domingo, 23 de diciembre de 2012

Sergei, el espectador (Vika!) (Oda a los regalos)


Cuando el tren arribó a Hammersmith, los reporteros de sociales y deportes se arremolinaron en torno a la puerta del vagón tres, empujando a Romain Haguenauer hacia las paredes del andén. Carlota miraba con asombro como le esperaban y los flashes le daban en la cara mientras todos gritaban: "¡Unas palabras para la televisión, por favor!" La chica a su vez sostenía el brazo de Joubert para evitar que se cayera por cargar las maletas y al gato que chillaba sin cesar.

-No lo tomen a mal pero ¿Podrían dejar pasar a mi entrenador? Está detrás de ustedes - dijo la chica. Nadie le hizo caso.

-"¿Es cierto que vas a desistir de participar en Hammersmith Trophy?"
-¿Cómo supieron eso?
-"¿Cuál es el motivo?"
-Una lesión - intervino Tamara - Fue antes de emprender el viaje. De hecho, vinimos a darnos de baja, pero con los papeles del diagnóstico para evitar especulaciones. Después de presentarle esto al jurado, con gusto responderemos lo que sea necesario.
-"¿Qué lesión sufriste, Carlota?"
-No contestes, Liukin. Ya habrá conferencia de prensa.
-"¿Por qué no la deja hablar, Didier?"
-Está claro que trataremos este tema en una reunión formal. Mi alumna necesita descanso.
-"¿Qué traes en la mano, Carlota?"
-Un cartel que se le ocurrió. Nos vamos.
-"¿Por qué obstaculiza el derecho de la niña a contestar?" "Permítanos platicar con ella" "¡Cuidado, le van a pegar!"

Mientras el tumulto empeoraba; Sergei Trankov agradecía que un agente aduanal lo estaba dejando pasar sin contratiempos, quizá cayendo en la treta del pasaporte con el se hacía pasar por otra persona. El teniente Maizuradze, por su lado, no había superado el filtro y miraba impaciente en un par de pantallas el previo del torneo de gimnasia. Entre gritos y jaloneos, era evidente que los elementos anti motines entrarían en acción.

-Le aconsejo que corra, Sergei - señaló Maizuradze en voz baja. El guerrillero tomó de la mano a su mujer y siguió la recomendación apenas le entregaron a ella sus documentos. Minutos después, Haguenauer llevaba apresuradamente a Carlota hacia un coche y lucía enojado. Trankov alcanzó a contemplar a la joven Liukin sosteniéndose la sien y quejándose por un dolor de cabeza.

-¡¿Alguien podría informarme de qué lesión no me enteré?! - exclamaba Haguenauer.
-Es difícil de explicar ahora - respondió Tamara.
-Cuéntame, niña.
-Liukin, te ves mejor callada.
-¿Y Carlota ahora es muda por qué ....?
-Le partieron la cabeza y pasó varios días en coma - dijo Trankov - El neurólogo notó que de vez en cuando Liukin tiene vértigo, pero se le quitará. Buenos días.

Haguenauer se sobresaltó un poco porque reconocía al rebelde.

-¿Alguien podría ...?
-Es un amigo. Es mejor dejarlo en paz - añadió la chica Liukin arrastrando la voz y subiendo al auto. Sergei hizo lo propio en un taxi mientras los reporteros se precipitaban a perseguir a la chica y la policía sacaba los escudos para repelerlos.

-¿Primera vez en Hammersmith? - inquirió el conductor del vehículo amarillo desde donde Sergei veía casi aterrado el caos en la banqueta.

-Me estoy poniendo nervioso ¿Podríamos irnos?
-Por supuesto ¿A dónde?
-Mi mujer y yo vamos al auditorio.
-No puedo asegurarle que no nos topemos con otro cerco de seguridad. Hay un evento de gimnasia.
-Todo mundo vino a ver a Viktoriya Maizuradze.
-¿Consiguió entradas?
-Un par; me los regalaron.
-¡Qué buena suerte! Aquí volaron.

Lubov golpeó a Sergei discretamente en el costado y este volteó extrañado.

-¿Cómo sacaste esos boletos? - murmuró ella.
-El general Bessette los dejó por ahí.
-¿Desde cuándo te interesa la gimnasia?

Él se encogió de hombros.

Al mismo tiempo, el teniente Maizuradze iba a gran velocidad hacia el recinto donde su hija sería presentada junto con su equipo. El hombre había tenido que robar una bicicleta ante la imposibilidad de avanzar en el tránsito lento y lo acompañaba Adelina, quién no paraba de gritar entusiasmada. Como el sitio era medianamente cercano a la estación de tren, una multitud aguardaba a las afueras a cualquier persona conocida para estallar en euforia y las pantallas gigantes estaban dispuestas para contemplar el patinaje artístico y la gimnasia. El personal encargado de las vallas y los oficiales poco podían hacer para contener el desorden.

-¡La gente aquí está más loca que Anton! - expresó Adelina al ver las pancartas. Poco después, se observó la llegada de Carlota y los insoportables vítores la aturdían.

-¿A quién se le ocurrió construir un centro de convenciones en lugar de un parque en forma? - protestó Maizuradze, que comenzaba a abrirse paso atropelladamente y arribaba a las puertas no sin haber recibido un par de pisotones.

-Entrada a la izquierda - le señalaron al escanear su pase. Adelina se escurrió en las narices de medio mundo pero ya le daba igual a los vigilantes. En el acceso derecho, Haguenauer y Tamara iban con prisa ante el jurado con radiografías y prescripciones de Carlota en mano y el médico del lugar le dió una pastilla a la chica, que saludaba a su público. El teniente sólo contempló la escena y segundos después atravesó su propio umbral para toparse con que el escándalo no era menor.

-Adelina, te doy 30€ si consigues asientos cerca del equipo ruso, son las de rojo y blanco
-¿No tiene silla numerada?
-La organización es una desgracia, al demonio con el orden. No creo que nadie haya respetado su zona.
-Cuarenta y es un trato.
-Dalo por hecho.

La niña de Cobbs tomó de la mano a Maizuradze y fingiendo que la gente la había asustado; consiguió que le cedieran el paso hasta las plateas intermedias.

-¿Cómo hiciste eso?
-La verdad es que no tengo idea. Déjeme apartar lugares.
-¿Para quién?
-Carlota y Tamara ¿No van a venir?
-No creo.
-Le apuesto cien a que traen a Joubert de pilón y Haguenauer será el segundo colado.
-Acabo de ver como Carlota recibía una medicina.
-Entonces págueme porque mire quiénes entran.
-¿Tan rápido?
-Me debe 140€, señor.
-Traigo doscientos ¿Tienes cambio?
-Ah claro, fue un placer hacer negocios.

Maizuradze la miró como si lo hubiera estafado pero a ella no le importó y fue por los demás. Haguenauer se había vuelto cortés repentinamente y Carlota levantaba ovaciones a pesar de ser escoltada por el cuerpo de seguridad especial de Hammersmith; mismo que era conocido por su capacidad represora y por su orden, a diferencia de la policía común. En la platea, hasta Sergei Trankov tomaba un sitio y Lubov comenzaba a entretenerse con el sorpresivo anonimato del que gozaban. Cuando la joven Liukin logró alcanzar dicha grada, desenrolló su cartulina y la mostró a una cámara. El cartel enunciaba: "Sandra + Catalina = perfection". Sonó una campana anunciando el mediodía.

-"Welcome to the 2002 World Gymnastics Championships" - se emitió en el altavoz y sin preámbulos, se hacían del conocimiento del auditorio los nombres de las participantes por nación; así como los aparatos donde cada equipo iniciaría sus rotaciones. Los aplausos para las gimnastas locales eran apagados y no despertaban interés las chinas o las americanas pero la perspectiva cambió cuando las gimnastas tellnotellianas fueron enfocadas.

"The Tell no Tales team is represented by Diana Chelaru, Diana Bulimar, Larissa Iordache, Catalina Ponor and Sandra Izbasa"* "Their first rotation is the floor exercise"

El público se volcó en arengas de apoyo y las chicas saludaban alrededor del piso con rebotador. Carlota alzaba su banner lo más alto que podía.

-¿Izbasa? ¿Está aquí la hermana de Zooey? - preguntó Lubov. Sergei dijo que no sabía nada al respecto. El sonido local anunciaba la presentación del equipo rumano:

"The Romania's team is represented by Claudia Presacan, Loredana Boboc, Ana Porgras, María Olaru and Andreea Raducan."** "The first rotation is the balance beam exercise"

El gentío aplaudía de forma grosera pero se guardó silencio de golpe: Svetlana Khorkina se apreciaba en la pantalla posterior del recinto. El señor Maizuradze se levantó.

"The Russian Federation Team is represented by Vera Grishina, Anna Pavlova, Yelena Zamolodchikova, Svetlana Khorkina and Viktorya Maizuradze" "They'll start the competition on vault"***

Y acto seguido, la muchedumbre estalló en aclamaciones aún más encendidas que con el resto. Las rusas eran las favoritas y Vika la más querida.

-¿Creen que me haya visto?
-No, señor Maizuradze. Creo que con el alboroto no pudo.
-Menos se va a enterar de que estoy aquí con tantos desequilibrados distrayéndola.
-No se apure, ya volteará.
-Para usted es fácil declararlo, Tamara. Nunca ha venido a un mundial de gimnasia, no sabe que  enfrenta una especie de psicosis colectiva con globitos.
-Siendo honesta, creo que no le doy la razón.
-De acuerdo, pero mejor vigile a Carlota.

La chica Liukin agitaba su cartel y pintaba su cara de amarillo y rojo. En la cabeza ya traía puesto un gorro en forma de pollo y nadie imaginaba de dónde había sacado una corneta. Joubert le hacía segunda tirando serpentinas y Sergei, extrañamente, colaboraba con el ambiente colocándose unos lentes con figura de conejo.

-¿No se supone que le dolía todo?
-A momentos, Haguenauer.
-Tamara, quítale esa cosa de encima.
-¿Cuál de todas?
-El sombrero.
-Un momento ... ¡Liukin! ¡Dame el pollo!
-Toma.

Tamara lo entregó a Haguenauer y este último se lo colocó sin otro fin más que pasarla bien. La mujer comenzó a comprar la opinión del teniente Maizuradze y se limitó a adivinar cuál de las gimnastas era Vika, llegando a la conclusión de que se trataba de la chica del leotardo azul metálico que la distinguía del rígido uniforme bicolor de sus compañeras. Inclusive, un juez la mandaba llamar al centro del rebotador para una reunión con las capitanas y tiraron monedas para decidir qué conjuntos iniciarían la sesión; determinando que las rusas abrirían la primer rotación para darle a las demás las referencias de las notas que debían conseguir.

-¿Qué equipo comparte aparato con el de Vika?
-En este momento, China. Las estadounidenses arrancan en la viga pero las van a juntar con mi hija en las asimétricas.
-¿Van a repartir medallas al final?
-No señorita, Tamara. Aquí solo se decide quiénes clasifican a los eventos finales.
-Tengo que admirarlas, yo no aguantaría escuchar las voces de mis rivales tan cerca.
-Algo malo debía tener ¿O no?

En la espera, el auditorio oyó a Khorkina exclamando algo y a Vika trazando la estrategia a seguir. Ambas no parecían ponerse de acuerdo en cuál de sus compañeras pasaría primero y se quejaban de que en los volados siempre perdían. De acuerdo al teniente Maizuradze, las dos expresaban su desagrado por ser la "carnada" de los jueces y en lo único en lo que coincidían era en que Ana Pavlova podía estar feliz de no tener presiones encima. Vera Grishina permanecía expectante y Yelena Zamolodchikova apresuraba su calentamiento.

-¡Zamo! - externó Vika - ¡Vas primero!
-¿Hago dos saltos o dejo que Vera busque la calificación?****
-Mejor clasifiquen las dos.
-Entonces yo empiezo ¿Quién seguirá?
-Sveta, luego yo y termina Vera.
-¿Están de acuerdo?
-Yo no - comentó Khorkina - pero en las barras Vika va primero y en la viga también.
-No me molesta.

Zamo abrazó a sus compañeras y corrió al plató, se llenó las manos y los pies de magnesia, la anunciaron e hizo lo suyo. Las rusas aplaudían y su alegría se manifestó de manera afectuosa cuando Yelena concretó su segundo intento y su nota de 9.877 seguramente la colocaría entre las finalistas del aparato.

-¡Bien hecho! - decía Vera y Sveta se colocaba en posición. Sergei Trankov la miraba y se confesaba un cautivo de aquella belleza seca y casi inexpresiva que al aterrizar solo conseguía dar un medio paso para atrás y ocasionar que las expresiones fueran del tipo: "La Khorkina es la Khorkina" porque ella era comparable solo consigo misma y con la cabeza en alto todo el tiempo, recordaba a las fuertes soviéticas de antaño pese a su delgadez y su notable altura. Vika por su cuenta revisaba el tablero electrónico y se impacientaba ante la tardanza del jurado en darle la señal para ejecutar lo que tenía preparado. El gentío retornaba al estruendo para alentarla y la chica correspondía con su enorme sonrisa. Sergei no podía hacer más que prestar atención y por alguna razón, aquella jovencita le despertaba una ternura profunda. Ilya Maizuradze lo notó enseguida.

-"On vault and representing Russian Federation, the gymnast number 253: Viktoriya Maizuradze".

La muchacha suspiró aliviada por tratarse al fin de su turno y después de girar su cuello, tomó impulso y realizó su giro una vez que se apoyó el caballo. La multitud estallaba en admiración.

-¡Lo plantó! - dijo Trankov - Ni siquiera dobló las rodillas, ni se movió un solo milímetro cuando tocó la colchoneta ¡¿Cómo lo consigue?!

Sabiendo que su calificación superaría inclusive las dos de Zamo, Vika chocó sus manos con las de Sveta y chifló para levantar el ánimo ya exacerbado de sus fans y mostrarle su apoyo a Vera, que no desentonaba con la calidad de sus amigas. Cuando las rusas vieron los cuatro nombres en la clasificación, los demás equipos procedieron a realizar sus rondas.

Desde su asiento, Carlota continuaba con su escándalo y se dedicaba a maquillar a unas niñas que se lo habían pedido al tiempo que Lubov le ayudaba a diseñar mariposas en sus rostros. Los espectadores se tornaban violentos y algunos ya desplegaban mantas que cubrían zonas del graderío. La información del tablero no cesaba de moverse y pronto, Sveta comentó que necesitaba realizar una rutina de barras que le diera 9.900 como mínimo si deseaba llegar al all around. Los entrenadores rusos sacaban las calculadoras y Grishina abrazaba sin cesar a Vika y le comentaba los chismes, haciéndola reír. El teniente Maizuradze trataba inútilmente de saludar a su hija y Trankov se iba haciendo a la idea de que si se aproximaba, conseguiría conversar con alguna de las chicas fácilmente. Tenía poco tiempo para escabullirse y aún menos para evitar que Carlota se percatara de que él se iba, así que aprovechó para cegarla temporalmente poniéndole los lentes cuando colaboraba en la pintura facial de un niño y Lubov volteaba hacia el lado opuesto. Tal era el desorden en los escalones y la falta de seguridad, que el hombre llegó a las vallas de contención y sin esfuerzo pero con algo de arrojo guiñó un ojo a Zamo que estaba justo debajo. La muchacha creía que se iba a desvanecer.

-Hola, me llamo Sergei.
-Zamo .. Digo Yelena ... Déjalo en ..
-Yelena.
-No debería conversar ..
-Quería pedirte un favor.
-¡¿Cuál?!
-¿Le avisarías a Vika que su padre la observa desde la platea?
-¡Ay, dios! ¿En serio?
-A juzgar por los que ves aquí, sólo hay una persona con el uniforme militar que seguramente conoces.
-Tal vez deba decírselo cuando termine la sesión.
-¿Por qué no ahora?
-Estamos en algo importante - añadió Zamo saliendo del ensueño.
-Pero se van a cambiar de lugar. Ilya Maizuradze vino desde muy lejos; sólo quiere hacerle ver a Vika que está aquí. Lo más probable es que tú sepas qué tanto significaría para ella.
-De acuerdo, pero no vuelvas a coquetearme.
-No ocurrirá otra vez.

Ambos se estrecharon la mano para sellar el pacto. Zamo vió como se impregnaba de pintura amarilla.

-Mi lugar está junto a una bebé que se cree artista - se excusó el guerrillero; la gimnasta le embarró tintura en la nariz y giró hacia Vera y Vika, manchándoles la cara. Las tres estallaron en risas.

-¡Vika, Vika, Vikushka! Te tengo un anuncio.
-¿De qué?
-Las sexies lenguas de un tipo me informan que ... ¡Ay, bueno ya! Voltea, tu padre está por aquí sentado.
-¿Un "sexy" te contó? ... ¿Tan guapo estaba?
-¡Ay, sí! ¡Con unos ojos divinos! Pero eso no importa, el tipo me aseguró que tu papá está en nuestras cabezas.
-Enséñame al sexy para que te crea.
-Es este chico ... ¿Dónde se metió?

Viktoriya se desanimó pensando que Zamo le jugaba una broma pesada y buscaba distraerla en una especie de estrategia para sacarla de las finalistas del all around.

-¡Tu chiste no me causa gracia! ¡Mejor concéntrate en tus cosas y no molestes!
-Pero, Vika ...

Zamo revisó de nuevo si el desconocido andaba por ahí, reprochándose el no haber comprobado si le habían dicho la verdad y bajó la cabeza.

-Yelena.
-¡Miserable! ¡Por tu culpa, Viktoriya se enojó conmigo!
-Pero no Vera, ni la linda Sveta que me está mirando.
-Le diré a seguridad que estás hostigándome.
-Quieres una prueba de que el teniente Maizuradze asistió y te la daré en este instante. Dile a Sveta que observe la platea y te diga quién está saludando a Viktoriya desesperadamente.

La muchacha fue donde su colega y le hizo la petición. Svetlana Khorkina accedió sólo por el bien del equipo ya que Zamo y Viktoriya eran los eslabones más volátiles del mismo. La mujer distinguió a Carlota casi enseguida con su estuche de pinturas, a Haguenauer con el pollo, a Tamara con su expresión seca; pero no al padre de Vika. Repitió la búsqueda y nada.

-El sexy te mintió.
-Ya me di cuenta.
-¿Cómo te disculparás?

Zamo permaneció callada y echó un vistazo más. El teniente Maizuradze estaba en su asiento, pero gritaba y a causa de la bulla no se percibía su voz.

-¿Viste, Sveta? ¡El tipo tenía razón!
-Vika no nos va a creer.
-A mí, no.
-Y pensará que yo le digo porque voy en tercer lugar entre nosotras y ya me preocupé.
-Pero Vera no va a hacer la viga.
-Yo la traigo, tú no pierdas al señor.

Khorkina se aproximó a Vera con el pretexto de que debía hablarle en privado y la joven accedió a apartarse un momento. Sveta le solicitaba que no pusiera peros y le señaló al padre de Vika.

-Yo creí que Zamo estaba jugando.
-Pues en parte; si te habla el sexy de la platea no te detendrías a recapacitar rápidamente ¿Verdad?
-Sí está lindo ... Pero me encargaré de que Vika venga.
-Por favor.

Vera estrechó de nuevo a su amiga y le susurró algo al oído. Viktoriya abrió más los ojos y permitió que la guiara una vez que la tomó de la mano. Al principio, la muchacha no logró reconocer a quién anhelaba encontrar, hasta que Carlota manchó el traje del teniente Maizuradze por error. En ese instante, el equipo ruso debía trasladarse a las barras asimétricas pero Vika atinó a emocionarse. Sergei saltó entre las butacas y Tamara hizo que el teniente mirara hacia el frente.

Vika contempló sus palmas. Estaban llenas de pintura, idéntica a la que arruinaba el uniforme de su padre y las levantó para mostrarle. La joven lloraba mientras el amarillo iba extendiéndose por su cara y le pidió a Sveta que la levantara para poder subir a la platea y esta le hizo caso; el público las auxilió.

El quinteto de Tell no Tales llegaba a la zona cuando Viktoriya se encontraba cara a cara con su padre, lo atisbaba unos segundos, tocaba su frente y lo abrazaba. Las cámaras del lugar captaban aquello y también a Sandra Isbaza, que lagrimeaba por igual ante esa inesperada escena.

-Viniste -
-Te amo, Viktoriya.
-Te amo, papá.
-Habría deseado visitarte antes.
-No importa, aquí estamos juntos.
-Perdóname.
-Soy la persona más feliz del mundo.

Viktoriya apretó a su padre una vez más y vió a Sergei, que por el aspecto que llevaba delataba ser el hombre sexy que había dado el aviso a Zamo.

-Gracias - le externó. El guerrillero asentó y captó de forma inesperada los pensamientos del teniente Maizuradze; que recordaba como lagrimeaba y reía la madre de Viktoriya. Lo que más le sorprendió fue enterarse de quién se trataba.

-¡La madre de esa niña es Olga Korbut!- exclamó. Haguenauer, Tamara y Lubov lo escucharon claramente. Los tres se sorprendieron demasiado y Trankov les señaló que debían guardar el secreto.

Mientras tanto, Sveta sujetaba a Vika y todo el equipo se fundía en un abrazo; el público aplaudía y los entrenadores tomaban las pertenencias de sus alumnas para trasladarlas al otro extremo del gimnasio.

Viktoriya Maizuradze se alejó mientras miraba a su padre. Sandra Isbaza, en cambio, aguardó a que la emotividad disminuyera y la serenidad la invadiera nuevamente para que Sergei encontrara sus ojos con ella y así dedicarle un gesto feroz, lleno de odio y rabia por lo sucedido con Zooey, su hermana; de quién llevaba meses sin tener noticias.


*Son los nombres de las integrantes del equipo rumano en los juegos olímpicos de Londres, celebrados este año.
**Equipo rumano en Sidney 2000, con excepción de Ana Porgras que debutó en 2009 y se retiró poco antes de Londres.
***Floor exercise (FX) Ejercicio de suelo, Uneven bars (UB) Barras asimétricas, Balance Beam (BB) es la viga de equilibrio y Vault (VT) es el salto de caballo. Normalmente, en la competencia por equipos hay dos países compartiendo un mismo aparato en todas las rotaciones.
****En el caballo hay gimnastas que en las clasificatorias realizan dos saltos. La razón es que la calificación del primero va directo a la nota del equipo que representan y a la evaluación de su desempeño para determinar a las contendientes de la prueba all around; el segundo es el que se toma en cuenta para clasificar a las finales individuales.

Notas adicionales: 
a)"No vivo aquí" es, ante todo, ficción. Se toman algunos elementos de la vida real pero el proyecto no se basa en ellos. 

b)Olga Korbut no necesita presentación; ella es denominada la "madre de la gimnasia moderna" por ser la pionera en la ejecución del back tuck (mortal atrás en la viga de equilibrio), el korbut (una especie de salto que termina con apoyo en la parte interior de los muslos, típico del mismo aparato) y el tuck dismount (mortal al frente para terminar un ejercicio del elemento mencionado) y el korbut flip (un salto con medio giro sobre las barras asimétricas). 

Como curiosidad, Korbut fue la primer gimnasta soviética en romper en llanto frente al público. Esto ocurrió durante los Juegos Olímpicos de Munich 1972, cuando realizó una desastrosa rutina en barras asimétricas, perdiendo toda posibilidad de obtener una presea all around. Días después, ganaría una medalla de plata (asimétricas) y dos de oro (piso y viga de equilibrio). 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Los veintidós mil abrazos (Vika!) (Oda a los regalos)


A @Mike_Lindemann

El teniente Maizuradze despertó en la madrugada, consciente esta vez de que el tren arribaría a Hammersmith en punto de las once de la mañana. La rutina del insomnio llevaba catorce años ininterrumpidos y el hombre miraba con desdén las insignias de su uniforme militar, que brillaban insoportablemente aún dentro de la oscuridad más extrema. En la cama de al lado, Joubert dormía plácidamente, abrazando al también pacífico gato de Carlota, mismo que no temía ser confiado y un poco perezoso.

-Descansa, Joubert - musitó el teniente que abandonó la habitación al colocarse una playera y tomar una abultada bolsa de papel. En el solitario pasillo, el encargado de la limpieza realizaba sus labores y platicaba con una cooperativa Adelina Tuktamysheva que colocaba jabón en gel en un trapo para asear las perillas. El teniente pasó de largo.

Desde la publicación del artículo acerca de Zooey Isbaza en una revista, al señor Maizuradze le daba la impresión de que la gente se había vuelto excesivamente extrovertida y por eso, comenzaba a amar la posibilidad de hablar en la clandestinidad de los muros falsos con alguien que no compartiera tal condición y dialogara sin temor a ser criticado. Al acercarse a la bodega del vino, el hombre golpeó la madera como si se tratara de una puerta.

-Trankov, hay un asunto que debemos tratar - pronunció cuando el guerrillero abandonó las sombras; este último le estrechó la mano y lo introdujo a su escondite, que asemejaba un cubo de madera donde se depositaba forraje seco y donde Lubov había logrado adaptar un espacio para dormir en el suelo rígido.

-Viaja en un sitio muy incómodo, Sergei.
-Es el precio de ser fugitivo.
-Es un costo muy barato.
-Me desconcierta su dureza.
-Soy mucho más viejo de lo que usted será, jovencito.
-Habré disfrutado la vida, supongo ¿Qué se le ofrece?
-Vine a confiarle unos objetos curiosos.
-Usted no me tiene en su gracia.
-En cuanto lleguemos a Hammersmith, Sergei, desaparecerá y mis pequeños juguetes con usted ¿A dónde podría ir un guerrillero simpatizante de la causa anti gobierno mundial? A la región francesa vasca, dónde ni un remedo de inspector se atreve a entrar.
-Pensaba tomar la opción de presentarme ante Putin.
-Vamos, Sergei; usted no se vende.
-Me descubrió, soy incapaz de claudicar.
-Hay algunos instrumentos que podrían servirle, por eso quiero que los tenga.
-Muéstreme.

Maizuradze introdujo sus dedos en la bolsa de papel, tomando con despreocupación una especie de canica hueca.

-Balines Rostov - susurró Trankov.
-¿Los conoce?
-Los busqué en el mercado negro pero los únicos a la venta fueron adquiridos por un tal Matt.
-Líder de la pandilla Rostova.
-Así que fueron ellos. He oído que han causado disturbios.
-Se han vuelto populares desde que usted abandonó Tell no Tales.
-Hasta mis críticos acérrimos ahora me defienden diciendo que ellos son mis imitadores.
-Cuya involuntaria alianza con los Korobeynikov es un secreto a voces discretas.
-La mafia rusa no es de mi estilo.
-De todas formas conserve los balines, Sergei.
-¿Cuántos vienen?
-Quinientas piezas auto reparables, más compactas que el modelo anterior y más precisas.
-Estoy a la moda.
-Lo mejor es que los balines no se activan con movimientos bruscos o caídas, pero tenga precaución al lanzarlos porque se adhieren a la superficie, objeto o construcción deseada, desarmándolos casi en el acto. Aunque funcionan como siempre, su sistema de boomerang permite una recuperación más veloz.
-¿Y todo esto lo hizo sin guía?
-El plano está en mi cabeza.
-¿A dónde va?
-A vestirme apropiadamente; mi hija me espera.
-Son las tres.
-El tiempo pasa tan lento que por lo mismo se acelera. Cuide lo que le dí y no haga preguntas. Por cierto, olvidé decir que no los podrá abrir para ver qué traen por dentro. Pásela bien.
-Usted tan cortante.
-Digamos que soy conciso.

Sergei creyó que leerle la mente al teniente Maizuradze no era un acto sensato, aunque fuera tentador descubrir el secreto de los balines Rostov o la auténtica razón de su conducta amigable/hostil con él; pero sintió sed y optó por salir al bar, dónde el televisor estaba encendido y podía observar nuevamente a Viktoriya Maizuradze; pero no respondiendo preguntas sino en su programa, con un sándwich de nutella: la chica había comido tres emparedados y la cuenta parecía continuar.

-Tú si eres simpática - caviló el guerrillero, que no contuvo la carcajada ante la secuencia de bloopers que siguió. La joven era afectuosa con sus compañeras, les jugaba bromas ligeras y cuando creía que estaba sola bailaba arrítmicamente al más puro estilo de la rana Kermit* o miraba su álbum de fotografías al tiempo que ella lagrimeaba  y repetía "te extraño" una y otra vez. En la escena, una chica se aproximaba a Vika para preguntarle qué le sucedía y consolarla. En la cortinilla se informaba que Sandra Izbasa había trabado amistad con ella durante el año.

-"Ya verás a tu papá".
-"Es que tengo miedo porque otras veces me emocioné porque iba a venir y de última hora cancelaba".
-"Esta vez, no".

Por un momento, Trankov se conmovió con Viktoriya. La muchacha proyectaba sinceridad en su desconfianza y partía el corazón verla abrazando su muñeca. El guerrillero entonces, imaginó como reaccionaría la chica si su padre lograba llegar a tiempo o un poco antes a Hammersmith y se hacía presente en las gradas; si correría a abrazarlo, si caería en llanto, si gritaría o se lo presentaría a cualquiera que se le pusiera enfrente diciendo: "¡Mira! Este es mi papá"; como si con eso se borraran años de decepciones continuas y ausencias dolorosas. También podía visualizar a Vika mirando continuamente a su padre para mandarle un beso o a Zamo, Grishina, Pavlova o la fría Khorkina dándole la mano al teniente Maizuradze y por último, cada gesto, salto o combinación en las rotaciones de Viktoriya, que saldría inspirada para ser campeona mientras se contentaba con pensar que los pocos días al lado de su padre durarían una eternidad o sucedería el milagro que le permitiría permanecer con él para siempre, para darle los más de veintidós mil abrazos que anhelaba regalarle, los veintidós mil momentos felices reprimidos por su lejanía, las veintidós mil frases contenidas en un corazón pequeño, que también albergaba las veintidós mil formas de agradecer una promesa cumplida, cualquiera que fuera. Veintidós mil era la cifra y era la mínima parte de lo que Vika sentía por su padre, quién carecía de al menos una disculpa, una frase o un abrazo.

Veintidós mil a nada. Una apuesta demasiado fuerte, una apuesta perdida que Viktoriya había tenido que realizar injustamente.



*Kermit es mejor conocida como la rana René de Los Muppets y al baile al que me refiero en el cuento es el siguiente: 

lunes, 3 de diciembre de 2012

El estanque (Oda a los regalos)


Fotografía de Jason Isley

-Adrien, intenta no atravesarte en mi camino, por favor.
-El enano quiere que le hagas caso, Ricardo.
-Estoy acomodando las últimas cosas de la mudanza, debo meter la caja con la vajilla en una maleta.
-Trae el cubo y la pala; se va a buscar peces y quiere que lo acompañes.
-Estoy ocupado, Andreas.
-Otra muestra más de que siempre dejas a "tus niños" de lado.
-Respétame.
-No fastidies.

Andreas jaló del brazo a su hermano y se colocó una chaqueta. En aquél momento, Franz De Patie entraba para reunirse con Ricardo.

-Buenas tardes, he traído las nuevas.
-Ni a quién le interesen, se ven - replicó el muchacho que se iba con el frágil Adrien.
-Las cosas han mejorado.
-Olvídalo, Franz. A veces a los chicos les cuesta entender que hay pendientes - añadió Ricardo apenas sus hijos cerraron la puerta.
-¿Qué fue ahora?
-Un paseo del que no puedo darme lujo porque debo alistar boletos, documentos, cosas olvidadas e ir al banco a cerrar mi cuenta. Concreté una cita con mi ejecutiva de cabecera.
-Suerte con eso.
-Trajiste el periódico, gracias.
-Aunque con leerlo no ganas algo, los artículos son más prescindibles que un refresco de lata.
-Es una forma de verlo.
-Desde que corrieron a Jean Becaud ya no hay un punto de vista que marque una variante editorial. Ahora el "Journal" es un medio oficialista que se dedica a las notas del corazón y al sesgo informativo. No hay día en que en la portada no ensalcen a los Isbaza.
-La familia del presidente es interesantísima.
-Me invitaron a su gala con la realeza y no sabes lo mal que salió su cuento de que son de sangre azul.
-No sé por qué no me resulta novedoso.
-Anton Maizuradze fue al banquete y se le ocurrió preguntar por Zooey Isbaza.
-Uy, ja ja.
-Ese momento se llevó la cena; él dijo que sólo había asistido para verla porque de seguro era la más divertida.
-¿Qué le respondieron?
-Que la señorita fue a un retiro. Es obvio que nadie lo creyó.
-¿Te enteraste de por qué lo invitaron?
-Para ofrecerle una disculpa "oficial" por su arresto sirviéndole ralladura de trufas italianas con el spaghetti y regalándole una dotación de esos hongos impagables.
-¿Qué tal los príncipes de Mónaco?
-Nada más asistieron la princesa Raluca, su chalán y el embajador. La familia se excusó porque iban a celebrar algunos actos oficiales en Montecarlo, pero fue un desastre.
-En las fotos se ven felices.
-Raluca quiso confesarse conmigo, por eso me llamaron. Estaba muy asustada porque la eligieron para ser esposa de Marian Isbaza después de casi hacer casting.
-Estás rompiendo el secreto de confesión.
-Lo hago porque entre las candidatas al compromiso estaba Carlota.
-Yo no lo habría permitido.
-Los Isbaza se pasaron meses buscando a niñas famosas. Contemplaron bailarinas, jet set, modelos y deportistas. Raluca mencionó a tu hija porque era la otra finalista; pero los monegascos no tienen un centavo y a los Isbaza de pronto les urgió conseguir algún título nobiliario así que accedieron a hacer un trato. La pobre chica hizo drama toda la velada y tuvieron que llevársela.
-Esa pudo ser mi niña.
-Carlota cubre con el perfil: es bonita, glamorosa en algún sentido, lleva buenas notas y ha estado en los titulares; pero la salvó no contar con distinciones monárquicas o condecoraciones.
-¿Por qué la prisa de comprometer a Marian?
-Relaciones públicas, negocios; vanidad posiblemente. Si los Isbaza hubieran elegido a Carlota, me quedaría claro que habría sido sólo por añadir una estrellita más a su familia; más ahora porque la señorita Sandra es una buena gimnasta y también una estudiante ejemplar.
-Suficientes quebraderos de cabeza tengo con Joubert como para pensar en alguien como Marian.
-Qué bueno que tocas el tema del joven Bessette ¿Cómo va tu plan de pedirle que se vaya?
-Muy bien, falta la reunión familiar y que todos estén de acuerdo.
-¡Disculpen! ¡¿Han visto a Adrien?! - intervino Javier intempestivamente.
-Ha salido.
-¿Dónde estará el chaval?
-Fue a ver peces, si corres lo alcanzas, se acaba de ir.
-¡Gracias, Ricardo!

El joven salió deprisa, consciente de que en la calle había una multitud; pero los hermanos respetaban el semáforo cuando andaban juntos; así que ubicarlos fue sencillo.

-¡No se muevan! - gritó.
-¿Que traes?
-Ah, ah ... Que me voy con Adrien. Tú aprovéchate de ir con la novia.
-¿Estás drogado?
-No digo disparates, nada más que te pases la tarde por ahí. Dadme un horario y nos vemos aquí para llegar juntos y nadie sepa que cada quién fue por su lado.
-Dale, pero préstame 50€.
-75€ y compras un ramo bonito.
-Nos vemos a las siete y media. El enano te lleva, se ven.

Andreas caminó hacia la izquierda y Adrien y Javier al frente, como si no les importara tener cuidado de no tropezarse.

-Me he leído el nuevo cómic y no entiendo el capítulo.
-Yo tampoco, pero hay que buscar peces.
-De acuerdo.
-Javier ¿A ti te gusta el sushi?
-La verdad es que el pescado crudo o cocido no me apetece.
-Entonces le caerás bien a los amigos marinos.

Ambos siguieron por Piaf hasta llegar a una enorme calzada que conectaba a la campiña. Para llegar a las rocas que indicaba el Star du North, debieron desviarse por las laderas del valle y seguir un enorme trecho hasta un terreno plagado de gaviotas y arena resbaladiza que evidenciaban la erosión en el lugar.

-¿Ya habías venido?
-Te dije que tengo amigos marinos. Hay muchos bancos de peces y corales.
-No veo el arrecife por ningún lado.
-Porque no está en mar abierto.

Javier arrugó un poco la comisura de sus ojos y resolvió quitarse los zapatos aunque las piedras lo hirieran. Adrien por su lado, corrió a una orilla y se arrojó al agua, sumergiéndose varios metros y emergiendo segundos después.

-¡Hay de todo allá abajo! ¡La Virgen María cuida bien! - exclamó. Pero lo único que escuchó fue un sollozo. Cuando Adrien giró, una chiquilla se cubría la cara.

-¡Si está la Virgen María, dile que nunca atiende mis ruegos!
-Yo sería feliz si me dejara llevarme un par de peces payaso.
-Eres un baboso.
-No, no niña que llora. No soy un baboso voluntario.
-Pareces.
-¿Te cazo un pez?
-Son más bonitos ahí en las olas.
-Pues los de aquí abajo no son del mar.
-¡Baboso! ¡Estás en el mar!
-Estoy en el santuario de Santa María del Mar.
-Ese es un mito.
-Ah, claro; entonces las paredes de roca no cuentan.
-Estás en el mar .. Y se ve hondo.
-Hay una estatua de Santa María del Mar acá abajo.
-La original está en la Catedral.
-Es que no era una la que se perdió; eran dos ¿Qué no lees?
-¡Sí, pero no soy de aquí y la gente dice que sólo había una! Mejor dile a la Virgen si es que está, que de seguro ha de ser más feliz rodeada de animales que no le suplican nada.
-Como digas, pero ¿quieres el pez?
-Pruébame que nadas en un estanque.
-Métete.
-¡No tengo otra ropa!
-Entonces observa.

Adrien comenzó a agitar un poco el agua y se zambulló lentamente. Una vez que su cabeza estuvo dentro, comenzó a sacar el aire por la boca, formando diminutas burbujas. Cientos de peces se colocaron a su alrededor y el chico salió a respirar después de sacar una bolsa hermética de su pantalón y abrirla para arrojar alimento al cardumen multicolor que se agolpaba alrededor de una barrera.

-¿Y cómo sé que abajo no hay salida al mar?
-Asómate, niña que llora.

La pequeña se inclinó apenas, pero fue suficiente para contemplar el espectáculo de especies que nadaban en círculo.

-¡Es un hoyo azul!
-Me gusta más decirle estanque.
-¿La Virgen María si está ahí?
-En su altar de coral.
-Sin querer vine al lugar correcto.
-Si viniste a dejarle flores, sí.
-Es casi mi última esperanza.
-¿Por qué?
-Ya fui con el rabino, los ortodoxos rusos, los luteranos, presbiterianos, calvinistas, budistas, musulmanes, coptos, taoístas, brahmanistas y los demás.
-¿Cómo pensaste en la santa Virgen?
-Un anciano en el muelle me sugirió pedirle un favor.
-El viejo del muelle me cae bien.
-¿Tú crees que mis oraciones funcionen?
-Depende de qué quieras.
-¿Le dejarías mi ramo?
-¿A nombre de quién?
-Raluca.
-¿Petición?
-Que no me obliguen a hacer lo que no quiero.
-Bueno, allá voy.
-Gracias, desconocido.
-Soy Adrien, el niño raro de la ciudad.
-Salúdame a los peces.
-Seguro.

Adrien realizó una nueva inmersión y al llegar a la estatua, enganchó el ramo de espatifilo* a la columna coralina que lucía fosforescente. Al volver a la superficie, Raluca no estaba.

-La niña desapareció - pensó Adrien. Javier sacó al muchacho del agua en cuanto pudo llegar al borde del estanque.

*Es una flor blanca mejor conocida como "Cuna de Moisés" y se utiliza para purificar el ambiente, ya que elimina sustancias nocivas en el aire. Algunos espatafilos cuentan con aroma, otros solamente con hojas.

-Nota pertinente: Este cuento no pretende ser religioso; de hecho, sigue la tónica de relatos anteriores como Una deuda con DiosEl milagro en el aguaEl cuento del día de muertosEl origen de la historia o Le cirque, mismos que no insinúan, ni hacen propaganda religiosa, únicamente utilizan elementos de ficción.

sábado, 1 de diciembre de 2012

La cosa más bella* (Primer relato de la serie navideña "Oda a los regalos ")


Julia Lipnitskaya / Foto de Olivier Brajon ©

Tal como Trankov predijo, Carlota pasó de los lloriqueos infantiles a los cumplidos interminables en cuestión de una hora. Hasta el curita en su mejilla lucía pícaro y coqueto.

-¡Es muy bonita! - comentaba una camarera.
-Y muy educada; ojalá todas las princesas fueran así - añadía otra.
-¿En serio es la princesa de Mónaco?
-¿Qué no lees? Hay una foto suya en el "Hola", mira.
-¡Sí es cierto! ¡Y todavía lo dudaba esta mañana! ¿Tú crees que se dejaría retratar con nosotras?
-¡No, que va! La Casa Real desea mantener en secreto el viaje de regreso porque se han quedado en la ruina.
-¿Eso también es verdad?
-Han mandado a la heredera al trono en clase económica y dicen que el vestido que usó en un baile de la familia Izbasa apenas cuesta 200 dólares.
-¡No lo creo! Ella lucía preciosa.
-De todas formas imagina su suerte: la prometieron para matrimonio con Marian Izbasa y en unos pocos años será la boda.
-¡Marian es muy apuesto!
-Las malas lenguas dicen que la princesita se la pasó muy triste en Tell no Tales y se negaba a aceptar  el compromiso.
-Pobrecilla... Aunque no se quedará sin dinero.
-Estos días la he visto solita o con su chalán ¿Qué le habrá pasado en la cara?
-Quién sabe, pero no le quita lo hermosa que está.

Sergei sólo escuchaba mientras hojeaba revistas para reírse de los artículos relacionados con él y con las frivolidades. Evidentemente, el cuento de la princesita incógnita era el que menos gracia le causaba y no tardó en comparar a Carlota con la niña.

-Ni siquiera se parecen - pensó el guerrillero antes de prestar más atención al texto en donde se decía que la familia Isbaza había dado un paso más para concretar "su integración a la realeza" - Pero el chisme es cierto. Qué pena por la princesa, se nota que ha llorado y a nadie le importa que la hayan vendido. Todo mundo festeja cómo le destrozan la vida. Entre lo ocurrido con Adelina y esa niña, no hay diferencia.

Y acto seguido, miró a Carlota, con su carita cálida y su belleza etérea, a la que el adjetivo de semidiosa le quedaba corto.

-¿No querrá una bebida? - continuaban las camareras.
-No le caería mal una malteada sorpresa. Hay una de bombón que es deliciosa.
-¿No es la que servimos en los cumpleaños?
-¿Quién se atrevería a detenernos si decimos que es para ella? También hay que cumplirle el capricho de una pizza; ayer preguntó si había en el menú y el chef se tomó la molestia de salir de la cocina para decirle que le serviría algo mejor y le mandó ternera con verduras.
-Bueno, te sigo, pero le pedimos el favor a una de tus amigas.
-Nada de ir con la jefa.
-De acuerdo, pero hay que hacerlo ya porque se hace tarde.

Sergei Trankov movió su cabeza de un lado a otro y creyó que era pertinente sacar del error a las dos mujeres pero no lo hizo; en cambio, abandonó su escondite y se plantó delante de la joven Liukin, misma que deseaba sacar su casona de madera de la caja.

-¿Qué quieres?
-Informarle que van a entregarle comida gratis "princesa".
-Vas a empezar.
-El "enorme" parecido con Raluca de Mónaco ha generado la ilusión de que usted es lo que no es, su Alteza.
-Trankov, largo.
-La realeza se ha vuelto altanera.
-¡Largo!
-Por cierto ¿A dónde mandó a Joubert?
-Él fue a comprar una caja de colores y algo de diamantina.
-¿Para qué?
-Voy a hacer un cartel. El señor Maizuradze me invitó a ver la gimnasia.
-¿Y su torneo?
-No deberías saber eso.
-Me entero de todo, su futura majestad Carlota.
-No patinaré en un buen tiempo.
-Qué raro, se ve preocupada.
-No te importa.
-¡Qué princesa tan maleducada!
-¡Deja de hablar como tarado!

El rebelde rió por comprobar que la paciencia de la chica era escasa y él no tenía más motivos para continuar molestándola.

-No me simpatizas, niña.

Sergei giró hacia otra dirección y la joven Liukin se cruzó de brazos antes de empujar el carrito de servicio hacia su habitación con su juguete y salir de nuevo, pero no para permanecer en el corredor; sino para ver televisión sentada cerca de la recepción. El tren había comenzado su marcha inadvertidamente e iba más rápido de lo normal, pero casi no se sentía. Carlota deseaba ver alguna serie o una caricatura tonta, pero debía conformarse con Eurosport y como no tenía ganas de pensar, se conformó con mirar las noticias de fútbol, enterándose de que Real Madrid y Juventus habían celebrado un encuentro de Liga de Campeones que había terminado en pelea y que Edwin Bonheur anunciaba su renuncia a los Blackhawkes para emigrar a Inglaterra.

La gente que pasaba cerca, se detuvo ante aquella noticia. El enlace era en vivo.

-"¿Recibió ofrecimiento de algún club?"
-No hay ofertas.
-"¿Cree que los directivos ingleses le abran las puertas?"
-No pretendo conseguir un contrato con el Chelsea o un equipo de renombre.
-"¿Por qué no contactó a un agente?"
-Nunca me he hecho cargo de mi carrera y esta vez quiero ser el único responsable de mi futuro.
-"En el comunicado de esta mañana, usted sostiene que seguir con los Blackhawkes sería un retroceso pero ¿Ha pensado que ocurrirá con su carrera si no funciona su iniciativa de ir a la premier league?
-Por supuesto; esa posibilidad ha rondado mi cabeza pero creo que mi currículum habla por mí.
-"Su salida del club universitario ha sido inesperada y los aficionados no la han tomado bien ¿Algunas palabras para ellos?
-Que agradezco el tiempo en una institución tan noble.
-"¿Por qué tomó esa decisión tan intempestivamente?"
-Tengo treinta y dos años y quiero tener una carrera importante. No menosprecio mis logros anteriores pero busco algo más. Esto no es por dinero, es por honor.
-"¿No cree que es un futbolista veterano? Hay jóvenes porteros que podrían serle muy rentables a los clubes"
-Sólo he jugado dos mundiales y ganado una Champions League; hay otros jugadores de menor edad con más competencias así que la veteranía es una cuestión muy imprecisa; ahora sobre la rentabilidad, lo cierto es que tengo las mismas posibilidades de rendir bien o mal que un novato.
-"¿Ha contemplado más países además de Inglaterra?"
-España y Portugal. Honestamente me gustaría saber si en el Valencia aún son requeridos mis servicios pero primero voy a Londres.
-"¿Por qué tomó esta decisión ahora?"
-Me inspiré en una atleta excepcional.
-"¿Podemos saber quién es?"
-Claro; ella curiosamente me admira mucho y hace años me regaló las insignias que utilizo en los uniformes. La considero una persona muy talentosa, ella es Carlota Liukin a quién de antemano quisiera decirle algo aunque sea de esta forma y de antemano me disculpo por no hacerlo personalmente.

La chica Liukin permaneció estática y respirando tenuemente.

-Alguna vez me preguntaste qué era tener trece años, Carlota. No contesté porque tú sola consideraste que te quedaba poco tiempo para ser una niña y creo que tú sabes de sobra que te encuentras en una edad hermosa a la que buscas dar un significado..
Sé que desde el fallecimiento de tu madre, no la pasas bien. Te he visto confundida acerca de qué debes hacer ahora y entiendo cuánto la amabas. Imagino que has tratado ser como Gabriela: madura, fuerte e independiente y te frustras porque no te sale y te gustaría poder apoyar mejor a tu familia sin que interfiera tu enojo o tu inexperencia infantil; pero no puedes lidiar con esto, no sola. No me sorprende tu lealtad, pero sí el amor que le das a tus hermanos y a tu padre y es muy noble lo que has hecho por ellos, pese a que no se nota tanto. Les has brindado tu comprensión y tu hombro y estoy seguro de que les darías más si pudieras.
Carlota: eres la única persona de quién puedo decir que tiene amigos de verdad, pero no por ser perfecta, como pretendes de vez en cuando. Tus amigos te adoran porque eres única. La gente que no te conoce bien pensará que eres caprichosa y vacía, pero no se han dado tiempo de tratarte con mayor detenimiento, ni de aceptarte. Carlota, es un honor tener tu admiración y ser amigo tuyo. Gracias por motivarme a buscar algo diferente y por creer en mí. Suerte con tu torneo en Hammersmith.

La joven Liukin sentía que su corazón se detenía un instante. Miró al suelo. En la pantalla, continuaba una conferencia de prensa intrascendente y bulliciosa. Edwin contestaba preguntas repetitivas, explicaba cosas sin importancia y la gente del tren expresaba su nula confianza en él.

Carlota salió de la recepción sólo para ir a su cuarto y abrazar a Tamara, que la estrechaba con poca fuerza.

-¿Qué sucede, Liukin?
-Extraño a mi mamá y me habría gustado ver París con ella.

Tamara no pudo decir nada, pero comprendía que la niña estaba furiosa por haber perdido a su madre y lo que más le dolía era no haberse despedido de ella. Sergei Trankov que permanecía como observador, ya no se atrevió a criticar a Carlota

*Adaptación al español del tema "Più bella cosa" (1996) interpretado por Eros Ramazzotti.


martes, 27 de noviembre de 2012

Harder, better, faster, stronger* (Vika!)


-Ya vi mi foto en el periódico, salgo horrible; y lo peor es que hoy tuve una sesión pública de práctica. Desde que llegué a Hammersmith he tenido que soportar a la prensa. Si creen que las gimnastas no causamos furor, están equivocados; y si piensan que a nadie le interesa lo que hacemos pues tengo mi programa aquí en Eurosport** para probar lo contrario ... Me alegra que sean mis últimos capítulos porque no aguanto tanto la cámara como todo mundo imagina. Hoy por ejemplo; bueno, ya lo dije, tuve un entrenamiento abierto y lo que me puso nerviosa es saber que había como mil fotógrafos sin dejarme hacer nada como tocarme la nariz, porque tengo la manía de hacerlo y me pregunto: ¿Por qué no van a tomarle fotos a las americanas? Julianne Kuppets siempre les sonríe y les da nota; ¿Por qué no se van con la Raducan? ¿Por qué a mí? ¡Ja ja ja!

-Porque eres la estrella, presumida.
-Ah .. ¡Ja ja! La chica que vieron pasar detrás de mí es Anastasia Raisman, ella ... ¿Vas a ir por el all around?
-Eso espero.
-¿Quieres salir en mi programa?
-¿Qué? ¡No!
¡Ja ja! ¡Todas dicen lo mismo!
-¡Que te ayude Zamo!
-¡No quiere!
-¿Y tú amiguis, Vera?
-Menos, me abandona.

-¡Je! Raisman, mejor conocida en el bajo mundo como "hija del mal" y no es ofensa, todo el tiempo ha estado insistiendo en que estoy muy flaca; una vez lo declaró en una conferencia y cuando llegamos a la estación de tren, me vió y lo primero que dijo en lugar de "hola" fue "estás más plana que un fideo". Hace un mes yo era una espiga, según ella ahora soy pasta .... Raisman busca la forma de molestar; por eso entre todas le pusimos "hija del mal" y encima siempre le gana a muchas chicas por una milésima y sus compañeras de equipo la odian por eso. Yo no, para que luego no hagan chismes ... Tengo calculado que me encontraría con ella en una final tentativa de viga de equilibrio y el all around, por supuesto. Lo que no tengo presupuestado es piso porque Zamo y Vera son mejores que yo ahí. Sveta y yo platicamos sobre en qué nos gustaría competir; es obvio que nos queremos meter a la final de barras asimétricas; también la nota de la "queen Khorkina" en viga es bastante decente ....  Por ahí me comentaron las rumanas que me han visto bastante fina con los giros y la noticia triste del día es que Pavlova venía muy bien pero se lesionó en la mañana y el médico dijo que mejor se reserve para la competencia por equipos; no la van a ver en las clasificatorias y no hay tiempo de sustituirla porque mañana comienza el mundial y no le da tiempo a nadie de tomar el vuelo de Moscú para acá y son bastantes horas con una escala en París que tarda muchísimo.

(Viktoriya Maizuradze está grabando su propia emisión televisiva. De acuerdo a una encuesta, ella es la más popular de las gimnastas rusas y tiene tantos fans, que su federación aceptó el ofrecimiento de una televisora para seguirla a todos lados; excepto en algunas entrevistas. Al poco tiempo de iniciado el proyecto, Vika se percató de que al productor no le importaba el deporte y las escenas eran más bien de su vida afuera del gimnasio, la crítica ha etiquetado su reality show como "estúpido", pero ha tenido tanto éxito que está en su segunda y última temporada ya que le cuesta hablar ante las lentes y a veces exige que borren algunas escenas ¿Recuerdan su llamada al general Bessette? También fue grabada, pero se encargó de eliminarla porque no deseaba exponerla al público. Por cierto, su padre desconoce la emisión y ella siente alivio de saber que él confundirá al equipo de producción con camarógrafos cualquiera)

-Como les dije, vi el periódico, aquí lo tengo, no voy a enseñar el artículo donde salgo pero si les voy a mostrar el del otro evento que también inicia mañana... Esperen, voy a desdoblar ... Es este "Arranca Hammersmith Trophy 2002. El patinaje artístico inicia su temporada con el abierto sureño. Se espera la presencia de figuras internacionales" ... ¿Ven la foto grande? Es de Carlota Liukin y el texto me dió mucha risa, no por ella, sino porque presumen que tendrán estrellas y la verdad es que no; de hecho solo Carlota es medio conocida, así que dudo que nos quiten el rating ... Mal chiste, perdón. Pero mi punto es que me da pena cuando le venden a la gente algo que no es de la calidad publicitada y en este caso me enteré que se agotaron los boletos... Qué cosas, mejor hablemos de algo más alegre .. No, no es alegre, hoy no me fue bien. Practiqué el salto de caballo y me caí cuatro ... cinco veces, y casi me resbalo en el ejercicio de piso. En las barras no tuve problemas pero si me preocupé porque he comprobado que voy a necesitar más magnesia de la normal, tuve que pedirle a los organizadores que compraran pastillas de magnesia; creo que me alucinaron barato porque insistí mucho y salieron a una tienda de materiales porque en las deportivas no venden.

(Vika comenzó a calentar de nuevo; decidiendo aprovechar su tarde repasando sus tandas en el caballo, pero sus problemas continúan y uno de sus entrenadores le dice que de tanto practicar se ha "bloqueado")

-Ayer todo salía bien ... Ojalá en las clasificatorias y en lo demás no pase algo malo. Voy a revisar mis saltos para ver en dónde me equivoco.

(La joven le ha pedido a un camarógrafo del evento que le muestre sus rotaciones. La expresión de Viktoriya ante sus fallas es captada con sumo detalle. Ella le explica a su entrenador que sus giros en el aire son lentos, no se escucha lo que él sugiere)

-No fue mi día y me avisan que debo ir a comer algo .. No tengo hambre.
-Hay sándwiches de nutella - Le informa la producción.
-Voy corriendo ¡ja ja! ... Recuerden enviarme sus saludos en la página de internet vikathings.com, ya saben que luego los leo y respondo preguntas cuando ya no se me ocurre qué más decir o enseñar ¡ja ja ja! En fin, mañana son las rondas clasificatorias del mundial que ¡por fin! voy a competir. El equipo ruso somos Ana Pavlova, Vera Grishina, Yelena Zamolodchikova, Svetlana "the queen" Khorkina y yo, Viktoriya Maizuradze; deséennos suerte ... Falta el video del día, ya lo terminaron de editar, son las rotaciones del día de hoy con todo y las caídas. Adiós.... Pero vuelvo mañana.

(Vika agita sus manos por despedida y corre para alcanzar uno de los codiciados emparedados. La cámara la sigue mientras ella se sirve y el productor le presenta el clip con los mejores y los peores momentos de sus últimas jornadas de entrenamiento, ella lo aprueba).

-No sé ustedes, pero no me siento contenta - comenta la chica a sus compañeras, quiénes han tenido un día tranquilo - A veces desearía no haber aceptado este estúpido programa.

(Viktoriya Maizuradze muerde el sándwich y se contenta con mandar saludos a las gimnastas novatas. En la televisión, ha iniciado el noticiero y transmiten las rutinas de la muchacha, con énfasis en sus errores. Las chicas estadounidenses y sus instructores revisan las repeticiones con lupa para diseñar la estrategia que le permita a Anastasia Raisman vencer a la rusa. Vika agita la cabeza y se dedica a revisar el celular)

*Canción del dúo electrónico Daft Punk en el álbum "Discovery" de 2001.
**Canal de televisión europeo, disponible en 59 países y 20 idiomas, incluyendo español. Existen también Eurosport 2, Eurosport HD y Eurosport News, así como en internet con Yahoo! Eurosport y Eurosport.com. En toda Europa se transmite por cable, con excepción de Alemania donde se puede ver por señal abierta. 
Viktoria Komova Montage "Harder, Better, Faster, Stronger (Vitamin String Quarter version)"