Junio. 1971.
-Gaby... Gaby? Gaby! Apresúrate! que haces!?
-No puedo, traigo a Ely
-¡Es un bebé!
-¡Ya no puedo!
-¡Si no corremos nos matan!
En ese instante Thomas se detuvo. Gabriela tenía razón. Ella era solo una niña de ocho años.
¿Que hacer? En ese instante él tomo a Ely. Nunca supo cómo, pero se las arregló para cargar a Joachim
y a su hermana más pequeña. Como si estuvieran en Sodoma y Gomorra le ordenó a Gaby no voltear.
La casa estaba en llamas. Horas antes habían entrado los agentes Neo y después de mantener a su madre, tías y abuela amordazadas, las asesinaron de forma brutal. Thomas que llegaba de la escuela, al ver la escena, fue a las habitaciones y se llevó a los niños.
Ahora en la oscuridad, no tenía la menor idea de que haría ni a dónde iría. En la campiña de Tell no Tales sólo los pastores tenían una casa.... Ir a la ciudad era suicida y buscar otro camino imposible; si seguía llegarían a la cordillera y el frío acabaría con ellos en minutos.
-Estoy cansada
-Lo sé...
-¿No podemos sentarnos? Me duelen las piernas
-No hasta que encuentre algo
- ¡¿Que pasa?!
Ese grito les heló la sangre. Los hermanos aceleraron su paso pero una linterna los detuvo.
-¿Cómo se les ocurre salir con este viento?
-¡No tenemos su tiempo!
-¿A dónde vas?
-¡Quítese!
-¡De ninguna manera! ¿A dónde llevas a esa niña?
-Mire, por favor déjenos ir
-¿Y el bebé? ¿Y el otro pequeño?
-No tenemos tiempo
-¡Ea! No vas a ningún lado
Aquella mujer los alumbró mejor. Vio el vestido gris de Gabriela manchado de sangre por abrazar a su madre antes de huir. Miró la expresión de Thomas. El gesto aterrado de ese joven le hizo saber que ayudarlos no sería bueno, pero dejarlos ahí era peor.
-¿Neo?
Por la mirada del chico supo que ese era su motivo para estar sin rumbo en plena noche.
-Vengan. No pueden quedarse aquí fuera. Estarán seguros en mi casa.
Thomas la siguió. No tenía remedio. Desconfiaba, eso sí, pero la mujer mientras caminaban le hablaba acerca de las personas que por miedo o atentados recorrían la zona rumbo a Soci, esa montaña tan inclemente que solía ser la única esperanza, ya que la carretera de la parte cálida estaba bloqueada y huir por el Tren del cielo equivalía a ser arrestado y ejecutado de todas formas.
-¿Cuánto tiempo tienen aquí fuera?
-Dos horas
-Han tenido mucha suerte. Los Neo jamás llegan hasta acá. Dejan a los rebeldes huir porque saben que morirán de hipotermia. Por eso elegí tener mi casa tan lejos. No hay problemas. Sólo si se tratara de un terrorista irrumpirían... pero no hay gente así en Tell no Tales.
Thomas permanecía alerta.
- No te haré nada. Entra.
La cabaña era comfortable. Tenía los manteles y las cortinas bordadas a mano. La chimenea era grande y las habitaciones, aunque pequeñas, eran tan cómodas....
-Ella es mi hija Casey. Saluda pequeña.
-Hola
-Tienen hambre ¿cierto? Bien. Tengo sopa. Supongo que querrán ropa limpia. Pueden tomarla de ese armario. Les prepararé también unas recamáras ¿Cuánto tiempo tiene de nacido su hermano?
-Es una niña. Tiene casi un año.
-Bueno le haré un puré. Tengo muchos vegetales. Dámela. ¡Pobrecilla! Está toda fría. Espero no se enferme.
Casey llevó a Gabriela a cambiarse. Su hermano se quedó de pie en la sala. No atinaba a hacer cosa alguna.
-¿En qué piensas?
-En nada.
-Puedes contarme
-Estoy agotado.
Durante la cena, Gaby notó a Thomas extraño, inquieto, pensó que era por lo ocurrido. De pronto, él se levantó, agradeció y salió. La mujer fue tras de él y gritó:
-¿A dónde vas? ¡Te matarán!
-¡Sólo cuide a mis hermanos! ¡Yo me las arreglo en el camino!
-¡Regresa!
-¡Lo haré cuándo estén a salvo!
-¡No seas un loco!
-¡Sólo asegúrese de que estarán bien!
Thomas se alejó. Su último grito no fue escuchado. En la casa, Joachim dormía ya. Ely también. Gabriela contuvo sus lágrimas. Pensó en su madre.
II
Abril. 1985.
-Señorita Alejandriy ¿Podría poner atención? Va a reprobar la materia y la veré de nuevo en extraordinario.
-Por favor
-Dijo lo mismo el semestre pasado.
-No me interesa.
-Si saca un seis será un milagro
-Entonces verá uno
El profesor prefirió seguir explicando su clase. Casey murmuró:
-¿Porque le haces eso?
-No me aporta lo que él expone, me aburre
-Jaja. ¿Y el extra?
-No me importa es muy fácil.
-¿Cómo sabes?
-Es Alberti quien lo aplica.
-¿Estás segura?
-Claro. Él me lo dijo. Además me dio las preguntas el semestre pasado.
Rieron. El maestro Breznin volteó.
-Salga de mi clase Alejandriy y por favor ya no traiga a su amiga. La siguiente vez le suspendo los exámenes.
-Como diga
Gabriela salió. No dejaba de sonreír
-¿Que vas a hacer?
-Lo de siempre: ir a la mesa con las chicas, saludar y ver a mi novio. Es mejor que tomar Historia del Arte VIII
-Es la última vez que me salgo de mi escuela para venir a verte
-Relájate Casey
-Estoy en la carrera de Derecho y es más estresante que tu Facultad de Artes Plásticas
-Yo te dije pero quisiste ir a la otra Uni
- ¿Y Vicktor?
-¡Me tiene encantada! Él es muy ... no sé. Me derrite.
-Ok.
-¿Vendrás a la fiesta de las beanies?
-No creo. Tengo mucho que hacer
-Ven.... no me puedes dejar solita. Preparamos algo muy grande.
-¿Dónde va a ser?
-En la playa
-La policía lo prohíbe
-Eso no es problema.
-No quiero tener un antecedente
-¡Por favor! Siempre festejan con nosotras. Irá todo el equipo de hockey.... y también Franz
-¿Franz?
-¡Claro! Lo convencí.
-No me agradan tus amigas las beanies esas con.. sus gorritos y sus shorts... y todas son tan presumidas
-¡Oye, oye! sólo apoyamos a los jugadores de hockey. Te recuerdo que soy una de ellas. Ally es una buena amiga. ¡Please ven!!
-Esta bien. Pero prométeme que no me vuelves a sacar de clase.
-Prometido
Lo que ellas no sabían es que Ally de confiable no tenía nada. Apoyada en una conversación que había escuchado entre las dos amigas, fue al cuartel de los agentes Neo y les prometió información. La fiesta era sólo el pretexto para delatar el origen de Gabriela. Vicktor quién se dio cuenta de las intenciones de Ally, preparó su estrategia. Esto fue sólo el inicio.
-Gaby... Gaby? Gaby! Apresúrate! que haces!?
-No puedo, traigo a Ely
-¡Es un bebé!
-¡Ya no puedo!
-¡Si no corremos nos matan!
En ese instante Thomas se detuvo. Gabriela tenía razón. Ella era solo una niña de ocho años.
¿Que hacer? En ese instante él tomo a Ely. Nunca supo cómo, pero se las arregló para cargar a Joachim
y a su hermana más pequeña. Como si estuvieran en Sodoma y Gomorra le ordenó a Gaby no voltear.
La casa estaba en llamas. Horas antes habían entrado los agentes Neo y después de mantener a su madre, tías y abuela amordazadas, las asesinaron de forma brutal. Thomas que llegaba de la escuela, al ver la escena, fue a las habitaciones y se llevó a los niños.
Ahora en la oscuridad, no tenía la menor idea de que haría ni a dónde iría. En la campiña de Tell no Tales sólo los pastores tenían una casa.... Ir a la ciudad era suicida y buscar otro camino imposible; si seguía llegarían a la cordillera y el frío acabaría con ellos en minutos.
-Estoy cansada
-Lo sé...
-¿No podemos sentarnos? Me duelen las piernas
-No hasta que encuentre algo
- ¡¿Que pasa?!
Ese grito les heló la sangre. Los hermanos aceleraron su paso pero una linterna los detuvo.
-¿Cómo se les ocurre salir con este viento?
-¡No tenemos su tiempo!
-¿A dónde vas?
-¡Quítese!
-¡De ninguna manera! ¿A dónde llevas a esa niña?
-Mire, por favor déjenos ir
-¿Y el bebé? ¿Y el otro pequeño?
-No tenemos tiempo
-¡Ea! No vas a ningún lado
Aquella mujer los alumbró mejor. Vio el vestido gris de Gabriela manchado de sangre por abrazar a su madre antes de huir. Miró la expresión de Thomas. El gesto aterrado de ese joven le hizo saber que ayudarlos no sería bueno, pero dejarlos ahí era peor.
-¿Neo?
Por la mirada del chico supo que ese era su motivo para estar sin rumbo en plena noche.
-Vengan. No pueden quedarse aquí fuera. Estarán seguros en mi casa.
Thomas la siguió. No tenía remedio. Desconfiaba, eso sí, pero la mujer mientras caminaban le hablaba acerca de las personas que por miedo o atentados recorrían la zona rumbo a Soci, esa montaña tan inclemente que solía ser la única esperanza, ya que la carretera de la parte cálida estaba bloqueada y huir por el Tren del cielo equivalía a ser arrestado y ejecutado de todas formas.
-¿Cuánto tiempo tienen aquí fuera?
-Dos horas
-Han tenido mucha suerte. Los Neo jamás llegan hasta acá. Dejan a los rebeldes huir porque saben que morirán de hipotermia. Por eso elegí tener mi casa tan lejos. No hay problemas. Sólo si se tratara de un terrorista irrumpirían... pero no hay gente así en Tell no Tales.
Thomas permanecía alerta.
- No te haré nada. Entra.
La cabaña era comfortable. Tenía los manteles y las cortinas bordadas a mano. La chimenea era grande y las habitaciones, aunque pequeñas, eran tan cómodas....
-Ella es mi hija Casey. Saluda pequeña.
-Hola
-Tienen hambre ¿cierto? Bien. Tengo sopa. Supongo que querrán ropa limpia. Pueden tomarla de ese armario. Les prepararé también unas recamáras ¿Cuánto tiempo tiene de nacido su hermano?
-Es una niña. Tiene casi un año.
-Bueno le haré un puré. Tengo muchos vegetales. Dámela. ¡Pobrecilla! Está toda fría. Espero no se enferme.
Casey llevó a Gabriela a cambiarse. Su hermano se quedó de pie en la sala. No atinaba a hacer cosa alguna.
-¿En qué piensas?
-En nada.
-Puedes contarme
-Estoy agotado.
Durante la cena, Gaby notó a Thomas extraño, inquieto, pensó que era por lo ocurrido. De pronto, él se levantó, agradeció y salió. La mujer fue tras de él y gritó:
-¿A dónde vas? ¡Te matarán!
-¡Sólo cuide a mis hermanos! ¡Yo me las arreglo en el camino!
-¡Regresa!
-¡Lo haré cuándo estén a salvo!
-¡No seas un loco!
-¡Sólo asegúrese de que estarán bien!
Thomas se alejó. Su último grito no fue escuchado. En la casa, Joachim dormía ya. Ely también. Gabriela contuvo sus lágrimas. Pensó en su madre.
II
Abril. 1985.
-Señorita Alejandriy ¿Podría poner atención? Va a reprobar la materia y la veré de nuevo en extraordinario.
-Por favor
-Dijo lo mismo el semestre pasado.
-No me interesa.
-Si saca un seis será un milagro
-Entonces verá uno
El profesor prefirió seguir explicando su clase. Casey murmuró:
-¿Porque le haces eso?
-No me aporta lo que él expone, me aburre
-Jaja. ¿Y el extra?
-No me importa es muy fácil.
-¿Cómo sabes?
-Es Alberti quien lo aplica.
-¿Estás segura?
-Claro. Él me lo dijo. Además me dio las preguntas el semestre pasado.
Rieron. El maestro Breznin volteó.
-Salga de mi clase Alejandriy y por favor ya no traiga a su amiga. La siguiente vez le suspendo los exámenes.
-Como diga
Gabriela salió. No dejaba de sonreír
-¿Que vas a hacer?
-Lo de siempre: ir a la mesa con las chicas, saludar y ver a mi novio. Es mejor que tomar Historia del Arte VIII
-Es la última vez que me salgo de mi escuela para venir a verte
-Relájate Casey
-Estoy en la carrera de Derecho y es más estresante que tu Facultad de Artes Plásticas
-Yo te dije pero quisiste ir a la otra Uni
- ¿Y Vicktor?
-¡Me tiene encantada! Él es muy ... no sé. Me derrite.
-Ok.
-¿Vendrás a la fiesta de las beanies?
-No creo. Tengo mucho que hacer
-Ven.... no me puedes dejar solita. Preparamos algo muy grande.
-¿Dónde va a ser?
-En la playa
-La policía lo prohíbe
-Eso no es problema.
-No quiero tener un antecedente
-¡Por favor! Siempre festejan con nosotras. Irá todo el equipo de hockey.... y también Franz
-¿Franz?
-¡Claro! Lo convencí.
-No me agradan tus amigas las beanies esas con.. sus gorritos y sus shorts... y todas son tan presumidas
-¡Oye, oye! sólo apoyamos a los jugadores de hockey. Te recuerdo que soy una de ellas. Ally es una buena amiga. ¡Please ven!!
-Esta bien. Pero prométeme que no me vuelves a sacar de clase.
-Prometido
Lo que ellas no sabían es que Ally de confiable no tenía nada. Apoyada en una conversación que había escuchado entre las dos amigas, fue al cuartel de los agentes Neo y les prometió información. La fiesta era sólo el pretexto para delatar el origen de Gabriela. Vicktor quién se dio cuenta de las intenciones de Ally, preparó su estrategia. Esto fue sólo el inicio.
kellypeto : am me gusta, me quedan muchas cosas sin entender y lo que me agrada es como describes el ambiente / escenario como la de la mesa n_n so
ResponderBorrarOye doba, escribes muy bien :O... suerte con tu blog, ahí me pasas los links por twitter cuando escribas más
ResponderBorrarHola, ¿no te gustaría colaborar con la revista literaria Hotel?
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