-Es lo que más me preocupa, Virginie. Ni siquiera en eso ha fallado un poco. El mismo Emanuel Ungaro acaba de decirme que hizo el traje de confirmación de Raluca. Tenía mis dudas porque los cortes y las telas no son usuales de los modistos que preferimos, pero ha bastado con que madame Theroux se presentara a nombre de la familia para que inclusive el gerente de Six Fifth Avenue alterara su inventario y nos regalara los tocados para las ceremonias. Serviré las fresas en la cena.
-Le solicitamos a la niñera que recurriera a la segunda mano.
-Ha resultado hábil para presentarse en las boutiques de Cambon y conseguir las cortesías.
-Ungaro llevaba años pasándonos por alto.
-Por tratarse de tu hija, decidió hacer la excepción.
-De pronto me ha dado curiosidad esa mujer... ¿Qué edad le estimas?
-El carnet afirma que tiene treinta y nueve años. Yo creo lo mismo.
-¿Ha tenido experiencia en la tutela? ¿Qué averiguaste?
-No es su primer experiencia, pero no me dieron detalles. La directora argumentó que no podía revelarme los nombres de los clientes beneficiados anteriormente.
-Serán gente importante.
-Eso temo. Por el teléfono mencionaron "confidencial en rojo" tres veces.
-Entonces sus antecedentes siempre serán un misterio.
-Desconfíe, Virginie.
-Por favor, Bertrand, hágala pasar.
-Enseguida.

El mayordomo suspiró con pesimismo y se apresuró, lo mejor que pudo, a reencontrarse en la estancia con la nueva empleada.

-Su alteza solicita dejarla pasar.
-Gracias por al anuncio.
-Le recomiendo tomarse las cosas con calma. Ha corrido con asombrosa suerte esta vez. Virginie le aguarda en la terraza. Imagino que usted reconoce la puerta correcta.

Gabriela sonrió para disimular que el anciano le había desagradado y descubrió con curiosidad como en un pasillo con tapiz rojo el anciano había colocado los regalos sobre una mesa y el teléfono estaba descolgado.

-Es un lugar con muchas puertas - pensó. El mayordomo cerró el acceso del pasillo y ella continuó hasta otro portal que daba paso a la sala pequeña y contaba con un enorme ventanal.

-¿Es un día muy tranquilo, verdad? - preguntó la princesa Virginie por saludo - ¿Gusta compartir el té?
-Apetecería una taza.
-Siéntese, por favor.
-Desde luego.
-Disculpe que el mayordomo aún no se haya presentado con usted.
-No lo advertí.
-Se habrá acostumbrado al trato indiferente en alguna parte.
-Las institutrices no solemos ser bien recibidas por los integrantes de una casa.
-¿Ha sabido los motivos?
-Normalmente, las niñeras duramos poco.
-Comprendo.
-¿Podría cometer una indiscreción?
-Usted ha sido requerida por una emergencia ¿Era su pregunta?
-Quisiera conocer las reglas.
-¿Siempre ha sido usted tan rotunda?
-Es la costumbre que deja la inmediatez.
-Me ha comentado el mayordomo que se llama Chloé Theroux.
-Es cierto.
-Hábleme de usted.
-Mis aficiones son la pintura y la música pop.
-¿Pop?
-Para entender a los niños hay que actualizarse.
-Por supuesto, ¿algo más?
-Soy de pocas palabras.
-Noto que se retrae.
-Soy asidua víctima de una gran timidez.
-Tendré que conocerla por sus actos ¿No le incomoda?
-No.
-Mi nombre es Virginie Godrich Chassier Colville Wickham de Montblanc, princesa de Mónaco y  duquesa de Montecarlo.

Gabriela sonrió porque recordó fugazmente que Carlota poseía un nombre igual de largo que además, no le gustaba.

-Necesito una persona que pueda cuidar de Raluca mientras realizo mis actividades en Mónaco.
-Creí que estaría algún familiar con la niña.
-Sería lo ideal pero no es posible. El mayordomo inclusive ha de acompañarme. La familia debe cumplir sus deberes y permitirle a mi hija estudiar con la mínima presión periodística; aunque no le garantizo una tranquilidad plena, Chloé. Somos figuras públicas, procure a Raluca cuando salga y sea tan estricta como se requiera.
-¿He de enseñarle las responsabilidades de una casa?
-De preferencia porque no tendrán servidumbre. El colegio inicia en unas semanas y la matrícula está hecha. Contará con dinero cuando se necesite en caso de emergencias y una cantidad mensual para gastos corrientes. No puedo revelarle el monto ahora.
-Me parece bien.
-Usted es tan fría ...

Gabriela levantó ligeramente la ceja, aunque no optó por hacer algo que revirtiera la impresión de inexpresividad que había dado a Virginie.

-¿Gusta conocer a Raluca y comenzar a familiarizarse con ella?
-Sería lo adecuado.
-Sígame, ella ha pasado algunas horas en el jardín jugando al té.

La princesa condujo a la aún desconocida a través de otra puerta oculta hasta una especie de patio decorado con enredaderas y varias macetas. Al centro, una niña acomodaba "una tropa" de peluches alrededor de una tetera de plástico y unas tazas rosas. Un poco más a la derecha, había un balón de fútbol y una cuerda.

-Raluca, vengo a presentarte a tu nueva tutora.

La pequeña colocó una servilleta en el regazo de un conejo de tela y se levantó inmediatamente.

-Le molesta ser interrumpida cuando juega - confió Virginie a Gabriela. Esta última se aproximó a la chiquilla.

-Me llamo Chloé, me da gusto conocerte.
-Raluca... Usted habla como si fuera mi mamá.
-Ah.. ¿Perdón?
-Me levanto a las nueve de la mañana, desayuno cereal de estrellitas media hora después y mi comida es a las cinco en el restaurante Ivorie.
-Memorizado... ¿El cereal es marca "Stars charms"?
-¿Cómo sabe?
-Es el favorito de muchas chiquitas.
-Cada semana compro tres cajas.
-¡Qué coincidencia! Yo hacía lo mismo cuando ... Iremos al supermercado pronto.
-Tambien me gusta jugar a las muñecas y cada domingo voy por un helado.
-Lo haremos.

Raluca se quedó de pie, dando a entender que le urgía estar sola. Virginie captó enseguida.

-Acompáñeme, Chloé. Le mostraré su habitación.
-Nos veremos, niña. Con tu permiso.

Gabriela caminaba como si sus pies fueran de plomo, intentando meterse en la cabeza que su nombre era otro. Aunque la casa era elegante, no le gustaba la atmósfera controladora de la misma y algo le hacía presentir que era urgente que Bertrand, el mayordomo, se marchara pronto.

-Me disculpo por tener esta casa tan poco práctica, pero ojalá usted entienda que es por seguridad.
-No lo había notado, princesa - mintió Gabriela.
-Preferiría que me llamara Virginie, así evitamos problemas.
-Ignoraré el protocolo como ha sugerido.

Ambas se dirigieron a la terraza y un poco después, Virginie abrió una puerta que yacía al lado izquierdo del ventanal.

-Su dormitorio está lejos de las habitaciones principales, pero Raluca ocupa el cuarto de al lado.
-Eso hará más fácil atenderla.
-Sólo abra la puerta roja para ir con ella. Tome en cuenta que es una niña muy sensible y podría ponerse a gritar o enfadarse mucho.
-No se preocupe, sabré cómo resolverlo. Un poco de lectura cada noche y arroparla de vez en cuando le harán bien.
-Si a usted le funciona, yo lo apruebo.
-Por favor, expréseme sus dudas.
-Escuche, Chloé: No meta a ningún hombre a la casa o amistades, de lo contrario, será despedida inmediatamente.
-Estoy de acuerdo, a mí tampoco me gustaría que mi hija estuviera rodeada de gente que no conoce.
-¿Usted es madre?
-No, pero si tuviera una familia, también pediría lo mismo.
-Supongo que más tarde conversaremos sobre otras reglas y la disciplina. Vendré a buscarla en la cena. Bertrand traerá su equipaje en unos minutos. Descanse.

Virginie abandonó la habitación y Gabriela permaneció frente a su propia ventana, observando como iniciaba una lluvia y a Raluca jugando en el pasto mientras el mayordomo trataba de convencerla de ingresar a la casa. Después miró su teléfono, mismo que poco después comenzó a sonar.

-Dime.
-¿Ya te instalaste?
-Sí ¿Ahora qué?
-Espera instrucciones. Nos vemos en Trocadero el domingo, adiós.

Gabriela colgó, pero leyó la hora en la pantalla de su celular y sabiendo que nadie rastreaba sus llamadas aún, aprovechó el momento y marcó impulsivamente el número nuevo de Carlota, mismo que había obtenido en respuesta a un mensaje que envió a Tamara, en el cual le pidió comprarle a la niña un teléfono.

-Contesta, por favor .... ¿Por qué tardas tanto?

Lógicamente, sólo quería asegurarse de que se hallaba bien.


Hammersmith.

Carlota y Joubert habían ido por un bote de palomitas en la cafetería del centro de convenciones y cuando aguardaban en la fila, ell sintió como su móvil vibraba. Con prisa porque no lo encontraba, terminó tirando sus pertenencias y levantando el aparato, suplicando que aún sirviera.

-¿Hola? ¿¡Hola!?  ... ¿Quién llama? ... ¿Es una broma? ... Bueno, al menos no es el mudo porque ya hubiera colgado ... A lo mejor se marcó sin querer ¿Me escucha? Me llamó por accidente, espero que no gaste todo su saldo.
-Disculpe - pronunció una graciosa voz aflautada - No volverá a ocurrir, gracias por avisarme.
-De nada.
-Es un celular nuevo, todavía no sé bien cómo usarlo, gracias otra vez.
-No fue nada
-Adiós.

La joven Liukin oprimió el botón para concluir la conversación.

-¿Quién era?
-No sé, pero marcó por error.
-Qué bueno que no fue un loco.
-¡Perdimos el turno!
-No importa. Nos formamos otra vez. Te ayudo con el bolso.
-Eres muy lindo, Joubert. Gracias.

Al otro lado del auricular, Gabriela suspiró aliviada. Al menos sabía cómo localizar a Carlota temporalmente, tomando en cuenta que la niña solía extraviar el móvil cada cuatro o cinco meses.

*Lyosha es el apelativo de Alexei en ruso.

jueves, 17 de enero de 2013

La insólita carta a De Gaulle (Oda a los regalos)


A Erick Juayek.

"Usted y yo hemos crecido en un mundo de guerras y me temo que con la inminente llegada de la paz, usted no sabrá qué hacer, ni yo en dónde meter la cabeza para soportar mi creciente vergüenza.

¿Usted se ha preparado para la falta de rigidez que exigirá el mundo moderno? Mientras usted y yo contemplamos cómo nos vamos volviendo ancianos y millones de franceses se han vuelto adultos cuarentones con pocas esperanzas, una generación de jóvenes mucho más sensibles que usted y yo, está casi lista para ponernos de cabeza. No ha reparado en el futuro, general De Gaulle. Mucho menos ha previsto el cambio de ideas que está a punto de suceder.

Millones de compatriotas se preguntan qué sigue. El mismo cuestionamiento me hago desde que he recobrado la memoria de tantos tiempos históricos que se han almacenado en mi cada vez más oxidada memoria: La primer gran guerra de la que nada aprendimos, la revolución comunista que a usted le resulta tan molesta, los veintes y sus tragedias depresivas, los disipados años treinta en los que parecíamos decadentes millonarios y bohemios fácilmente impresionables por intelectualoides de quinta y artistas banales... Todo para no sentir orgullo de llegar a uno de los episodios más oscuros desde que la civilización tomó lugar en un mundo tan hostil y violento. Nunca sabremos del todo qué perseguía el enemigo; nunca sabremos que perseguíamos nosotros. He ahí mi razón más fuerte para no declarar vencedor a nadie. Eso incluye a los perpetradores de ese infame crimen llamado bomba atómica, al que se prestaron las supuestas mentes más brillantes de la Tierra ¡Qué irresponsabilidad! Los genios colaboran con el genocidio más infernal y descarado por obra y causa nuestra ¡Mal rayo nos parta! ¿Qué clase de legado grotesco dejamos adelante?

Usted aún no dimensiona del todo esa tragedia. En mi situación, no tiene caso. Le recuerdo aquella revelación que le hice un verano hace ocho años: Usted tiene por amigo a un cadáver. Desde 1932 estoy muerto.

Por supuesto, usted lo ha olvidado y era pertinente. Siempre admiró mi "crudeza" y mi "carencia de churriguerescas formas" para redactar cualquier cosa. Creyó que aprendí a ser directo después de vivir atrincherado durante cuatro años combatiendo alemanes en la primer gran guerra. Que un ingeniero como yo, de grandes talentos y un futuro sólo comparables con el célebre Eiffel terminase cansado de los honores y las investigaciones (más no de la curiosidad básica inherente a un ser humano) después de comprobar con amargura que no había motivos válidos para volver a su hogar, debió ser devastador para un par de progresistas que pensaron que la locura bélica me había dejado algo bueno. Pero fue tremendamente positivo para la milicia ofrecerme un puesto. Nunca me he dado la licencia de aclarar que lo hice sólo por la simpatía que me unía a los muchachos heridos en Alsacia y que me tenían como inexplicable líder de una división que más bien parecía una cuadrilla de bandoleros vulgares. Usted se rió de nosotros apenas lo nombraron capitán, pero no entendí la razón de por qué me hizo amigo suyo.

El peor día de mi vida sucedió al mismo tiempo que usted era destinado a la Secretaría General de Defensa Nacional. Deprimido y enfurecido, recibí la carta de aviso. El general De Gaulle ahora era mi jefe y no podía llamarlo "amigo" nunca más. Sucedió en el momento correcto; cuando mis entrañas se volvían putrefactas y mis parientes cercanos luchaban por sacarme inocente de un proceso judicial en el que mi culpabilidad era clara, pero mi apellido y mi rango eran apariencias más importantes y pasé a ser una respetable rata impune que suplicaba a su ejército que lo enviasen a misiones que le significaran la muerte. Jamás se cumplió mi deseo. Francia se rindió en 1940 y el mariscal Pétain arruinó mis intenciones con el humillante armisticio. Usted en cambio, me extendió la mano con su discurso "Francia libre" llamándonos a resistir a como diera lugar. Poco después, no supe cómo, me llegó el telegrama en que me animaba a llevar a mi división a los túneles de París y usted en particular me mandó a buscar algo ahí abajo porque sólo podía encargárselo al más leal de los "amigos de la cuadrilla" aunque jamás combatimos juntos. Así es, General De Gaulle como me di cuenta de que usted entraría de lleno a la política como un líder salvador, aunque su intención no fuera esa. Ahí comenzó también mi decepción porque entre más días pasaban en la alcantarilla, más certeza tenía de que a usted le habían fabricado el brillante discurso del 18 de junio que me alentó de nuevo a perder la vida. Mis sospechas no fueron gratuitas y ¡vaya que no erré!: El brillante Charles De Gaulle había aceptado las sugerencias del ministro británico Winston Churchill y su secretario (un lord tal, cuyo apellido no llega a mi mente) de moderar su discurso, de cambiarle párrafos ¿Qué daño le hubiera hecho a Francia decir las cosas por su nombre? ¿Delatar que Pétain nos traicionaría era perjudicial en un país que ya estaba destruido? ¡Jamás odié tanto a un amigo! Mis amargos reproches llegaron a usted cuando era tarde, cuando tuve que abandonar la cloaca para batallar en el campo, para darme cuenta de que éramos, todos, los grandes cobardes que lastimaban Francia y mandaban al mundo al infierno. Porque el heroísmo estaba en las manos de un inocente que en un rato de ocio le dió por fabricar un aún más inocente balín que le servía para armar y desarmar sus juguetes. Por salvar el pescuezo de millones pervirtió su esperanza.
Esas cosas son las que jamás deben perdonársenos.

Recuerdo que el ocaso de la guerra llegó en 1944. En la frontera belga se abría paso un chico de ocho años. Era un rumor, una leyenda casi urbana que se concretó cuando lo ví entrar a Tulle poco después durante la masacre perpetrada por la 2da División SS das Reich. Nunca hallé furia en él. Aún evoco su atrevimiento de caminar al lado de los tanques alemanes arrojándoles balines ¡Qué maravilla para los ciegos! ¡Un chico que me recordaba a mi hijo mayor destrozaba la poderosa maquinaria que volaba en pedazos a cualquiera menos a mí! Por sus zapatos, juzgué que venía de muy lejos. Con él iba su padre, gritando arengas inexplicables. Por inercia, me uní a ellos en su camino errado hacia Alsacia. Los guié, los alimenté con la única lata de frijoles que me quedó, les cedí mi abrigo y así, llegamos a ese último episodio con los panzer. Ese niño me daba instrucciones de cómo funcionaban sus balines y yo fingía que entendía. Aún no sé cómo logramos que los alemanes dieran la retirada en menos de media hora y entramos en la patria germana hasta Berchtergaden. Ese mérito le ha sido colgado al general Phillippe Lecrerc, despreciando al verdadero héroe de Francia.

¿Cómo se le explicaría a nuestros compatriotas, general De Gaulle, que fue un mocoso de ocho años el que libró a Europa entera (menudas cosas de las que me he enterado) de la demencia nazi? ¿Es tan difícil de aceptar que ese pobre desafortunado recorrió el continente desarmando tanques y aviones? Ni siquiera en su tierra natal le harán un homenaje, porque los créditos han sido repartidos entre los incompetentes. En este año de 1945, ya no había nada qué pelear gracias a ese ángel de niño que ni siquiera guardaba maldad o rencor: "Sólo hacía lo justo" dijo él con el poco francés que aprendió. Igual desbarataba panzer que rifles ingleses. Su salomónica actitud quizá le costará pasar al olvido.

Para mayor desgracia, el anónimo prócer ha sido un ruso. Eso no le conviene a los metiches de Washington. Recuerdo el horror con el que el pequeño supo de la bomba en Hiroshima. Aún no terminaba de expresar que no podría deshacerla con sus inventos cuando llegó la noticia de Nagasaki. Fue la única vez que maldijo a la humanidad y especialmente a Roosevelt y a Truman, aunque estoy seguro de que no tardará en maldecir su propia creación. Hoy mismo, poco antes de su partida a Moscú, me ha pedido saludos para usted y me ha dicho con ironía que fue un placer "salvarnos el trasero de forma pacífica y además sin buscar recompensa" como si supiera que somos ingratos. Le arrebaté un balín como recuerdo; sé que pronto deberé usarlo para cumplir mis propósitos".

"P.D. Los nazis han abandonado Tell no Tales al comprobarse que sus leyendas son difíciles de rastrear y el Vaticano quemó los registros genealógicos de la ciudad al principio de la guerra. Esto último lo supe en la cloaca, por medio de un enviado del Papa que no logró salir de la ciudad cuando el ejército alemán tomó París.

Respecto a lo que usted me encomendó, debo decirle que nunca hallé dije alguno como el que su madre mencionaba en sus cuentos, ni rastro de Jean Lafitte. Hoy, que la rendición definitiva del Eje provoca celebraciones, es también la ocasión en la que, oficialmente, la sangre pura ha desaparecido.

Atte: El muerto en vida y capitán, Matt Weymouth.

2 de septiembre, 1945".

martes, 15 de enero de 2013

La piel (El descubrimiento de la pasión IV)


-Te pagué por adelantado, ahora vete.
-Hace frío.
-Yo no lo siento; es más, lo que tú quieres es dormir.
-Como digas .. ¿Puedo usar la regadera?
-La perilla del agua caliente no sirve.
-¿Por qué no me dijiste? Es fácil de arreglar.
-No hagas preguntas.

Zooey sintió como su vigilante se levantaba y encendía la luz del baño. Le daba igual que él dejara la puerta abierta y se aseara con toda la intención de que ella lo contemplara. La mujer prefería tomar el paquete de galletas que dejaba al lado de su cama mientras se percataba de que sus muslos estaban descubiertos y la sábana se había impregnado de una colonia extrañamente agradable.

-Compuse tu llave.
-¿Qué recompensa vas a pedir?
-No me trates como un interesado.
-Ya obtuviste lo que siempre deseas de mí; no espero que los favores que no te pido me salgan gratis.
-Estoy cansado, déjame quedarme.
-Lo sabía.
-Abrazarte es placentero.
-Es ridículo.
-No sabes lo que se siente.

Zooey continuó comiendo galletas y el hombre prolongó su ducha unos instantes más.

-El agua está deliciosa.
-Sí, bueno, me bañaré cuando no estés.
-¿Mal humor?
-Cierra la boca.
-No estabas de malas.
-¡Calla! Mejor descansa de una vez y no molestes el fin de semana.
-¿Vas a salir? ¿Conseguiste novio?
-No te incumbe.
-¿Cómo es?
-Muy grande y muy macho. Te destrozará.
-Je, mentirosa.
-¿No me crees?
-Puedo jurar que soy el único hombre con el que te diviertes.
-No me divierto.
-¿Qué pasa hoy?
-Hormonas.
-Sí, claro. Fueron tus ganas las que me trajeron aquí con urgencia.
-Piensa lo que gustes.

Él se aproximó a la cama y permaneció de pie, imaginando qué pasaba por la mente de la joven.

-Estás mojando todo.
-Sabes que no me gustan las toallas.
-Ahora debo empaparme porque sí.
-Eres muy comprensiva.
-Qué desagradable.
-¿No te gusta que me recueste como lo hago ahora?
-Me repugna todo de ti.
-¿Todo?
-Odio el vello en el pecho un poco más.
-Compraré crema de afeitar.

Ella giró a su derecha.

-¡Hey! ¿Por qué me das la espalda?
-Hasta mañana.
-¡Zooey!
-Que uses mi colchón ya es demasiado. Dormiré como siempre, adiós.

La mujer trataba de concentrarse en otra cosa mientras su amante no resistía la tentación de tocarle la espalda.

-Nunca me has dicho quién eres - señaló él.
-Confórmate. Para acostarse no hace falta siquiera presentarse y con mi nombre ya sabes más de la cuenta.
-¿Aún te acuerdas del mío?
-Te llamas Akky, tus padres eran turcos; lo mencionaste alguna vez.
-¿Te sientes bien?
-Qué pregunta tan tonta.
-No sueles ponerte así.
-Otra cosa que no te concierne.

El hombre se pegó a ella, intentando encontrar un poco de calor y ella se erizaba de sentir la piel húmeda de él y su aliento en la nuca.

-Eres hermosa.

Zooey sonrió ligeramente, preguntándose si él le gustaba al menos un poco o si era feliz de tenerlo como compañía de vez en cuando. En Hammersmith, ella no tenía amigos y Akky era el único con el que entablaba conversaciones que no duraban más de unos minutos, pero servían para evitar deprimirse.

-Me comentó la vecina que le vuelves la vida feliz a la cincuentona del piso seis.
-¿Celosa?
-¿Es cierto?
-Soy un poco gigoló; no cuesta nada hacerle olvidar a una señora que tiene cáncer.
-Oí que también le robas.
-¡Ea! Ella me regala sus cosas.
-¿Y sabe que sólo la usas?
-Me dejas ver como un tipo cruel.
-¿Le haces un favor?
-Morirá en unas semanas.
-Entonces eres un ángel de la caridad.
-Ve a visitarla, le caes bien.
-No nos hemos presentado.
-Le hablé de ti. Le dije que eres mi novia.
-¿Por qué hiciste eso?
-Nos vió besándonos en la caseta telefónica la semana pasada.
-No debiste mentirle.
-¿Qué le podía decir? ¿Que tú y yo tenemos un convenio de sexo semanal a cambio de nada?
-¿De nada?
-Ninguno gana en esta relación.
-¿Has vigilado que nadie entre aquí?
-Sí.
-Entonces sí hay una ganancia para mí y en tu caso, te llevas la mejor parte.
-Tu lengua es filosa.
-Mejor déjame dormir.

Él cubrió a Zooey con la sábana y besó sus hombros, sin esperar que ella correspondiera o se moviera un poco. La lámpara junto a la cama continuaba prendida, permitiéndole ver la sombra de la mujer completamente definida en la pared.

-¿Tienes algo que hacer mañana?
-Nada.
-Pensé que podríamos salir.
-¿Qué se te ocurrió?
-Ir por un trago.
-Ni lo sueñes.
-¿Qué tiene de malo?
-Tu actitud, Akky.
-Quiero que la pases bien.
-Esto ya no me está gustando.
-¿Cuál es el problema?
-Dijimos que no nos involucraríamos en la vida del otro.
-¡Vamos! Eso no fue en serio.
-Pues yo no bromeo. Nuestra relación no debe pasar de vernos una vez cada siete días.
-Creí que éramos amigos.
-¿Amiga tuya? - volteando hacia él - No tengo intención de serlo.

Acto seguido, ella retomó la impaciente ingesta de galletas.

-¿Tienes hambre?
-Es sólo un antojo.
-¿Te sientes bien?
-Mejor que nunca ¿No puede atacarme una ansiedad de galletas?
-Es que has terminado con la mitad de la caja.
-¿Ibas a pedirme una?
-No.
-Entonces no hables.

Sin embargo, Akky determinó mirar a todos lados, dándose cuenta de que Zooey poseía una cantidad considerable de post - its pegados en la cabecera. En más de uno estaba escrito "Día de playa con Sandra: ¡el sábado!" y en otros "Pijamada: ¡viernes! P.D. Preparar mascarillas de avena y comprar frituras de queso".

-¿Quién es Sandra?
-¿Qué es lo que crees?
-Es tu amiga .. O mejor: tu hermana.
-Atinaste.
-¿Es guapa?
-Es menor de edad.
-Mejor no me meto.
-Más te vale.
-Así que la solitaria Zooey tiene familia ... Nunca me lo hubiera imaginado.
-No te quiero aquí mañana.
-¿No le presentarás a tu novio?
-No sigas con esa idiotez.
-Perdón ... Pero ¿Le hablarás de mí?
-Ni en tu sueño más alucinado.
-Saludarla estaría bien.
-¿Sabes? Fuera de mi vista.
-¿Ahora qué hice?
-Me hartaste
-Por arreglarte la perilla dijiste que podía quedarme.
-Tú pusiste esa cuota.
-Entonces me voy.
-Por favor.

Él se levantó apresuradamente y se vistió aún más rápido.

-Si necesitas algo, toca el timbre de la escalera.
-No me recuerdes lo que ya sé.
-¿Nada te tiene contenta?
-Como dije, no te importa.
-¡¿Qué te pasa?!
-Que no deseo verte.

Ella apretó su almohada después de agarrar el periódico que estaba tirado. Akky tomó su chaqueta.

-Salúdame a la mujer del sexto piso.
-Claro.
-¿Qué esperas? ¿Por qué no te has marchado?
-¿Realmente tienes intención de echarme?
-¿Sabes? Haz lo que quieras.
-¡Perfecto! Voy a pasar la noche aquí.
-Eso no.
-Es lo que yo quiera.
-Me imagino que también tratarás de volver a mi cama.
-De hecho sí.
-Me acostaré en el sillón.
-De pronto me gustó la idea de acompañarte en la sala.
-¿Qué más? ¿Me vas a besar porque sí?
-También.
-Largo, ya fuimos demasiado lejos.
-De acuerdo.

Él se aproximaba a la puerta cuando ella comenzó a llorar en silencio y cubrió su cabeza con la almohada.

Zooey no sabía qué pensar, sentir o hacer y le llegó un arrepentimiento violento por echar al hombre abruptamente. La joven anhelaba repentinamente un halago y a pesar de no desearlo, evocó a Sergei Trankov para no sentirse tan sola e imaginar que en contadas ocasiones había sido feliz.

Los besos del guerrillero, la fuerza de sus brazos y su increíble capacidad de contar historias que duraban hasta el amanecer eran motivos para considerar a Akky un amante mediocre en comparación; pero estaba sola y eso rebasaba sus fuerzas. Al menos su vigilante servía para evitarle sentir que había fracasado hasta en ser atractiva para para alguien más y debía reconocer que lo estimaba un poco.

-Akky, espera.

Él giró hacia ella, que se enredaba en su sábana.

-Ven, quiero darte un beso.

El hombre se desconcertó, pero no rechazó el gesto y se hincó frente a ella para recibirlo.

-¿Quieres pasar la noche?
-Me estabas corriendo.
-Te gusta quedarte conmigo.
-Me fascina.
-Quítate esa ropa y abrázame.

Zooey se percató de que a Akky se le iluminaba el rostro. Por un momento, ella también creyó que sus problemas eran pequeños y se conformó con soñar que aquél episodio se repetiría con mayor frecuencia aunque él leyera más post - its, como el que estaba pegado en el periódico y decía "Reírme con Sandra porque publicaron que Carlota Liukin es su mejor amiga: ¡En la pijamada!.

Para quién conociera bien a Zooey (y ese era Sergei Trankov y nadie más) era bastante claro que ella deseaba enamorarse de su amante.



lunes, 7 de enero de 2013

La reina (Vika!) (Oda a los regalos, cuento conmemorativo de la navidad ortodoxa)


Tell no Tales.

-Sandra Izbasa es la burla de toda la ciudad.
-Pero el presidente será el último en saber.
-Lo que compra el dinero sólo nos provoca risa, pero si lo tuviéramos pagaríamos el titular de última hora para sentirnos orgullosos de nuestras faltas de vergüenza y de sentido del ridículo.
-No seas categórica, Audrey.
-Dicen que la verdad no peca pero incomoda ... Y si se le acompaña con cierta ironía, más.
-Definitivamente no me gustaría ser blanco de tus críticas.
-Hace falta valor para admitir esa clase de cosas.
-Ni que lo digas.

Audrey Phaneuf y Franz De Patie caminaban por la calle Montalcini después de haber visto el concurso por equipos del mundial de gimnasia. Al igual que miles de tellnotellianos, ambos no habían contenido su sonrisa de pena ajena al ver como una Izbasa ("una personalidad importante"), no podía lidiar con ninguna de sus pruebas y él en particular se sentía un poco culpable por eso. 

-Después de la increíble glamurización de una pandillera, con algo nos teníamos que carcajear - remató Audrey. En las tiendas, colgaban anuncios gigantes acerca de las nuevas colecciones de ropa, cosméticos y accesorios que se pondrían a la venta al día siguiente y la mujer suspiraba pesimista.

-Esa tal Bérenice es muy popular y de que impone la moda, la impone. No hay chica en la ciudad que no muera por un vestido diminuto para mostrar las bragas.
-Los estilos son efímeros.
-Pero el impacto, no ¿Cuándo había visto que una disidente se convirtiera en ícono fashion?
-Normalizar la violencia a través de la elegancia es una técnica vieja. Que un par de firmas hayan decidido crear sus nuevas líneas tomando a esa joven de modelo, habla de que hay mentes un poco retorcidas detrás.
-Pero esa tipa ni siquiera se ha hecho notar por algo que sirva; ni siquiera para elegir ropa interior tiene gracia.
-¿Envidia? 
-Tonterías, Franz.

Audrey permaneció callada el resto del tramo y al doblar por la esquina, debió retroceder unos centímetros para evitar chocar con la aludida. 

-Lo siento, me largo - dijo la joven, pero De Patie advirtió que la pandillera era lo suficientemente sensual como para provocar en él una fantasía - Iré a perder mi tiempo por ahí. No llamen a la policía.

Sin embargo, Bérenice no se movió.

-¡¿Qué hace?! Apártese - pidió Audrey.
-Creí que sería más amable.
-¿Necesita ayuda? - intervino Franz.
-Usted es un hombre terrible.
-¿Disculpe? ¡Señorita! ¡Señorita!

De Patie corrió detrás de la muchacha, abandonando a Audrey.

-¡Maldita sea! Esto no pasaría si todos me vieran las pantaletas - suspiró Phaneuf y resignada, se dió la media vuelta; quedándose sin saber cómo el hombre alcanzaba a Bérenice en una escalera que conducía a Poitiers y charlaba con ella.

-Me sorprende que sepa correr.
-Y a mí que pueda sostenerla del brazo.
-¿Usted es Franz De Pat?
-De Patie .... Las personas del otro lado tienen el rostro excesivamente afilado, con razón me parecía extraña.
-¿Va a matarme?
-¿De dónde sacó tal disparate?
-Es que si viera a su doble, sabría que es un ser terrible.
-Puede estar segura de que el único cuchillo que sé usar, es el de los cubiertos.

Bérenice se alegró un poco y preguntó:

-¿Es hombre de Dios? La sotana ...
-Trabajo en nombre de él, creo.
-El De Pat del espejo se autoproclama "hombre del infierno". Por su peligrosidad lo hemos metido a un foso... Yo le temo a ese Franz, pero ¿usted es bueno, cierto?
-No todas las piezas son malas. La gente de su raza está obsesionada con ese concepto y me gustaría saber de qué se trata.
-Le explicaré si me acompaña.
-¿Decidió darme su confianza?
-Quiero reírme de Sandra Izbasa.

Franz De Patie bajó la cabeza para esconder su impresión burlona y continuó subiendo los escalones hacia el parque De Gaulle. Bérenice aún le tomaba distancia y le parecía increíble comprobar que él carecía de malicia cuando este le invitó un frappé de canela en un lugar dónde las chicas no perdían detalle del atuendo azul rey con tirante roto que ella portaba.

-Los helados saben mejor en este lugar.
-¿Por qué lo dice?
-Tienen más crema que en mi dimensión.
-Me cuesta trabajo creer que la tengo enfrente.
-¿Cómo supo del otro lado?
-Mi identificación del Servicio de Inteligencia Vaticana me autoriza investigar lo que sea.
-¿El viejo del muelle le dijo?
-Sí.

Bérenice se rió un poco por semejante respuesta y desdeñó el popote después de chuparle el chantilly.

-¡Me encanta la gimnasia! ¿Cuál es su aparato es su favorito? ¡El mío es la viga de equilibrio! ¿Cree que Viktoriya Maizuradze pueda ganar el all around?
-¿Eh?
-Es que yo ... ¿No le importa?
-¡Mujer! Esperaba platicar de otra cosa.
-En mi mundo las cosas son muy diferentes. Hay personas malas que de este lado son buenas y aunque no lo crea, en este universo hay gente que en el mío no.
-¿Cómo está eso? ¿Lo que hay arriba, no hay abajo?
-¿Qué?
-Antes de caer en un malentendido: ¿En tu dimensión existen cosas equivalentes a las que encuentras en esta?
-Lo cierto es que no todo. Aquí habita gente que no tiene un "doble" allá.
-¿Cuántos saben que pueden cruzar el espejo?
-Pocos, sólo los Rostova lo hacemos y hace años un hombre vivía entre los dos universos pero él nació aquí.
-Me alivia.
-¿Por qué?
-Si hubiese un encuentro entre ambas dimensiones, la reacción no sería amigable por ninguna parte.
-Mi banda y yo hemos venido a salvarlos.
-¿De qué?
-Del Gobierno Mundial .. Para eso necesitamos conocer a sus líderes; no los de los diarios, sino los principales.
-¿Cuáles son sus intenciones, jovencita?
-Componer lo que está mal y saber si la gente siniestra de nuestro mundo cuenta con dobles, como Franz De Pat.
-¿Y ese Franz hizo ... ?
-¡Silencio! Va a comenzar mi programa.

De Patie frunció un poco el ceño y escuchó a los comentaristas de la televisora local haciendo la presentación de su transmisión especial desde Hammersmith, con la intención de cubrir a Larisa Iordache y Sandra Izbasa en su competencia all around. Por supuesto, resaltaban el logro del equipo del Tell no Tales en la mañana y frívolamente se dedicaban a criticar el color rosado de los leotardos usados por el grupo principal de gimnastas, entre las que destacaban Anastasia Raisman, Andreea Raducan, María Olaru, la italiana Guida Ferrari, Svetlana Khorkina y Viktoriya Maizuradze; además de  Izbasa y la propia Iordache que aparecía en las primeras tomas en vivo.

-¡Ojalá gane Vika! - exclamó Bérenice y la siguieron algunas pre adolescentes que continuaban indignadas por lo ocurrido al equipo ruso. A diferencia de los adultos que no tomaban ese evento en serio más que para hacer chistes, la pandillera y las niñas prestaban singular atención, como si por perdérselo, sus vidas fueran afectadas irreversiblemente.

-¡Nos vamos a la acción! - decía una locutora irritante. Por el monitor, aparecían las imágenes de la presentación de veinticuatro gimnastas provenientes de varios países. El grupo "rosado" contaba con la ventaja de iniciar, como ya era costumbre, con el salto de caballo y la cámara captaba a Vika y Sveta con mayor insistencia que a las demás. La conductora llegó a afirmar que no entendía el motivo de tanta atención hacia ellas si las chicas de Tell no Tales eran las campeonas del mundo.

-¡Ay, por el amor del viejo del muelle, alguien calle a esa pajarraca estúpida!
-¡Bérenice!
-¡Oh, perdón! Señor De Pat, no quise exaltarme.
-De Patie.
-Ah sí, disculpe.

Mientras tanto, se veía a Sandra Izbasa charlando con su asistente mientras le afirmaban que el caballo tenía la suficiente cantidad de magnesia para evitarle un accidente como el de la mañana.

-No le deseo el mal, pero espero que pierda miserablemente - expresó la pandillera con desdén cuando escuchó la voz de Sandra deseándole suerte a las demás. Excepto por Iordache, el resto, incluyendo a Vika, la atisbaban con sensación de lástima y el gesto distante.

-Welcome to the World Gymnastics Championships, day two. The all around is starting.

Al tiempo que el público en Hammersmith agitaba sus mantas, las niñas que se habían pegado a Bérenice improvisaban banners y sacaban sus sombreros de pollo, imitando a una Carlota Liukin que en televisión lucía despreocupada por la opinión de los demás.

-¿La niña Liukin tiene una doble? - preguntó Franz de repente.
-Claro que sí. Es una chica muy valiente - contestó Bérenice, ocultando que era ella.
-¿Su familia también?
-Todos.
-¿Joubert Bessette?
-Es vecino de los Liukin pero no los conoce... ¡Que Sandra se caiga, que Sandra se caiga! - clamaba Bérenice mientras Franz intentaba imaginarse una realidad en la que su amigo Ricardo no tuviera que lidiar con Joubert ni con una enfermedad que lo acabara lentamente; pero más le intrigaba saber que su propio doble era completamente contrario a él y se preguntaba si el mundial de gimnasia tenía algo que ver con ambos universos porque sólo así, se explicaba el exacerbado interés de la pandillera.

Al anunciarse la primer rotación de Sandra, otra comentarista se emocionaba falsamente. Era evidente que estaba obligada a decir maravillas de la joven o a matizar sus errores mientras su colega, la "pajarraca estúpida" se delataba como una persona a la que no le preocupaba no pensar y no tenía problemas en adular a los Izbasa cuantas veces fueran necesarias:

-"Sandra Izbasa ha preparado un doble giro mortal posterior en la variante "yurchenko"; este mismo salto está en las planeaciones de Viktoria Maizuradze, Svetlana Khorkina y Guida Ferrari. El mismo salto pero con dos giros y medio (el amanar), va a ser realizado por las rumanas Andreea Raducan y María Olaru; además de la americana Anastasia Raisman. Iordache va a hacer otro salto pero no ha aparecido la información de cuál utilizará. Las rusas no arriesgan en este aparato, creo que la prueba por equipos les hizo cambiar la estrategia. Les sucedió una desgracia, no hay otra forma de llamar su derrota, venían haciendo muy bien las cosas y en la última diagonal del piso un tropiezo de Zamolodchikova les costó el oro".
-"Estuvieron muy bien las nuestras, ganaron con merecimiento innegable".
-"Lo cierto es que las tellnotellianas tuvieron sus momentos, la primer rotación de Izbasa y la viga de Iordache eran para ponerse a temblar pero no pesaron al momento de sacar totales".
-"Sandra tuvo la nota del triunfo".
-"Si logra realizar bien el primer aparato, estaría por verse si puede dar la pelea en otros. Las asimétricas son el imperio de las rusas, en la viga las rumanas se desempeñan bien y yo creo que en piso se decide a la campeona, es la rotación más uniforme con el nivel y el primer grupo puede fácilmente disputarse los premios; llama la atención que ninguna gimnasta china se haya colocado en los primeros ocho puestos".
-"Las nuestras se impusieron en las clasificatorias y me imagino que también lo harán aquí y veremos una medalla para nuestra querida Sandra que es la candidata más firme".

De Patie abrió más los ojos sólo de escuchar a la "pajarraca estúpida" y Bérenice agitaba su cabeza.

-"Sandra Izbasa realiza la carrera hacia el caballo, se impulsa y ... ¡Ay, ay ay! No sé que nota le va a poner el panel técnico, no realiza el doble giro, se queda en uno y medio, toca la colchoneta en la zona roja lo que le da automáticamente la deducción de una décima y como no puede apoyarse, da tres pasos fuera. No se cayó, pero no estar en la zona permitida de la colchoneta y después haber salido de la misma le puede costar más que haber fallado simplemente".
-"La nota es 9.716. A los jueces le ha gustado, los detalles no parecen ser graves".
-"Viktoriya Maizuradze toma el turno. Es el mismo salto que Izbasa. La diferencia viene desde la carrera, Vika viene menos veloz ¡pero el rechace del caballo es mejor! Aterriza en zona buena, consigue los dos giros, la distancia que logra respecto al aparato es mayor que la de Sandra. Es un trabajo más limpio, no es espectacular pero para iniciar el all around en una rotación tan difícil es más que bueno".
-"La impresión de los jueces es que 9.933 es lo que merece. Su yurchenko no amerita tanto".
-"Pero viene Khorkina ...¡Y vaya cosa! 9.966, ni siquiera esperamos unos segundos".

Bérenice aplaudía a las rusas y aguardaba las notas de otras para comenzar sus cálculos, como la de Andreea Raducan que con 9.223 se quedaba en cuarto sitio. De acuerdo a la transmisión, un "inexplicable" desfile de caídas comenzaba por los cuatro aparatos y Larisa Iordache no estaba exenta, con la salvedad de que se había lesionado gravemente el tobillo.

-"Qué día hemos tenido. Desde la mañana las gimnastas han cometido una cantidad de errores considerables. Veíamos a las chinas en las repeticiones de la rotación de suelo y fallaron en las diagonales, en la viga, las gimnastas españolas no la pasaron bien y a una le dieron calificación de cinco cerrado; en las asimétricas se resbalaron las ocho chicas del grupo y están marcando todas muy bajo. Las del grupo rosado que son las líderes no han tenido problemas en general; Iordache dijo que no se retira, no sé. Debería reservarse si quiere competir la final de viga"
-"La responsabilidad cae en Sandra en este momento porque Larisa de alguna forma queda fuera de la pelea por el podio. Las rusas son líderes, pero ahí está Izbasa en tercero".
-"Regresamos a Hammersmith para comentar la rotación de asimétricas, inicia Maizuradze con la barra baja y un giro antes de ir a la barra superior, regresa a la baja, hace dos vueltas, de nuevo a lo alto y qué buen gienger fuera de las barras, continúa con un gran tkatchev, cambia de dirección y prepara la salida... El aterrizaje es francamente muy elegante con dos vueltas en el aire, muy segura, es una rutina que le bonifica apenas 9.400 pero es suficiente para mantenerla en la parte superior de la tabla.. Muy subvalorado este ejercicio"
-"Por algo el panel lo castiga, tal vez les pareció un poco desangelado"
-"Honestamente sigo sin entender algunas puntuaciones, sobremanera esta porque el nivel técnico es altísimo; lo mismo pensé con el amanar de Raducan hace unos minutos"
-"Khorkina toma la batuta y alcanzamos a ver que realiza el ejercicio que le hemos visto desde hace unos años. Se supone que las rusas inventan muchos movimientos y Khorkina no muestra variantes"
-"Con algo tan perfecto no hace falta modificar nada. Khorkina tiene algo más complicado que lo presentado por Maizuradze y por muchas otras. La rutina ha funcionado porque tiene tkatchev, un desprendimiento de las barras maravilloso y transiciones muy precisas entre cada elemento, tiene un giro y medio sin apoyo en las barras y su salida .. Un pequeño paso al frente pero no hay errores. Estas tomas en cámara lenta nos muestran a una Svetlana Khorkina casi intachable, podemos ver su giro completo gienger fuera de las barras, la altura que alcanza al momento de acabar su tanda y bueno, el jurado le otorga un 9.933 y con esto toma una ventaja sobre su compañera y sobre el resto".

Bérenice seguía tomando su frappé sin importarle sorber escandalosamente y Franz De Patie sentía que estaba ante una mujer mal educada y de aires semi salvajes que no valía la pena analizar.

-"Raducan sabe que las asimétricas le cuestan muchísimo trabajo y con el 8.200 no le auguro un buen resultado al final a menos que su viga y el suelo le salgan perfectos. Sandra Izbasa declaró hace más o menos dos horas que va a arriesgarse en las rotaciones, en este aparato va a hacer un giro gienger completo...."
-"Seguramente será perfecta"
-"Y comienza con un impulso de la barra inferior a la mayor, vemos un giro, una transición al lado interior... "
-"Viene por todo"
-"Ahora realiza el gienger ¡Por dios! Ha caído... Al momento de completar el movimiento intentó retomar la barra superior y resbala"
-"Vuelve al ejercicio y se tropieza ahora en la baja"
-"Extendió demasiado las piernas mientras trataba de realizar un giro y detuvo el ejercicio por segunda ocasión. Entra de nuevo a la barra alta pero para concluir"
-"La salida es buena"
-"Ella sabe que ha salido mal"
-"¡Ánimo, Sandra!"

Sandra Izbasa se sentaba en la zona técnica y utilizaba su chaqueta para secarse las lágrimas.

-"7.600 y se va a la octava posición.. La tabla está así: Khorkina, Maizuradze, Raducan y Olaru; las rusas llevan un margen importante respecto a las demás; en los otros frentes los errores siguen siendo la contante".
-"¿Qué necesitaría Sandra para quedar en el podio?"
-"Depende de las demás, levantarse de ese marcador se antoja muy complicado".
-"Faltan dos rotaciones".
-"La siguiente es la viga de equilibrio donde vimos a Izbasa en la prueba por equipos y no se vió tan sólida como hubiéramos querido; claro, esta es una circunstancia diferente, todo puede pasar, pero Ferrari es la campeona mundial vigente así que hay que ponerle atención, Maizuradze es la campeona europea y Raducan ha obtenido medallas también"
-"Nos avisan que vamos a una pausa comercial, esto es el mundial de gimnasia artística 2002 desde Hammersmith. Sandra Izbasa se juega el podio esta tarde".

Bérenice suspiró profundamente.

-¿Cuánto le habrán pagado a la pajarraca estúpida para parlotear de esa forma?
-Lo equivalente al costo de sus zapatos importados de tacón.
-Al menos su compañera trata de no ser tan tendenciosa.
-¿Usted sigue este evento por gusto o por trabajo?

La joven se encongió de hombros y movió su cabeza al ritmo de la música pop de los comerciales de cereal y barras de granola con fruta.

-Esta mujer está lo suficientemente loca como para hacerme creer que estoy más loco - caviló Franz y notó como Bérenice se quedaba repentinamente callada ante la cortinilla que avisaba la reanudación del programa.

-"Seguimos en Hammersmith, ha pasado ya el traslado de las gimnastas de un aparato a otro y el calentamiento también. Por una cuestión comercial no transmitimos a Maria Olaru que contabilizó 6.129 en su oportunidad en la viga de equilibrio después de tres fallas tremendas y Guida Ferrari es la que tenemos en pantalla pero también ha resbalado en un intento de side aerial, finaliza correctamente pero no sacaría más de 8.600 ... No, 8.492 es la nota de Ferrari y va primera, a la espera del resultado de Andreea Raducan"

La pandillera seguía contemplando las acciones con atención inagotable y predijo acertadamente que la rumana se caería al momento de terminar su rutina.

-"Tremendo error de Raducan, se queda corta en el doble mortal durante su salida así que cuando sus pies tocan la colchoneta, la inercia la empuja hacia atrás sin permitirle evitar la deducción de un punto".
-"La nota que consigue es de 8.225".
-"Khorkina aparece en escena con un elemento también llamado yurchenko pero en la viga es un movimiento similar a un giro de barras asimétricas, liga muy bien un ónodi con dos layouts, prepara el mortal al frente y se ver forzada a descender de la barra ... Retoma el ejercicio y vuelve a descender prematuramente".
-"Perdió la secuencia acrobática totalmente, sólo vemos el doble mortal como trámite ... Faltan Sandra que la vemos en la espera del marcador de Khorkina y Viktoriya Maizuradze que no ha dejado de aplicarse magnesia, es impresionante la cantidad que usa".
-"Me imagino que al ver lo que sucede con sus rivales y su compañera, ha decidido tomar mayor precaución ... Khorkina recibe 7.933 pero le ayudan las notas previas para mantenerse en primera posición".
-"La puerta se abre para la nuestra ¡Ánimo, Sandra!".

Mientras Bérenice continuaba burlándose de la "pajarraca estúpida"; en el gimnasio, Sandra Izbasa arrancaba con demasiada cautela su rutina en la viga. Era demasiado criticable que continuara sin usar mortales pero había ligado ya dos layouts y dentro de su poco refinamiento, dos saltos insignificantes para demostrar un poco de flexibilidad, un giro doble sobre un pie y un mortal simple para demostrar que había terminado.

-"¡Bien hecho, Sandra!
-"Es un ejercicio de poca dificultad, no es para echar campanas al vuelo, lo ha realizado bien pero continúa con una dificultad muy básica; en vista de los accidentes que ha habido, esto podría darle una nota decente, incluso una especie de premio por ser la primera en la tarde en no descender de la barra de equilibrio en plena ejecución".
-"¡Premio o no, esto se lleva 9.226!
-"Izbasa remonta de la octava posición ... Sobrepuntuada".
-"Se ha levantado y ha vuelto la ilusión de la medalla, ella lo sabe, nosotros también, hay que apoyarla".
-"Mmh, difiero un poco, no con el apoyo pero sí con el marcador. Al revisar la viga encontramos que no hay side aerials, tampoco korbuts o algún elemento de fuerza; sólo dos brinquitos que según el código de puntos son de dificultad A, es decir, "fácil", los layouts no voy a discutirlos, son buenos, pero el resto si deja que desear. De todas formas la calificación ya está y por alguna razón le están saliendo las cuentas en este momento".
-"Viktorya Maizuradze es la que aparece colocando magnesia"
-"Por lógicas razones está desconfiando; tal vez siente que el problema está en que las gimnastas que han utilizado el aparato descuidan ese detalle".

Transcurrió un momento considerable, que incluso ameritó un par de menciones comerciales.

-"Por fin inicia Maizuradze con una especie de marometa"

-¡¿Marometa?!¡La pajarraca estúpida se pasa de ignorante! - gritó Bérenice y las niñas la festejaron.

-"¡Y ejecuta un front tuck, madre mía!"
-"¡Qué bueno! Liga un ónodi con dos layouts, recorre un poco la barra y ¡se impulsa en diagonal para el back tuck! Continúa con dos saltitos reglamentarios de poca dificultad, levanta una pierna y da un giro con la otra, front aerial, de nueva cuenta ese salto que le vimos en la mañana con el que toca su cabeza (sheep jump), una pequeña pausa y presenta el side aerial, doble vuelta apoyada en un pie y finaliza con una secuencia de layout con ónodi para dar dos giros antes de caer en la colchoneta."
-"La felicita Khorkina, yo creo que va a desplazar a nuestra estimada Sandra, Vika lo ha hecho bien, falta el suelo y me emociona ver la tabla".
-"Se valora la rutina con 9.683 y Viktoriya Maizuradze pasa a ser líder después de tres rotaciones. La clasificación está de la siguiente forma: Vika, Izbasa, Khorkina y Raducan que no ha podido remontar. Más lejos vemos a Olaru y Anastasia Raisman que venía con un gran cartel, no ha podido destacarse".
-"Larisa Iordache sigue el dolor después de la mala recepción en el caballo y no puede más, hizo las asimétricas pero aquí en la viga dijo que no iba a completar el all around".
-"Es una pena"
-"Mientras las gimnastas se dirigen a sus últimos aparatos, nosotros cedemos unos minutos a nuestros anunciantes, volvemos".

Bérenice se levantó de su asiento y estiró un poco sus piernas antes de alborotar su cabello y retocar su labial rojo quemado, como cada dos horas. Las presentes evidenciaban que ella jamás usaba sostén, pero Franz De Patie prefería fingir demencia y evitar darse cuenta de que el vestido de la mujer se levantaba un poco más a cada instante y que su tono de piel se asemejaba más a la de un muerto que a la de una chica excesivamente pálida.

-¡Eh! Ya se va a acabar el all around.
-¿En serio, esto importa?
-No estaría viéndolo.
-Bérenice ... Olvídelo.

La pandillera volvió a su lugar, sólo para comprobar que habían pasado ya las tandas de Guida Ferrari y María Olaru; además de que la de Raducan estaba finalizando.

-"La rumana está peleando aunque no es su mejor tarde, el bronce para ella luce probable pero por la cara yo creo que ella no lo espera"
-"Raducan arrastra dos ochos y no creo que le alcance aunque esté recibiendo un 9.900 en este momento"
-"Qué lástima, las rumanas están a un paso de quedarse sin medalla en esta prueba a falta de tres participantes"

-¡Buh! ¡No vi completo, eso no se hace! - protestó Bérenice.

-"Svetlana Khorkina con música de Igor Krutoy enseña con una diagonal que incluye doble mortal al frente y un triple twist, vemos una coreografía muy bien hecha con pasos de ballet ... Va a retomar las diagonales y ¡perfecta! el giro y medio antes del apoyo para mostrar los requerimientos aeróbicos le sale espectacular y el apoyo en dos manos acaba con un mortal posterior ... Me parece que aquí vamos a ver una puntuación interesante".
-"Sinceramente veo a Khorkina muy nerviosa"
-Maizuradze la reconforta, pero ya está el resultado: 9.766 y se coloca por delante de Raducan, así que Rusia suma la segunda medalla en este campeonato mundial".
-"Qué nervios. Izbasa depende de ella misma".

Franz De Patie comenzó a reírse de ironía. Sabía que Sandra estaba bien clasificada por ayuda de la marca que patrocinaba el evento y su nula elegancia no se compensaba con un buena serie acrobática porque la pobre chica no las hacía.

-"Sandra tiene un mortal en una diagonal, da muchas vueltas pero no hay un giro para terminar las secuencias, no veo la coreografía como en la mañana .. La última serie ha sido buena a secas con una vuelta de carro, un mortal y un giro."
-"La entrenadora la felicita, Iordache se ve contenta y también la abraza ... ¡Sí! ¡9.800! Izbasa es primera ¡Y ella llora porque es medallista all around!

Svetlana Khorkina ponía cara de pocos amigos y el sonido delataba un poco disimulado abucheo por el resultado. Viktoriya Maizuradze respiraba profundamente.

-"¿Cómo estarán las cosas que para ganar, Viktoriya Maizuradze necesita 7.366 puntos? Obtuvo el liderato en la ronda anterior; ha sido la más consistente del día tomando en cuenta los errores de sus contrincantes y este aparato no se le da mal, al contrario"

-Tell no Tales tiene nueva heroína - comentó De Patie.
-Una de broma.
-Lo siento por las noticias importantes.
-Por el buen gusto también lo siento.
-¿Aún hay esperanzas?

En la cortinilla informativa, se leía el nombre de Viktoriya Maizuradze, su edad y la música elegida para su ejercicio.

-"Un remix del Lago de los Cisnes suena muy natural para una gimnasta rusa y Vika presenta un par de mortales al frente con un side aerial y un doble giro al frente en su primer diagonal, vemos ya un poco de danza en ella y cambia de esquina para mostrar una combinación de mortales posteriores y un triple giro vertical; más coreografía... Precioso trabajo, ya va por la tercera diagonal.
-"Es el punto final"
-"Front tuck, side aerial... "
-"Es una combinación muy difícil"
-"Giro triple en vertical, mortal atrás y doble mortal, realiza unos movimientos con los brazos y forma un cisne".
-"Se levanta Maizuradze y saluda al público".
-Felicidad en el equipo ruso, es un hecho que se llevan dos medallas de esta prueba y Vika posiblemente sea la que consiga el metal más brillante".
-"Desde aquí nuestros abrazos a Sandra Izbasa que se ha levantado de una forma impresionante y nos ha demostrado mucha entereza para llevarse a casa la medalla que todos anhelábamos".
-"Maizuradze recibe muchas muestras de apoyo"

Viktoriya era estrechada con entusiasmo por Svetlana Khorkina y ambas saludaban a los espectadores mientras les lanzaban banderas rusas y las aclamaban. Ninguna perdía detalle del tablero electrónico y otras gimnastas ya felicitaban a Vika hasta que a esta se le borró la sonrisa drásticamente.

-"¡Sandra gana!"
-"¡7.333 para la rusa! La reacción del auditorio es ... Incredulidad franca; no hay aplausos."
-"Qué buena noticia para el deporte de Tell no Tales".
-"Me quedo sin comentarios, ese siete es inexplicable"
-"¡¿Por qué?!"
-"En ningún momento Maizuradze sale de la zona permitida, no hay tropiezos ni calcula mal los saltos.. Me siento feliz por Sandra pero tengo la duda de porqué una calificación tan baja, esto no ameritaría medalla de plata, no tiene sentido".

Al tiempo que las cámaras filmaban a Sandra celebrando y a Sveta incrédula, Bérenice se tocaba la cara y exclamaba:

-¿También aquí? ¡Ni en mi mundo ni en este Vika puede ganar, qué fraude!
-¿Qué ha dicho?
-¡Estúpidos jueces ignorantes! ¡¿Cómo puede ser segundona la única chica que no se ha caído en toda la prueba?! ¡Otra vez veo esta escena!
-¿En su dimensión pasó lo mismo?
-¡Exactamente igual! Claro, la doble de Sandra Izbasa si es competente.
-¿Usted sabía el resultado antes de esta farsa?
-¿Me dejaría ver mi programa en paz?

Bérenice mordía sus labios y trataba de fijarse en la gente de las gradas con las pocas tomas que había sin Viktoriya porque los organizadores del evento gritaban sin pudor "¡grábala, grábala!" y los camarógrafos obedecían con close ups de los ojos llorosos de la joven, a quién nadie le podía dar una razón de por qué había perdido una competencia que estaba en su bolsa.

-¡Con un demonio, no la pasen a ella!
-¡Me has colmado la paciencia. Bérenice! ¡¿Qué te interesa obtener?!
-¡¿Quién está consolando a Vika?! ¡Es importante!
-Última oportunidad, mujer ¡¿Qué es lo que estás esperando?!
-¡Esa escena! ¡La cara del tipo es ..! .. ¡Ah! ¡Es el döppelganger de Elijah Maizuradze!
-¿Ilya Maizuradze tiene ..?
-Un gemelo dimensional, sólo debía estar segura.
-¿Para qué?
-¿Usted conoce a ese hombre?
-Poco, de vista. Al que he tratado es a su hijo.
-Elijah Maizuradze es un ser terrible.
-¿Siempre describe así a las personas?
-En mi universo, Elijah era un aliado del gobierno mundial, un pseudo revolucionario que sólo incendiaba países y los entregaba al poder de esos asesinos; hasta que lo vencimos y también lo arrojamos a un foso; pero lejos de Franz De Pat porque si ambos se juntaran todos correríamos peligro sin importar dimensión.
-¿Elijah y De Pat eran socios?
-No, pero tienen una búsqueda en común.
-¿Cuál?
-Sangre pura ... Los Illuminati de nuestro lado los tenían en la nómina.
-¿Y qué tiene qué ver el mundial de gimnasia?
-En que se presentó el padre de Vika, tal cómo pasó en el otro lado; pero la Vika del espejo reniega de él y usa el apellido de la madre.
-Tengo entendido que Ilya Maizuradze es un sujeto particular. Si gusta, yo puedo investigar más sobre él.
-¿Lo haría por mí?
-¿En qué afectaría a Elijah Maizuradze contar con un doble?
-En que si este hombre al que su hija sí quiere, resulta ser diametralmente opuesto a Elijah, tendré que llevarlo conmigo.
-¿Con qué objetivo?
-Acabar con su contraparte.

En la televisión, aún se observaba a Viktoriya al lado de su padre, que la sostenía en el camino al vestidor y le enjugaba las lágrimas. Cerca, se hallaba Carlota que también había salido de la platea para tomarse fotografias con Sandra Izbasa y sentir un fuerte escalofrío cuando la hija del teniente Maizuradze echó un vistazo por accidente y clavó sus ojos en el dije que la joven Liukin había hallado en el mar.

Vika soñó con la joya repetidamente por tres años y nunca imaginó que existiera o si tenía algo que ver con ella. 

Glosario básico del cuento (en inglés) http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_gymnastics_flips