miércoles, 23 de febrero de 2011

Daphneé

Isabelle Shepard recibió el ofrecimiento del Instituto Cultural Francés para protagonizar una obra. Hacía tiempo que ella no filmaba o se presentaba en público y la oportunidad era maravillosa. Cobijada por el director recién graduado, Luc Fassi, comenzó a ensayar emocionada. Su papel: Daphneé Desfassiaux la más famosa vedette del siglo XIX y retirada en 1897 sin que nadie supiera los motivos o su destino.
Con una pasión desacostumbrada, ensayaba por las noches. Isabelle parecía una estudiante de teatro repasando insistentemente sus coreografías y canciones. Sólo le faltaba investigar un poco más la vida de aquella mujer que adornaba con su imagen las puertas del Teatro Universitario del Cabaret. Para ello, recurrió a la persona más versada en Historia: Audrey Phaneuf.

-¿Daphneé Defassiaux? ¡Yo amo a esa mujer! ¿En qué te ayudo?
-Lo que sepas sobre su vida.. Digo; yo entiendo el trabajo que ella realizaba en el escenario y cómo se preparaba para su espectáculos pero de cómo era tras bambalinas tengo poca información y quiero interpretarla estando segura de que la conozco ¿Me comprendes?
-Tu aquí eres la de la creatividad y yo sólo doy datos ¿Cuándo quieres comenzar?
-Tengo tiempo en la tarde.
-Podemos ir a mi cafetería favorita en Dobrev.
-Hecho.

Después de las clases matutinas y la misa al mediodía, Isabelle llegó puntual. Audrey para su sorpresa traía un archivo. Era personal: su tesis.

-Te agradezco.
-A ti por decirme. Es el material que necesitas, inclusive conseguí una carta que ella escribió cuando estaba en Marsella.
-¿En serio?
-La encontré en una tienda de antigüedades.
-¿Cómo sabes que es auténtica?
-Las pruebas que le hizo Pat Low cotejando la letra, la firma y los materiales. Bueno me voy que tengo cita.
-¿Tan rápido?
-Me salió una reunión y es importantísimo. Nos vemos luego. ¡Cuídala como si fuera tu vida!
-Claro, claro.

Audrey iría a ver a Elliot Cohen quién estudiaba el barco.

Isabelle leyó durante la noche el trabajo de Phaneuf. Sus impresiones sobre Daphneé no eran equivocadas, su talento como artista había aparecido en varios periódicos y los críticos elogiaban su trabajo, pero su vida personal fue lo que más impactó le causó.

Daphneé comenzó a trabajar a los cinco años. No tenía como nombrarse así que usando un almanaque farmaceútico se hizo bautizar combinando el título del anuncio de un remedio para la tos con el apellido del químico inventor. Así de poco romántica era su identidad. Muchos niños de Tell no Tales vivían en la pobreza y la tuberculosis era inclemente. Sin más opción que ganarse la vida, se unió a una de esas tantas anónimas compañías de circo llevando agua y después participando en los números de payasos. Según las crónicas, el maltrato y el hambre eran su vida cotidiana. Más tarde, a los ocho, comenzó a ser entrenada para realizar acrobacias así como a bailar y cantar. Su maestra era una anciana que la sometía a jornadas rigurosas y extenuantes de práctica. Entre sus lecciones estaba el cómo pararse frente a un escenario, manejar al público, utilizar las luces y elegir su vestuario. Se le enseñó a ser ordenada y estricta con su espectáculo además de francés ya que ésta mujer sostenía que el lisak era lenguaje de gente vulgar y si la niña deseaba fama y fortuna debía deshacerse de él. A pesar de la crueldad, para Daphneé fue la única madre que tuvo, le estaba agradecida y también la amaba.

Al debutar como vedette a los catorce años, su tutora fue muy severa. Le decía que todo estaba mal y su preparación de años no se había notado. Para resarcir un poco la decepción trabajó muy duro pero jamás pudo complacerla. Al morir su mentora ella cayó en una fuerte depresión y surgió entonces aquella personalidad atrevida y provocadora con la que se ganó a la audiencia pero también a la policía. Al ser arrestada en múltiples ocasiones "por incitar al comportamiento desenfrenado e inmoral", el circo la despidió pero llegó el golpe de suerte: Un empresario le ofreció un contrato para el Cabaret Circense. Se fue a vivir a Marsella dando un giro total a sus aspiraciones. Pronto fascinó a los pescadores y los inmigrantes pero dándose cuenta de su potencial buscó una mejor compañía consiguiendo entrar a Le Cabaret des Bohémiens dónde la élite intelectual se reunía. Un alemán decidió llevar a las vedettes que actuaban ahí a Berlín. Con dieciséis años, Daphneé se presentó en lo que resultó ser una larga gira por casi toda Europa. Los pretendientes comenzaron a lloverle y conoció los lugares que la anciana consideraba bellos. Al final se quedó una prolongada época en París.


Isabelle se presentó en el escenario más temprano de lo normal. Luc se percató de la inspiración de la que su actriz era presa al interpretar las melodías que se decía, interpretaba la mujer en la que se basaba la obra. Las coreografías eran más ludicas e inclusive el tono de su voz era insinuante, las partes dramáticas como una pelea en un centro nocturno mostraban a una Isabelle que se fundía con su personaje. Más estremecedora aún era una línea que decía:

"Es increíble que haya sido un hombre de mi patria, sin tener más que sus vivencias en exóticos lugares quién más me llame la atención; quién sin importar nada haya venido a verme y no tenga inconveniente en conversar conmigo. Lo he decidido. He de irme a esa isla dónde él me cuenta seremos felices". 

Audrey, que había sido invitada a ver el ensayo estaba sorprendida. 

-¡No puedo esperar a que el público la vea!
-Gracias.
-¡Me encantó la forma en que te desenvuelves! ¡Wow! ¿Puedo tomarte una foto?
-Por supuesto.
-Sólo tengo un pero.
-¿Cuál?
-¿Porqué no incluyeron el personaje de Nathalie la prostituta domadora que ella presentó en Mónaco? Era su mejor papel.
-De hecho sí lo hicimos. Aparece en la última parte. ¿Quieres ver el vestuario?

Luc Fassi estaba fascinado. La diva du carnaval se estrenaría en mayo cuando comenzaba la temporada teatral tellnotelliana.


martes, 22 de febrero de 2011

La incomodidad de crecer


Carlota regresó a clases con una gran incomodidad. Sus compañeros en la clase de deportes no dejaban de mirarla: en una semana su pecho había crecido y era demasiado notorio. Aunque trataba de cubrirse con suéteres, chamarras gruesas (pese al calor) y hasta bufandas, los demás ya comentaban en los pasillos su cambio radical. Ese día, ya en biología, harta, arrojó un borrador lesionando abajo del ojo a un chico que estaba enfrente de ella. Su profesor la envío a la dirección y mandaron por su madre.
Gabriela llegó asustada porque le habían dicho que su hija estaba involucrada en un incidente grave.

-Tremendo porrazo le han dado a ese niño. Le ha quedado inflamado como no tiene idea - Decía el secretario de la directora - De milagro los padres no quieren que la escuela responda pero si han pedido una reprimenda y un cambio de grupo.
-¿Pero los dos están bien?
-No pasó a mayores. La señora Navka la espera.

Cuando ella entró a la oficina, Carlota estaba en un rincón temblando y tapada desde la cabeza con una manta, se negaba a abandonar el sitio y no quería confrontar al agredido.

-Tranquila. Cuéntame que hiciste.
-Yo le explicaré señora Liukin.

Anna Navka reflejaba más que enojo, cierta consternación. En sus años de educadora había presenciado varios infortunios entre el alumnado pero no un problema relacionado con el desarrollo de una niña o por lo menos, no habían llegado a su oficina.

-Llevo treinta años trabajando en la docencia, he visto quejas porque los chicos son agresivos entre sí pero esta es la primera ocasión que veo que el verdadero problema no es un sólo un golpe sino la circunstancia previa.
-¡Esa niña casi deja sin un ojo a Guillaume! ¡Exigimos se le sancione! - Pedían los padres del muchacho
-Aseguro que será aplicado el reglamento estrictamente en este caso señores Bruni; lo preocupante fue lo que llevó a la joven Liukin a reaccionar de una manera irracional. Estoy de acuerdo en que el uso de la violencia física es reprobable pero también lo es hacer sentir acosada a una compañera.
-¿Acosar? ¿Qué le hicieron a mi hija?
-Aún nada señora Liukin.
-¿Aún? ¿Qué esta pasando exactamente?
-Creo que el joven Bruni tiene mucho qué explicar ¿Cierto Guillaume?

El niño comenzó a ponerse nervioso. Gabriela presintió que debía abrazar a Carlota y tratar de acercarla. Sintiendo un poco de confianza, ella accedió.

-Bueno joven Bruni, explique con detalle lo que le relató a su maestro antes de venir a esta oficina.

-Sólo que ella me aventó el borrador.
-Vaya. Creí que usted se atrevería a decirle a su compañera lo que usted y otros estudiantes planeaban.

De lo más avergonzado, Guillaume debió hablar ya que sus padres comenzaron a presionarlo.

-Es que me llama la atención... Es imposible no ver como han crecido tus senos. Todos lo hacen todo el tiempo. Me da curiosidad. Perdón Carlota.

La chica comenzó a sollozar y Gabriela le decía al oído que la ayudaría con eso.

-Los chicos comentan que les gusta, que ya no eres una niña.. En la clase te hacen dibujos y los de secundaria me pidieron que te presentara con ellos ...

La directora señaló:

-No le permitimos a los de nivel secundaria acercarse a los de primaria.
-No lo puede controlar a la salida - Mencionó el padre del niño.

Guillaume prosiguió:

-El hermano de Sandhu apostó a que ninguno de nosotros se atrevería a tocarte.

Gabriela tomó la palabra.

-¿Cuándo pasó esto?
-¡Cuando Hoult la vió en natación la semana pasada!
-¿Hoult? ¿Rob Hoult?
-Sí.

Mirando a los presentes y tomando con más fuerza a Carlota, agarró su bolsa.

-Es suficiente, nos vamos.
-Aguarde
-Lo siento profesora Navka. Rob Hoult es el amigo de mi hijo mayor. No voy a permitir que se le acerque. Necesita tomar medidas.
-Sólo Sandhu Hoult estudia aquí. Le prometo que vamos a resolver esto a la brevedad y no habrá problemas.

Enojada, Gabriela se retiró. Carlota le hizo prometer que no lo diría a nadie hasta que estuviera lista. Al llegar a casa, extrañamente Andreas estaba por ahí. La niña se dirigió a su habitación.

-¡Andreas no te vuelvas a acercar a Hoult!
-¿Porqué? Ya te volviste loca Gaby.
-¡Comenzó a incitar a los compañeros de tu hermana para tocarla!
-¡Mamá!
-¡Ay Carlota perdón!... ¡Sólo no te juntes con él Andreas!

En su cama, la chica le dijo a su madre que odiaba su cuerpo porque le causaba malos momentos. Detestaba que todo le sucediera tan rápido. Después de ponerse una pijama, Gabriela le preparó palomitas y vieron películas toda la noche. Al día siguiente ambas se negaron a levantarse.

Navka las visitó de sorpresa.

-Mi hija no va a salir de su cuarto.
-Lo comprendo. Vine a entregarle algo que creo les servirá. De antemano me disculpo por lo de ayer. Es difícil para todos. Suspendí el año de Guillaume Bruni y tuve que apartar a Sandhu Hoult indefinidamente. En cuánto a Robert Hoult se le ha dado una restricción.
-No entiendo cómo no se percatan de situaciones así hasta que alguien pierde el control.
-No sabe el número de incidentes comunes como vandalismo o peleas que llegan todos los días. Por la gravedad de éste en particular he tomado acción inmediata. Esta tarjeta es de una plática de observación en el Convento del Sagrado Corazón. Considero que Carlota debe cambiar de colegio. Estará más segura y mi colega directora la admitirá sin esfuerzos. De antemano disculpe.

Después de mucho pensarlo, Gabriela decidió asistir a la charla ese viernes. Llamó a Ely.

-Hola
-Hola Gaby ¿Cómo andas?
-Necesito tu ayuda.. ¿Cuidarías a mi hija?
-No puedo tengo ensayo.. Qué pena.
-¿No lo puedes dejar para más tarde?
-Tendré concierto mañana-
-Por favor. No puedo dejar a Carlota sola.
-¿Y si la traes?
-No quiere salir. Está muy deprimida.
-¿Es muy necesario?
-Sí.
-Iré
-Gracias. Llega antes de las diez y media.

En la escuela de monjas Gabriela fue llevada a un salón en el tercer piso. Muchas chicas de la edad de su hija estaban presentes. Después de sentarse hasta atrás, comenzó una clase dónde una monja les hablaba a las chicas de lo que sucedía con sus hormonas y les hacía relatar lo ocurrido esa semana. Para sorpresa de Gaby no sólo se limitaban a describir lo mal que la pasaban al menstruar o porque la ropa no les quedara: también mencionaban lo que no les gustaba de los chicos o las inquietudes que les daba preguntarse que sentía el tener novio. Incluso ella participó respondiendo algunas dudas.

La madre superiora al finalizar le hizo recorrer el convento mientras le explicaba.

-Abandonamos la cátedra de religión hace veinte años. Cómo usted ha visto, lo único que ha permanecido es nuestro perfil de escuela para niñas y jovencitas. Creamos esta asignatura porque hubo una época en que las novicias comenzaron a quedar embarazadas. No hubo opción. Rompimos el tabú y ha tenido buenos resultados. Estoy segura que su pequeña se sentirá arropada aquí. Tómese una semana más, yo esperaré.

Por la tarde, Isabelle y Casey acudieron a tomar té. Ely continuaba ahí. Carlota dormía.

-Me quedé impresionada. Nunca había visto algo así. Todas se sentían tan cómodas y seguras. Recordé la época que reventaba cualquier brassiere y me molestaba ponerme ropa ajustada.. Fue como volver a la edad de mi hija y darme cuenta de que jamás olvidamos éstas cosas.
-Me sorprende que sean las monjas quiénes cuenten con ese programa.. ¿Las escuelas públicas dónde quedan?
-Sagrado Corazón también es pública Casey. La diferencia es que la Arquidiócesis ha invertido en ella y con ambos presupuestos hacen maravillas. En la Universidad ya quisiéramos tener eso.
-Lo que más me gustó es que les enseñan a aceptarse y quererse; les hablan de noviazgo, violencia, trastornos alimenticios, drogas ... Creo que no hay que pensarlo mucho. En cuánto regrese Ricardo inscribiremos ahí a Carlota.
-¿No crees que le afectará no relacionarse con chicos?
-Al contrario. Creo que aprenderá a hacerlo mejor. Lo único es que hasta la psicóloga es monja pero considerando las circunstancias será lo mejor.

El sábado, Carlota asistió con su madre a la segunda parte de la plática. En una dinámica le tocó sentarse al lado de una chica cuyo desarrollo era similar al suyo. Al salir se encontró con que David besaba a esa niña. Al verla, él le invitó un helado. Su madre la convenció de ir.

En la plaza Nabokov, se presentaron.

-Soy Amy.
-Carlota.
-David ya me había contado de ti. Eres amiga de Anton
-Si.
-Lo bueno es que regresará mañana.

Por la noche Ricardo llamó. Gabriela no lo saludó.

-Debes saber algo. Carlota asistirá a otra escuela. El Sagrado Corazón la acepta y creo no te opondrás
-Es un colegio de monjas.
-Tienes qué saber lo que pasó. Es grave. Nuestra hija pudo sufrir de abuso. Te contaré....

sábado, 19 de febrero de 2011

Un paréntesis (Recuento de personajes y recepción de críticas del lector))


Acaba la primera etapa de "No vivo aquí".  La historia debe ser más intensa, dramática y rica en recursos, pero antes requiere de la necesaria, saludable, opinión de los lectores quiénes son lo que determinan si algo es bueno o debe continuar. A este blog le hacen falta mejoras importantes: una eficiente  aplicación de Twitter Updates, cambiar la plantilla, hacerlo más interactivo; y claro: aumentar el público.

La concepción de la historia surgió cuando una motivación, derivada de un intercambio de tweets entre @DaanielHC e @IreneDiva me hizo pensar que era tiempo de dar forma a un cuento (originalmente era sólo eso) que se convirtió en una novela cuya magnitud no he terminado de medir. Le hace falta fuerza y mejor desarrollo. Por el momento y a petición he aquí la síntesis de personajes:

Carlota es la protagonista. Por el momento (2001), es una niña y a veces se muestra cursi, otras es más reservada. Su personalidad no está del todo definida y comienza una etapa de confusión. Todo gira alrededor de ella aunque a veces no parezca y su ingenuidad es quizá su mayor defecto / virtud.

Gabriela es su madre. Más joven fue una mujer arrogante y popular, una especie de animadora de un equipo de hockey, con una amiga truculenta y otra leal. Gabriela se desconcierta y se desespera con facilidad, siempre perseguida por una vieja tragedia familiar, abandonada por su hermano mayor y con una relación distante respecto a los demás. Un problema con su novio provoca, en cierta forma, que conozca a Ricardo y lo manipule para lograr el objetivo de no ser descubierta, es impulsiva al actuar y las consecuencias pueden costarle demasiado.

Ricardo, un chef graduado, una buena persona, que rompe con Rachel cuando ésta se percata de que Gabriela le atrae, es una persona que no teme mostrarse tal cual y es muy trabajador y talentoso. En cierta medida, es al igual que Carlota sumamente ingenuo pero le gusta entregar su corazón. Ricardo no teme ser expresivo ni afectuoso.

Andreas es el hijo mayor e inesperado de Gabriela y Ricardo. Pretende ser rebelde, diferente, pero no es más que un adolescente simple cuya hermana lo adora. Aficionado a meterse en problemas, Andreas a veces da la impresión de no tener rumbo.

Adrien es el más gris de los hermanos. Gemelo de Carlota a pesar de ser distinto físicamente, hasta ahora no ha pronunciado palabra y sus acciones son mínimas.

Casey Low, la fiel amiga de Gaby, todo el tiempo ocultándola, ha olvidado hasta la vida personal no sólo por seguirla a ella (aunque a veces no esté de acuerdo), también por ser la eterna enamorada de Franz De Patie, un hombre con el que jamás tuvo oportunidad alguna. Insegura, trata de evadir sus problemas viviendo en una ciudad lejana, Londres, pero inevitablemente todo la obliga a volver a su lugar de origen.
Franz por su parte, un sacerdote católico por convicción, que da su servicio directo al Vaticano investigando las leyendas de un sitio fuera de lo común para darle sentido a la existencia del mismo, es un hombre curioso, con más dudas que certezas, su personalidad se fusiona con las circunstancias en las que se ve envuelto y no puede evitar tomar partido. Franz sin embargo, no es capaz de advertir a nadie del peligro.

Vicktor Urmanov, el ex de Gabriela, un agente de la siniestra KGB, que llega a la ciudad para hallar algo que finalmente no llega a sus manos, es retorcido, un asesino que monta un personaje para conseguir los intereses de la gente que le paga, en este caso, un tipo de sangre que sólo posee una niña como Carlota y su familia paterna y se supone es la forma más pura de plasma sanguíneo del mundo, que al mismo tiempo es buscada en Londres por los mismos motivos. Vicktor, irónicamente trató de matar a la niña para evitar que alguien más le hiciera daño.

Ally Rouse Bartlett típico ejemplo de una persona a la que no le importa traicionar, es caprichosa y no le teme a nada. Aparece poco pero a pesar de todo, previene a Gabriela de un futuro peligro. Es por ella que Vicktor queda al descubierto.

Thomas es el hermano de Gabriela, él la abandonó por cuidarla. Poseedor de una carrera en el hockey se convierte en el entrenador, primero del equipo universitario y después del nacional y es reservado.

Joachim, seguidor de un linaje comenzado por Thomas, un jugador agresivo y certero, es en cierta forma, un hombre extraño al actuar (nunca se despide porque no le parece necesario, por ejemplo) pero demuestra su cariño de forma contundente a través de hechos que dicen más de su rara personalidad como algo noble.

Ely se dedica a la música. La menor de los hermanos Lachey no tiene una trayectoria exitosa pero sí un enorme talento que la hacen parte de una especie de escena alternativa que le permite seguir tocando aunque tenga constantes problemas financieros. Es la menos áspera de su familia y le encantaría tener un vínculo más sólido con sus consanguíneos.

La sensual Isabelle Shepard, es el glamour de la historia. Se trata de una actriz francesa, atrevida pero maravillosa, con una belleza impresionante, pelirroja, imponente.. Una diva que perdió a su compañero de realeza, Harry Baudelaire, un actor revolucionario, con miles de admiradoras, que la conquista de una forma poco sutil (el  cuento que armaron para simular una relación del jet set) que arriesga su vida en una irrupción de la Marina en la Universidad de Humanidades atacando alumnos sin razón. Relacionado con su relato, los padres de Isabelle, una anónima trabajadora y un aristócrata inglés curiosamente llamado también Harry, darán el antecedente para entender la complicada relación entre Isabelle y su progenitor, siempre llena de diferencias irreconciliables.

Pat Low, arqueóloga, madre de Casey, una rebelde activista adolescente de los sesenta, violada por un desconocido, razón por la cual da a luz, con actitud sarcástica hacia todo, con un amor imposible por Adam Boitano (comparte el mismo dolor que su hija de cierto modo) administrador de la ciudad en los ochenta y más tarde titular en el Instituto Cultural, un hombre que se muestra débil para imponer, cuyo mejor amigo es Mario Lanotte.

Elliot Cohen y Audrey Phaneuf jóvenes investigadores, sólo establecen una ayuda para Franz De Patie contándole de historias y costumbres, son como un puente al pasado.

Evan Weymouth, un desgraciado desde la cuna por una maldición de la que es inocente y que no la pasa nada bien, Don su padre, un cantinero nostálgico, sin sueños más que los de ver a su muchacho triunfar, componen quizá la parte más injusta al sufrir las consecuencias de actos que jamás han sido suyos.

El viejo del muelle, un ser enigmático del que sólo se sabe fue un agente Neo y está un poco loco, conoce de misterios y es burlón, sólo brinda las pistas de un problema, de su origen y significado.

Tina y Paul dos hermanos amigos de Carlota, que junto a John y Bradley conforman un círculo de amistad que aún no ha sido explorado en su totalidad, pero se muestran un poco intolerantes ante nuevas personas: Anton y David.

David, un niño abandonado por su madre y evadido por su padre, Jean Becaud, que vive solo y le encanta pasear en la calle es el único que no sólo soporta, también se divierte con las ocurrencias de Anton, un niño patinador prodigioso pero obligado, que es desastroso por un exceso de energía pero que al tiempo se revela romántico debido a Carlota, a quién adora. Ambos chicos son nobles y su amistad es verdadera, son casi hermanos.

Cecilia Maizuradze la madre de Anton, admirada por la habilidad de su hijo pero desesperada también por no encontrar algo que le ayude a controlarlo, paga las multas que éste provoca aunque sabe que lo hace sin intención.

Lorenzo consanguíneo de Ricardo, vive en España, de él no hay mucho que decir salvo que posee familia y no tiene deseos de establecerse en su ciudad de origen.

Edwin, ángel de la guarda que debe separarse de Carlota ante la imposibilidad de evitar que ella se enamore de él, es vínculo entre los sueños y el mundo real; siempre la protegerá, pero a distancia y la rechazará aunque implique romper su corazón. Su misión es complicada e hiriente.

Anthony Sak, la antigua estrella de hockey que se suicida porque no logra curarse de una enfermedad discapacitante y dolorosa que da la pauta a Jeremy Poirier un médico que comienza a consagrar su vida a investigar plasma y Rachel Wagner, la ex de Ricardo quién sufre el mismo padecimiento.

 El pasado se representa con los padres de Mattiah Weymouth (Matt) en la segunda década del siglo XX. Personajes protocolarios, preocupados por no perder la compostura y con prejuicios raciales y de clase,  a pesar de su dureza, no logran controlar aquello que les parece inapropiado o consideran inmoral. Arreglan un matrimonio para su hijo con su prima, chica aferrada pero sin nada que decir. Agathe carece de personalidad e independencia, todo el tiempo acompañada de su madre, una mujer interesada.

Daphneé Defassioux, una actriz de circo, enferma crónica sin posibilidad de recuperación, que ha quedado sin memoria, casada con Goran Liukin, un antiguo navegante, protector y prudente; su hija es Lía, una joven de dieciséis años que sufre discriminación por ser de una raza considerada "inferior" denominada "dorada". Inteligente, hábil, con deseos de aprender y bien portada, un día encuentra el amor en misa con un hombre "azul", Matt, recién llegado de Francia, ateo y sin ganas de compromisos que no sean de trabajo.

Lía y Matt comienzan una relación de amistad, que gracias a la solidaridad mutua y la comprensión se convierte en un noviazgo, al principio discreto y un poco oculto, después formal. El circo, la lluvia, la iglesia y la casa de Lía son los escenarios en los que desarrollan una pasión desbordada, un lazo afectivo poderoso que terminará siendo el detonante de las situaciones que ha de pasar Carlota y los que la rodean; he ahí la razón del título "No vivo aquí", que es además alusión a un sitio imposible: Tell no Tales (podría traducirse cómo "No relates cuentos") en dónde el clima es extremo y raro (La paradoja Bourzat) la geografía es complicada (no se encuentra en ningún mapa) y está influenciado por Europa (se habla francés, existe un barrio ruso, se utilizan productos italianos), dónde un grupo siniestro, Neo, es capaz de aniquilar este lugar, pero también el mar. Tell no Tales es amenaza para sí mismo y su refugio es una religiosidad sustentada en milagros que han sucedido y es el único lugar en el mundo dónde las leyendas son ciertas y las profecías se cumplen a cabalidad.

jueves, 17 de febrero de 2011

La historia del hombre que se enamoró de una princesa

Noviembre 1914


Lía cumplía su rutina: la oración del mediodía después de clases. Cada viernes compraba lo que obsequiaría a la diócesis el domingo. Caminaba por las huertas de sus vecinos para conseguir fruta fresca, del primer corte del día. En otras ocasiones, no era raro verla con su cartera al hombro entrando al local de los Herault dónde, normalmente adquiría lo mejor: vinos de la Provenza, como Cabernet Sauvignon y Viognier, quesos beaufort, brie, camembert de Normandie, livarot, laguiole y roquefort.


A diferencia de la mayoría de las jóvenes que aprovechaban sus licencias escolares para casarse e incluso  tener hijos, Lía tomaba las lecciones de latín y griego que la Escuela del Sagrado Corazón, exclusiva de señoritas, ofrecía. Las monjas eran muy estrictas con la puntualidad y a menudo probaban los conocimientos de sus alumnas. Si alguna se equivocaba o no recordaba un concepto, era amonestada con un golpe discreto en la mano derecha. Era una herida pequeña pero desgarraba la piel provocando ardor; si el castigo era recibido dos veces, la chica era puesta en evidencia y se le cortaba parte del cabello también; fallas reiteradas eran motivo de de suspensión y una sanción que era determinada por la directora. Tampoco podía preguntarse. Si una chica tenía una duda, esperaba que afuera sus compañeras le explicaran.


Para mantener vigilada a Lía, Agathe se había inscrito en el mismo horario. Se sentaba a la izquierda junto a la ventana y así podía ver lo que su "rival" hacía. La joven Liukin siempre se ubicaba hasta el frente y en medio. Por lo rápido que aprendía, a veces ella copiaba sus notas y las regalaba a quien las necesitara. Trataba de ser muy sencilla y atenta para evitar que alguien más pasara por lo mismo que ella.
Aquél amargo recuerdo de sus manos con llagas a los diez años no le permitía ignorar a aquellas que corrían el riesgo de sufrir por tan atroces medidas como esa.


Ese viernes era nublado y la lluvia había sido muy fuerte. Goran Liukin estaba en el muelle esperando a los pescadores quiénes aprovechan el mar revuelto para capturar las carpas más grandes. En esos días congelados, lo ideal era una boullabaise y todos peleaban por el pescado. Su mujer se encontraba en el dispensario médico y Lía pasaría por ella una vez realizadas sus compras; pero todo cambió.


En medio de la instrucción de latín, la madre superiora se presentó en el aula. Las jóvenes se pusieron de pie. La monja no lucía contenta. Todas sabían que daría una noticia.


-Señorita Liukin, ordene sus cosas y salga de inmediato de este recinto.


Las miradas se posaron sobre Lía. Sin entender la razón colocó todo dentro de su cartera. Apenas terminó se atrevió a cuestionar el motivo.


-Generalmente no admito críticas ni peticiones de razón pero se me ha indicado que usted ya no será admitida en esta escuela. Desconozco los dictámenes. No se presente. Se le tiene negado el paso.


Desconcertada, la joven se puso su abrigo. En cuanto le cerraron la puerta, sintió que la habían expulsado sin razón. Lamentablemente, no podía hacer nada. Cuando alguien era retirado de una institución educativa era definitivo e irreversible.
No terminaba de asimilar lo sucedido cuando llegó al almacén de los Herault. La propietaria le atendía cuando el marido de ésta la sujetó por el brazo con toda la intención de herirla y la arrojó a la calle mientras la insultaba llamándola "sucia" y "monstruo" para después prohibirle regresar. La gente que pasaba evitaba hacerlo cerca de ella ¿Acaso había hecho algo malo?


Peor fue al ir por su madre. En el dispensario ésta se encontraba en un rincón, sola y sin cuidados. Al pedir la asistencia de un médico, la enfermera la ignoró, pero un joven doctor fue más agresivo. Sin una consideración hizo que Lía cayera a los pies de su madre. Humillada, se levantó con el vestido lleno de lodo. Sin poder contenerse, se fue llorando. Cómo la ley no le permitía responder a semejante atropello tuvo que reprimir su coraje.


En casa después de darse un baño, la joven esperó por su padre mientras leía a Daphneé un libro de navegación.


En la casa Weymouth, Matt llevaba una semana sin faltar a la comida familiar y advirtió que Agathe estaba contenta. Eso no era normal. Lo que solía tener ánimo de velorio era casi una fiesta. Hasta su madre sonreía. Extrañado, se sugirió a sí mismo no preguntar.


-El alcalde me ha hecho saber que te ha encargado la construcción de las vías de ferrocarril Mattiah.
-Eso me tiene satisfecho padre. Me lo ha pedido esta mañana y desea los planos a primera hora el lunes. No será fácil exponerle la imposibilidad de construir en tierra. Se me ocurrirá algo.
-¿No ocuparás el camino?
-De ninguna manera. Es un terreno pantanoso muy frágil, se hundiría.
-Pero puedes cimentar de buena forma.
-Es un lugar muy traicionero. La ruta más viable son las montañas.
-Al menos servirán de algo.
-Sólo son el inicio. El sur de la ciudad es el sitio ideal. No vive nadie y es el lugar más directo para salir de Tell no Tales. El viento ahí no es problema y en caso de grandes olas los pasajeros estarán seguros.
-¿No crees que es un sitio muy lejano?
-La gente se acostumbrará. Preferible perder media hora rumbo a la estación que seis días a Toud.


Las mujeres a la mesa reían entre sí. A Matt no le gustaba porque sabía que estaban planeando algo, o en su caso, festejaban. Pronto lo miraron raro y él se quedó en suspenso.


-Tenemos buenas noticias hijo.
-¿Cuáles?
-Tenemos la fecha del enlace con Agathe. El Cardenal oficiará la boda. Enviaremos invitaciones mañana.
-¿No creen que van rápido?
-¿Para qué esperar primo? Es el momento: Ya tienes trabajo, retomé los estudios y tus padres le han ofrecido a mi madre quedarse cuando nos mudemos.
-¿Mudarnos a dónde?
-A París cuando acabes el ferrocarril.


Matt se quedó sin hambre. Apartó su plato y miró severamente a las tres. Callaron.


-Estoy cansado de que realicen planes a mis espaldas.
-No te molestes. Estamos entusiasmadas, no creímos que todo se pudiera planear tan rápido.
-¿Y cuándo se supone nos casaremos?
-En diciembre antes del día quince
-Pensé que al menos eso lo elegiría yo
-Es la única ocasión en la que nuestros amigos y parientes estarán juntos.
-Lo digo porque me parece apresurado y nadie me ha tomado en cuenta.
-Puedes escoger los regalos. Si quieres también los invitados.
-Me refería a la fecha y el lugar. La mujer es otra decisión que sólo a mí corresponde.
-Mattiah, esto se ha discutido y resuelto. Soy tu prometida.
-No lo eres.
-Claro que sí. Seré tu esposa.
-No será posible. Se acabó. Cancelen.
-Pero Matt ..
-No estoy dispuesto a continuar con una farsa y tampoco lo permitiré a ustedes.
-Primo, tú sabes que debe ser así.
-Jamás. Han faltado al respeto a mi persona y antes que nada a mi novia y su casa. ¡Ya basta!
-¿La montañesa? ¿No le has dejado? Hijo.. ¡Esa ni siquiera es una mujer! ¡No es digna! ¡No la quiero en mi casa!
-Tendrán que resignarse que ya he hablado con su padre y me ha concedido frecuentarla.
-¡Piensa Mattiah!¡ No arriesgué con el alcalde para que desaires así a tus socios!
-No hice eso a nadie padre. Y no necesito de tu ayuda para conseguir mis proyectos.
-¡No seas malagradecido! ¡Tú prima, la familia y nuestros amigos te han esperado! ¡Deja esa ilusión ya! ¿No ves que te va a destruir? ¡Ya te puso en contra nuestra! ¡¿Después que seguirá? ¡¿Humillar a tu madre?! ¡¿Desafiar a tu padre?!
-Esto se terminó tía. Déjenme en paz. Lía es una joven decente.
-¡No te puedes acercar a ella aunque mueras de amor!
-¿Qué dices Agathe?
-Es ilegal. Lía no puede estar contigo porque la enviarán a prisión hasta que envejezca. Si tanto la amas la olvidarás por su bien.
-¿De qué hablan?
-Hoy el Consejo de la ciudad determinó que ningún dorado puede relacionarse con nosotros, menos entrar a los negocios o vivir en la ciudad. Las escuelas les han sido prohibidas igualmente. Sólo será permitida su presencia en la iglesia y en los trabajos de construcción.
-¿Porqué padre?
-¡No entiendes! Ellos son la tragedia de este lugar. Esa mujer se llevará tu vida. Hijo, abandónala.


Nuevamente, Matt salió en silencio. Agathe se sintió mal y se retiró al jardín. Su primo se iría pero lo alcanzó.


-Espera.
-No.
-¿De verdad la quieres?
-¿Se nota?
-¿No puedes dejar de verla, verdad?.
-Iré a buscarla.
-Hoy le han echado del colegio. No saldrá de mi boca. Ve con ella.


Matt llegó a la campiña y se encontró con Lía. Ella lo dejó pasar. Ambos estaban tristes, más ella que le relató lo que le había sucedido ese día. Él se quedó esa noche dormido en el comedor. El sábado al despertar salió sin hacer ruido y fue con los Herault, la señora se lamentaba por lo del día anterior.


-¿Qué le digo joven Weymouth? He perdido a mi mejor clienta. La señorita Liukin compraba generosas porciones de queso y siempre dejaba buenas propinas.
-¿Qué solía llevarse?


Goran al fin regresó el domingo en la madrugada. Lía lo saludó. Su padre se enteró de lo ocurrido dos días atrás.


-Yo lo arreglo. Lo prometo.


La familia Liukin acudió a misa sin obsequios. Matt estaba ahí acompañado de sus padres, su tía y Agathe. Se aproximó a Lía e inesperadamente le entregó una canasta idéntica a la que ella acostumbraba dar. Aún no terminaba la sorpresa cuando su novio la tomó del brazo y se dirigió con ella al interior del templo.


Matt y Lía tomaron asiento juntos, señal inequívoca de noviazgo formal. Él no podía ocultar sus sentimientos. Al salir de la homilía mencionó:


-Si es que existe, parece que alguien allá arriba está de acuerdo con nosotros.


El Sol apareció ese día y lo primero que iluminó fue a los enamorados.


A esta melodía también se le conoce como "La notte di favola".

martes, 15 de febrero de 2011

La amaré toda la vida


Todavía Carlota no se reponía de la decepción de Edwin cuando David tocó a su puerta. Era sábado y la niña había olvidado que Anton tenía su final. Sería la última participación en Four Continents del equipo tellnotelliano al decidir que se competiría en Europa definitivamente y no se querían ir con las manos vacías. Por su parte Zhenya Plushy se había establecido como el mejor patinador del año y sólo le faltaba el Mundial para terminar la temporada.

En el barrio ruso, cualquier evento en el que participara algún vecino era motivo de pantallas grandes y proyecciones públicas. La última prueba debido a un problema de logística sería la del chico Maizuradze.

-Va a empezar en media hora - Dijo David - ¿Irás?
-No sé si tendré permiso. Andreas tiene concierto, no puedo ir sola de noche.
-Yo lo arreglo.
-¿Qué harás?
-Invitar a tu mamá.
-Salió por café.
-¿A dónde suele ir?
-A Minsk lounge.
-Tanto mejor...

Gabriela no se negó. Como Carlota llevaba desanimada unos días pensó que esto le ayudaría un poco a recuperar la energía. Ricardo seguía en Italia y no podía ayudarla con su hija directamente.

-Te alcanzaré allá. Por favor me llamas cuándo llegues. Avísale a la mamá de tu amigo que estás ahí, ok?
-Si. Lo haré.
-Te la encargo David.
-No se preocupe. Estaremos bien.

Caminaron hasta Pushkin dónde una multitud ya se preparaba para todo. La niña estaba un poco sorprendida ya que en ninguna otra parte de la ciudad familias enteras se reunían para esa clase de cosas. Afortunadamente, Cecilia le había apartado un lugar a petición de su hijo. Después de hablar con su madre por teléfono, Carlota se aprestó a ver el free program de los patinadores.

-Me perdí el short.
-Anton va de primero.
-No recordé que todo era hoy.
-También se me olvidó.
-¿En serio David?
-No. ¿Dónde estabas en la mañana?
-En el trabajo de mamá.
-No te preocupes.
-Algunos serán estrellas.
-¿Lo dices por los rivales de Anton?
-También por él.

Conforme iban pasando las rondas, Carlota se impacientaba. Sentía que en cualquier momento el nudo que tenía en la garganta se cerraría para siempre. El último grupo presentaba también a Evan Weymouth.
Todos lo creían el único adversario de Anton pero se equivocaron. Al fallar en dos saltos y caer en otro, éste quedó fuera de competencia. Sin embargo, no se estaba viendo lo mejor en calidad. Todos erraban.
Cuando llegó el turno de Anton, su madre tomó de la mano a su marido. Le tocaba ser el que cerrara la competencia. En televisión, el chico se veía seguro. Llevaba puesto un traje de torero. Al percatarse de la admiración de Carlota por Vicktor Urmanov, cambió su rutina totalmente adoptando la música y el vestuario con los que éste había sido medallista olímpico alguna vez.

Pero no fue perfecto. Sus saltos triples al inicio se convirtieron en dobles, incluso uno sencillo, pero ya más cómodo lanzó lo demás correctamente. La gente que lo veía en Tell no Tales no paraba de gritar, hacer cánticos y brincar. Hasta David lo hacía. Anton mostraba un talento inusual. Era un genio. Nadie podía apartar la vista de aquél imponente niño. Cuando terminó, simplemente la gente en Pushkin estaba a sus pies. Las vecinas felicitaban a los Maizuradze por las habilidades de su segundo hijo. La espera por las notas se volvería casi eterna. Anton sentado al lado de su entrenadora, al ver la cámara frente a él gritó: Привет Россию окрестности! Я знаю, ты смотрел на меня! Приветствиематери! *

Ante eso el público, ya de por sí eufórico, estalló en una ovación ensordecedora. La impaciencia por saber el resultado era compartida por la colectividad. En pantalla, Anton no dejaba de enviar besos. Carlota lo veía tranquila. Se imaginaba lo que le diría cuando regresara... Pero él tomó una rosa e impulsivamente exlamó: Карлота! Я люблю вас!! **

La multitud gritó aún mas fuerte. David reía asombrado.

-¿Qué dijo?

Nadie contestó a esa pregunta. Intrigada por eso, ella no sabía si sonreír o sentirse incómoda. La reacción de Lena Tarasova, coach del chico, también era confusa... Y a los pocos segundos las calificaciones fueron visibles: cinco punto ocho, cinco punto siete ... no eran las mejores calificaciones de Anton, pero las notas artísticas con cinco punto nueve y la deliberación del panel de jueces de darle el primer lugar revelaron que él sería el nuevo campeón.

En Pushkin nadie cabía de la felicidad y la fiesta comenzó enseguida. A Gabriela no le pareció seguro permitirle a su hija quedarse. Discretamente se despidieron de la familia Maizuradze. Carlota prefirió no averiguar lo que Anton había gritado. Eso lo sabría después.

Mientras se preparaba la ceremonia de entrega de medallas, Tarasova preguntó a Anton porque había confesado algo tan importante de esa forma.

-¡Carlota es la mujer que amaré toda mi vida!
-Son sólo niños.
-¡Pero estaremos juntos siempre!

Y mirando la rosa que traía en las manos dijo:
-Es lo que me hizo sentir cuándo le dije adiós el día que la conocí.


* Privet Rossiyu okrestnosti! YA znayu, ty smotrel na menya! Privet·stvie materi! / Hola barrio ruso !! Sé que me están viendo !! Saludos madre !!
** Karlota! YA lyublyu vas! / Carlota ! Estoy enamorado de ti !!